Seth Owen es un joven que creyó que todo estaba perdido cuando sus padres lo rechazaron por ser homosexual.

En entrevistas con medios locales, Seth contó que en febrero de este año, cuando ya estaba hecho su trámite para entrar a la universidad, tuvo discusiones en repetidas ocasiones con sus padres que querían obligarlo a acudir con ellos a la iglesia para que dejara de ser gay.

Ante esta situación, el joven quedó sin hogar y tuvo que vivir en casa de un amigo para poder terminar la preparatoria.

Al enterarse de lo que estaba sucediendo, uno de sus profesores se ofreció a ayudarlo y creó un pagina de fondeo colectivo para que Seth pudiera continuar estudiando ya que el pago inicial de la universidad había sido calculado en función a la capacidad económica de sus padres y ascendía a 20 mil dólares.

Luego de que se pusiera en circulación la petición, pasaron sólo unos días para que la cantidad establecida inicialmente fuera rebasada; así Seth recuperó la esperanza.

Con todo esto, el caso del estudiante llegó a odios de los autoridades de Georgetown, que de inmediato hicieron saber a Seth que lo integrarían al programa de becas y gracias a eso, su cuota inicial quedaría en ceros.

Pero, ¿Qué pasará con el dinero ya recaudado? El protagonista de esta historia declaró que destinará todo a estudiantes LGBTI en situaciones iguales o similares a las de él.