Ryan Atkin, primer árbitro del fútbol profesional inglés abiertamente gay, espera que la decisión de hacer pública su condición ayude a combatir la homofobia en el deporte rey.

Atkin rompió un tabú este jueves al hablar públicamente de su sexualidad y de la manera en la que el mundo del deporte reacciona ante la homosexualidad.

"Ser gay no tiene ninguna importancia cuando se trata de arbitrar un partido de fútbol", declaró en una entrevista con Sky Sports, "Pero si hablo de igualdad y de diversidad, voy a mencionar que soy gay porque es lo pertinente", añadió.



"La homofobia siempre es un problema. Aunque las cosas mejoran cada día. Podemos cambiar el juego y la cultura si cambiamos las mentes", continuó.

Atkin, de 32 años, comenzó a arbitrar en 1999 y forma parte de la campaña 'Cordones arcoiris', lanzada por Stonewall, una asociación de defensa de los gays, lesbianas y transexuales, apoyada por la Federación Inglesa (FA) y la Premier League.

Esta campaña buscó sensibilizar al público con un lenguaje contrario a la homofobia en el fútbol y los comportamientos discriminatorios. Atkin espera que revelar su orientación sexual muestre al resto la vía a seguir en el fútbol.



"Claramente es un salto a lo desconocido. En el fútbol profesional inglés sabemos muy bien que no hay ningún homosexual declarado y que nunca ha habido uno entre los árbitros", destacó.

Neale Barry, el jefe de los árbitros en la FA, celebró la decisión de Atkin de hacer pública su orientación sexual. "La FA apoya completamente a Ryan. Nuestro papel es apoyar a todos los árbitros, ayudarles en su desarrollo, maximizar su potencial pero, sobre todo, ayudarles a que sus experiencias sean positivas", concluyó.

Esta temporada Atkin ejercerá de cuarto árbitro en los partidos de Premier League y de colegiado principal en los niveles inferiores.