Negó que el Papa sea “gay-friendly”. Hizo polémicas declaraciones sobre los gays en la Iglesia, los abusos sexuales y el aborto. El Arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, desde hace años se manifiesta públicamente en contra de la homosexualidad y el matrimonio igualitario, pero aceptó dialogar con Franco Torchia --referente de la comunidad gay que incluso fue conductor de la Marcha del Orgullo-- en su programa "No se puede vivir del amor", dedicado a la diversidad sexual, que se emitió anoche en la radio La Once Diez). Estos son sus conceptos más salientes.

Con respecto a los pronunciamientos públicos de Francisco que, para algunos, muestran cambios en la postura de la Iglesia frente a temas como la homosexualidad, Aguer afirmó: “El periodismo tergiversa continuamente las posiciones de la Iglesia” y negó que Bergoglio sea “gay-friendly”. “Nadie es amigo o enemigo de los gays, hay una doctrina de la iglesia sobre eso, que la respeta tanto Bergoglio como yo. Y esa doctrina no se cambió, está y estará”, agregó.



Además, Aguer reconoció que la Iglesia intervino para que María Eugenia Vidal no adhiera al protocolo de aborto no punible en la provincia de Buenos Aires. En octubre, por una resolución del Ministerio de Salud de bonaerense, la provincia había adherido al protocolo de aborto no punible, establecido por una normativa de la Nación de 2015 de acuerdo a la recomendado por un fallo de la Corte Suprema. Pero dos semanas después, por no alcanzarse el consenso entre los miembros del gabinete provincial, no entró en vigencia. “La gobernadora nunca decidió adherir a eso, la gobernadora ignoraba ese protocolo” reveló. Y reconoció: “Cómo no íbamos a meternos en eso, por supuesto”. “La cuestión es ésta: matan a un niño. No será punible para el estado, pero es un pecado", continuó.

También indagó en el tema de los curas gays. “A los muchachos que quieren entrar al seminario yo les pregunto si les gustan las chicas. Sí me dicen que sí, les digo 'ah bueno, menos mal'. Yo no ordeno a un candidato que no me diga que le gustan las chicas”, señaló. Además, desconoció la existencia de muchos sacerdotes que decidieron abandonar la Iglesia porque se enamoraron de otro hombre: “Un sacerdote homosexual nunca debió ordenarse”.



El Arzobispo se expresó también sobre la violencia de género. “La racha de los nuevos femicidios tiene que ver con la desaparición del matrimonio. El matrimonio dignificaba a la mujer, la ponía en un lugar de igualdad con el hombre. Le daba una estabilidad a la familia y a la mujer un respaldo", señaló. "El matrimonio no existe más hoy día, es un rejunte provisorio. Antes no había violencia en el grado en que la vemos hoy en día. El matrimonio ya no dura, la libreta civil era un reaseguro contra la separación”, agregó Aguer.

Los abusos sexuales en la Iglesia
El arzobispo fue consultado por los últimos casos denunciados de abusos sexuales en la Iglesia, y particularmente la denuncia de abusos a alumnos sordos del instituto Próvolo de Mendoza. Sobre los sacerdotes acusados, que también fueron denunciados por abusos cuando estaban en La Plata, explicó que “a uno no lo conocí, al otro sí estuvo hasta marzo en La Plata. Aquí nunca hubo una denuncia. Lo que dije es que si ha habido víctimas de estos dos sacerdotes, que lo comunicaran a nuestro tribunal, porque la Iglesia tiene su propio tribunal”. Pero insistió en vincular los abusos con la pérdida de la institución del matrimonio: "La mayor parte de los abusos sexuales a niños se dan en el ámbito familiar, principalmente son los padrastros, las parejas de las mujeres, aunque a veces también son los propios padres. Todo eso tiene que ver con la disolución del vínculo familiar que estaba fundado en el matrimonio indisoluble", remarcó y admitió que “cuando lo comete un cura es infinitamente peor”.

En este sentido, al ser consultado acerca de por qué Julio César Grassi no está afuera de la Iglesia todavía hoy, cuando ya fue condenado por la justicia penal por el abuso de menores, señaló que “dentro de la Iglesia hay santos y pecadores. Todo el que está bautizado, aunque sea un demonio en su conducta, es miembro de la Iglesia". "Ahora bien, Grassi está preso, supongo, ¿no? A nadie se excluye de la Iglesia. En todo caso se lo excluye del ejercicio sacerdotal. El no ejerce el ejercicio sacerdotal”, remarcó.

La homosexualidad
También habló sobre la postura "muy clara" de la Iglesia frente a la homosexualidad, basada en la Sagrada Escritura y en el catecismo, que entre cosas sostiene que los injustos, ni los afeminados ni los homosexuales heredarán el reino de Dios. Sostuvo que "los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados, son contrarios a la ley natural, cierran el acto sexual al don de la vida", dijo Aguer, quien aseguró que "no pueden recibir aprobación en ningún caso" y agregó que “las personas homosexuales están llamadas a la castidad”.