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alfpeen
14/10/2009, 22:24
3 - EXCESOS DE LA MASCULINIDAD: LA CULTURA LEATHER Y LA CULTURA DE LOS OSOS
Por Javier Sáez

En este sentido, podríamos denominar a los practicantes de la cultura leather y la cultura de los osos como drag-kings. Aunque esta denominación se suele aplicar a mujeres que se disfrazan de hombres con el fin de mostrar el carácter performativo de la masculinidad, no hay razón para excluir a los hombres como posibles drag-kings, si en su práctica producen un cuestionamiento parecido. Como dice Judith Halberstam en su obra clásica queer Female Masculinity:
“Un drag king es generalmente una persona de sexo femenino que se viste de hombre de forma reconocible y que realiza de este modo una performance de tipo teatral”[11].
Es importante recordar que “vestirse de hombre” es algo que los hombres aprenden; los hombres “biológicos” repiten unos códigos que les integran en la hombría “social” y en la masculinidad, pero esos códigos vienen dados por un contexto cultural concreto, no son propios de ningún sujeto a priori. Si llevamos al extremo esos códigos de la masculinidad, como hacen los leather y los osos, podemos mostrar y desenmascarar ese carácter teatral de toda identidad.

3. Doble lectura: ¿cuestionamiento de la masculinidad o reforzamiento de roles tradicionales?

Hasta aquí hemos hecho una lectura un tanto idealizada de estas dos subculturas, insistiendo en su carácter subversivo al introducir nuevas identidades dentro de los circuitos gays y dentro de los códigos de la masculinidad. Sin embargo hay siempre un envés en estos procesos sociales, se da la posibilidad de una asimilación a los sistemas de dominación heterocentrados.
La otra lectura que podemos hacer de estas subculturas va en la dirección contraria. Lo leather y especialmente lo bear plantea una posibilidad de normalización y de integración bastante peligrosa. Su parecido a la cultura heterosexual dominante hace que a veces se caiga en la tentación de recuperar el discurso plumófobo y normativo. Algunas corrientes de la cultura del cuero y de los osos son profundamente plumófobas (además de misóginas y lesbófobas), acusan a las locas de dar una imagen ridícula de los gays, y reivindican una masculinidad “normal” e integrada que busca la aceptación del colectivo heterosexual. Son argumentos del tipo: “soy normal, no quiero diferenciarme de los heteros, soy un hombre masculino, no quiero que se me note que soy gay, así me aceptan mejor, yo valoro a los hombres de verdad no a esas locas ridículas...”. En realidad este discurso supone un nuevo proceso de armarización, un uso interesado de la masculinidad para pasar ‘desapercibido’.
Esta lectura, profundamente conservadora, pretende recuperar la idea de un hombre natural, y vincularla de forma directa con la masculinidad (como si el binomio hombre=masculinidad tuviera sentido). Para la mirada heterosexual es también enormemente reconfortante, permite recuperar a un gay “sano”, que no cuestiona la masculinidad ni perturba sus códigos. Este proceso muestra la capacidad de los sistemas para asimilar e incorporar las nuevas identidades.
No obstante, siempre nos queda la posibilidad de retorcer de nuevo los códigos, de hacer proliferar nuevas subculturas que desestabilicen el sistema heterocentrado y su producción de géneros estables.

Javier Sáez
Sociólogo. Madrid. Autor del libro Teoría queer y psicoanálisis (ed. Síntesis, Madrid, 2003).

Bibliografía:
Bronski M., “A dream is a wish your heart makes: notes on the materialization of sexual
fantasy”, en Mark Thompson (edi), Leatherfolk, radical sex, people, politics
and practice, Alyson books, Los Angeles, 2001 (2ª edición),
Bourcier M.H., Queer zones, Balland, París, 2001.
Butler J, El género en disputa, Paidós, México, 2001.
Cuerpos que importan, Paidós, Buenos Aires, 2003.
El habla que se excita, Síntesis, Madrid, 2003 (en imprenta).
Califia P., Public Sex; The culture of radical sex, Cleis Press, San Francisco 1994.
Sex Changes. The politics of transgenderism, Cleis Press, San Francisco, 1996.
Fritscher J., “I am curious (leather). Leather dolce vita, pop culture, and the prime of
Mr. Larry Townsend”, en Larry Townsend, The leatherman’s handbook I,
L.T. Publications, Los Angeles, 2000.
Halberstam J., Female Masculinity, Duke University Press. Durham, 1998.
Halperin D., Saint Foucault. Towards a gay hagiography, Oxford University Press, 1995
Hidalgo, J.C., Sánchez-Palencia, C.: Masculino plural: Construcciones de la
masculinidad. Servicio de Publicaciones-Universidad de Lleida. 2001.
Mains G., Urban Aboriginals, San Francisco, 1984.
Preciado B., Manifiesto contra-sexual, Opera Prima, Madrid, 2002.
Rubin, G., “The traffic in Women”, Rayna R. Reiter (editora), en Toward an Anthropology
of Women, Nueva York, Monthly Review Press, 1975.
“The leather menace”, en SAMOIS (ed.), Coming to power: Writings and
Graphics on Lesbian S/M, Alyson Publications, Boston, 1982.
“Reflexionando sobre el sexo: notas para una teoría radical de la sexualidad”,
en Vance C. S., Placer y peligro, Talasa, Madrid, 1989.
con Butler J., Marché au sexe, EPEL, París, 2001.
SAMOIS, Coming to Power: Comings and Graphics on Lesbian S/M, San Francisco, 1984.
Sáez J., Teoría queer y psicoanálisis, Síntesis, Madrid, 2003.
Wright, L. The Bear Book. Readings in the History and Evolution of a Gay Male
Subculture, Harrington Park Press, Binghamton, Nueva York, 1997. (La
segunda parte de este libro, The Bear Book II, se publicó en la misma editorial
en noviembre de 2000). Se puede leer un resumen del libro en la página de
internet www.bearhistory.com

Webs de interés:

http://www.bearhistory.com/
Gayle Rubin: Thinking sex: http://www.yorksj.ac.uk/mbsc/Reading/rubin.html
http://www.terra.es/personal8/leatherweb/ (excelente espacio leather, en español,
dirigido por José Manuel Martínez)
http://www.lacuevadeloso.org/

NOTAS
[1] Agradezco a José Manuel Martínez sus referencias sobre los orígenes del movimiento leather, que he utilizado aquí. La reflexión posterior sobre la vulnerabilidad del sexo en el SM es también suya. Ver su artículo http://www.terra.es/personal8/leatherweb/men.htm
[2] Es importante indicar que también surgen grupos de lesbianas leather y sadomasoquistas (y heterosexuales). Por razones de espacio nos referiremos aquí sólo a los grupos de hombres. Para más información sobre las lesbianas leather SM, ver en la bibliografía (SAMOIS, y Pat Califia).
[3] No debemos olvidar en esta relación la novela de Mishima Confesiones de una máscara, de 1949, donde relata diversas escenas sadomasoquistas desde una perspectiva gay fuera del armario sorprendente para el Japón de la época (y para el Japón actual).
[4] Back-room: literalmente, la habitación de atrás (en España se le llama ‘el cuarto oscuro’). Son salas semioscuras que hay en los bares sadomasoquistas-leather, donde se practica el sexo anónimo o donde se celebran sesiones de sexo que requieren ciertas instalaciones especiales: bañeras para lluvia dorada (orina), slings para fist, cruces de madera para atarse, etc. Sling: especie de cama colgante, consiste en un rectángulo de cuero colgado al techo por cadenas o cuerdas donde se acuesta boca arriba aquel que quiere ser penetrado (con dildos, puños, penes u otros objetos). Fist-fucking: práctica sexual que consiste en introducir el puño y parte del brazo en el ano (de otras personas o de uno mismo).
[5] La entrevista completa está en la bibliografia de Fuckault
[6] Preciado, Manifiesto contra-sexual, p. 78. La activista y filósofa queer Beatriz Preciado va a utilizar esta concepción de Rubin para analizar el lugar que ocupa el dildo en esa red de tecnologías de producción de las sexualidades.
[7] Rubin G. y Butler J., (2001), Marché au sexe, EPEL, París, p. 33.
[8] Desgraciadamente no es este el caso de los bares y clubs españoles, donde no siempre se encuentran estos medios gratuitamente o de forma visible. Ello tiene que ver con la escandalosa inacción y pasividad de las autoridades españolas respecto a la pandemia del sida en nuestro país, y también con la dejadez e inconsciencia de algunos empresarios gays.
[9] Butler, J El género en disputa, p. 172.
[10] En el fist-fucking, por ejemplo, el interés se centra en el ano como lugar para el placer y en las manos y los brazos como objetos penetrantes y que a su vez disfrutan. En la pornografía SM el pene en erección es algo bastante poco frecuente; se insiste sobre todo en otras partes del cuerpo y en una recreación estética y teatral: lugares sórdidos, fábricas abandonadas, vestimentas de cuero, dureza en el trato, dominación, fetiches como botas, motos, ropa militar, etc.
[11] Op. cit., p. 232. (la cursiva es nuestra).

alfpeen
14/10/2009, 22:33
Biografía del fundador de la iglesia moderna y las escrituras de la biblia.
Homosexual, por cierto.

Orígenes 1

De la vida de ORÍGENES tenemos gran abundancia de datos, debido especialmente, aunque no en exclusiva, al espacio que en su Historia eclesiástica le dedica Eusebio de Cesarea, quien pudo consultar un centenar de cartas suyas.
Orígenes, egipcio, probablemente alejandrino, era el hijo mayor de una familia ya cristiana y numerosa; nació hacia el año 185. Su padre, que se había cuidado de que recibiera una buena educación tanto en las ciencias sagradas como en las profanas, murió mártir en el año 202; Orígenes, deseoso de imitarle, seguramente habría seguido la misma suerte si su madre no hubiese escondido sus ropas, impidiendo así que saliera de casa. Sus bienes fueron confiscados, y Orígenes comenzó a trabajar como maestro para ayudar a la familia. Ya hemos dicho algo de su carrera docente; basta añadir que reunió a su alrededor a muchos discípulos tanto por el nivel de sus enseñanzas como por el ejemplo de su vida.

Su intensa labor docente no le impidió asistir a las lecciones de Ammonio Saccas, fundador del neoplatonismo y maestro de Plotino, ni el emprender varios viajes: a Roma, el 212, «para ver la antiquísima Iglesia de los romanos»; a la provincia romana de Arabia, cuyo gobernador deseaba escucharle, el 215; a Antioquía, a donde le había llamado la madre del emperador Alejandro Severo.

Hacia el 216, después de que Caracalla saqueara Alejandría, mandando cerrar las escuelas y persiguiendo a los maestros, marchó a Palestina. Allí, a petición de los obispos y a pesar de no ser sacerdote, predicó sermones y explicó las Escrituras; pero el obispo de Alejandría, Demetrio, protestó de que se permitiera predicar a un seglar y exigió que volviera a Alejandría, cosa que hizo prontamente a pesar de la resistencia de los obispos de Palestina.

Unos 15 años más tarde, los obispos de Jerusalén y de Cesarea lo ordenaron sacerdote, aprovechando que pasaba de viaje hacia Grecia para ir a refutar a algunos herejes por encargo de Demetrio; éste protestó, pues Orígenes, que en su juventud, interpretando literalmente un consejo de los evangelios (cfr Mt 19, 12), se había castrado, era por eso mismo inhábil para recibir el sacerdocio; y el 231, en sendas reuniones sinodales de Alejandría, fue excomulgado y depuesto del sacerdocio, excomunión que fue renovada por el obispo siguiente.

A partir de este momento, la vida de Orígenes se desarrolla en Cesarea de Palestina, donde, a petición del obispo, fundó una escuela de teología que dirigiría durante más de 20 años. De esta época sabemos que el 244 estuvo en Arabia, donde rescató de la herejía al obispo Berilo de Bostra; que sufrió gravemente bajo la persecución de Decio; y que murió en Tiro poco después, el año 253, a la edad de 69 años.

Orígenes siguió siendo motivo de polémica después de su muerte. Hubo disputas sobre sus escritos, las «controversias origenistas», más graves hacia los años 300, 400 y 550; estas controversias se cerraron con la condenación de algunas de sus doctrinas en el II concilio de Constantinopla, quinto de los ecuménicos, del 553, y es seguramente esta condenación la responsable de que hasta nosotros haya llegado una parte pequeña de sus obras y aun principalmente a través de traducciones latinas. Su producción literaria había sido considerable; la lista que había recogido Eusebio, y que se ha perdido, contenía unos dos mil títulos, y otros testimonios antiguos hablan de seis mil. Nosotros, a través de San Jerónimo, conocemos unos ochocientos.

La principal actividad literaria de Orígenes estuvo dedicada al estudio de la Biblia. Su obra más ambiciosa en la que nunca dejó de trabajar, estaba dirigida a establecer un texto crítico del Antiguo Testamento, sobre la versión de los Setenta. En seis columnas paralelas (de ahí el nombre de Exaplas) se recogían: el texto hebreo, primero en caracteres hebreos y luego, para precisar su pronunciación, en caracteres griegos; y después los textos griegos de los Setenta y de otras tres traducciones; en la columna de los Setenta se anotaba con diferentes símbolos las omisiones o adiciones respecto a los otros textos. En los libros que carecen de original hebreo, las columnas eran cuatro (Tetraplas) y en los Salmos se añadieron tres versiones más (Enneaplas). No parece que se hicieran nunca copias de esta obra monumental en su totalidad; se conservaba en la biblioteca de Cesarea de Palestina, donde la consultó San Jerónimo. Nos han llegado de ella sólo breves fragmentos, que en realidad casi sólo nos sirven para tener una idea general de la disposición de la obra.

Sus escritos de explicación de las Escrituras se pueden clasificar en tres grupos:

a) Comentarios, que son trabajos de exégesis erudita; en ellos se combinan las notas textuales, filológicas, etimológicas e históricas, con consideraciones de tipo teológico y filosófico; en esos comentarios lo que más interesa al autor es el sentido místico que su método alegórico le permite encontrar.

Son 25 libros sobre el evangelio de San Mateo, de los que quedan 8 en griego y unos pocos más en traducciones; 32 libros sobre el evangelio de San Juan, de los que quedan 8; 15 libros sobre la epístola a los Romanos, de los que conocemos 10 por una traducción latina no muy de fiar. De los muy numerosos sobre el Antiguo Testamento queda sólo una parte del comentario sobre el Cantar de los Cantares. Se han perdido 13 libros sobre el Génesis, 46 sobre los Salmos, 30 sobre Isaías, 5 sobre las Lamentaciones, 25 sobre Ezequiel, 25 sobre los profetas menores; y del Nuevo Testamento, 15 sobre San Juan, 5 sobre los Gálatas, 3 sobre los Efesios y otros sobre otras epístolas. De todo este material sólo nos queda una pequeña parte: de un total de 291 comentarios, se ha perdido la redacción original griega de 275, y no es mucho lo que nos ha llegado en latín;

b) las Homilías son sermones sobre algunos pasajes escogidos de la Biblia, destinados a la edificación del pueblo; Orígenes solía predicar dos veces por semana según algunos testimonios, y casi todos los días según otros. De las 574 homilías de las que tenemos noticia, poseemos 20 en su texto griego y 166 en traducciones latinas; de 388 se tiene poco más que el nombre. A pesar de ello, su interés es extraordinario;

c) finalmente, los Escolios, de los que ninguno nos ha llegado íntegro, eran breves explicaciones sobre textos que ofrecían dificultades.

Entre lo que podríamos llamar escritos dogmáticos figura en primer lugar la más importante de las obras de Orígenes, el Peri Arjón, «sobre los principios», que trata de los fundamentos de la doctrina cristiana. Escrita en Alejandría en la tercera década del siglo, es el primer manual de dogmática, único como tal en la historia de la Iglesia antigua. La redacción griega, con la excepción de algún fragmento, se ha perdido; pero tenemos completa una traducción latina libre, hecha siglo y medio más tarde por Rufino de Aquileia, quien suprimió los pasajes que se reputaban discutibles.

La obra está formada por cuatro libros. En el prólogo explica por qué hay que investigar con la razón las verdades de la fe y otras relacionadas con ellas: Cristo y los Apóstoles enseñaron lo más importante, el contenido de esta fe, pero dejaron a los que vendrían después la tarea de encontrar las razones que la apoyan, de averiguar cómo se relacionan unas verdades con otras o cuál puede ser el origen del alma humana o de los ángeles, y otras cosas así; en una palabra, Orígenes está definiendo el objeto de la teología. Luego, en el libro primero trata del mundo espiritual: de la unidad de Dios, de las tres personas divinas, de los ángeles, del alma humana. En el segundo trata del mundo material: el hombre es un espíritu caído, encerrado en la materia; el pecado original, la redención y la vida eterna completan el libro. En el tercero se habla de la lucha del alma con el cuerpo, y en el cuarto se resume lo anterior añadiendo algún tema nuevo.

Otra obra dogmática descubierta en 1941 es la Disputa con Heráclides. No se trata de un diálogo literario sino, hecho insólito en la época, de la versión auténtica de una disputa mantenida por Orígenes en una iglesia de Arabia hacia el 245, a petición de los obispos que estaban preocupados por las opiniones de Heráclides sobre la Trinidad; además de este tema se trata también de la inmortalidad del alma.

Se conservan dos obras de carácter ascético escritas por Orígenes. La más valiosa y mejor conocida es su tratado Sobre la oración compuesto a mediados de la década tercera del siglo. Trata de la oración en general y del padrenuestro en particular; es el primer estudio sistemático sobre el tema, y muestra la hondura de la vida interior de su autor.

La segunda versa Sobre el martirio, y fue escrita en Cesarea en el 235, al comienzo de una nueva persecución. Su esquema es más o menos éste: el tiempo de la tribulación es breve, y el premio será eterno; abandonar a Dios y adorar a los ídolos es un gran pecado; hemos de aceptar cualquier clase de martirio sin desfallecer, como Eleazar y como aquella madre y sus siete hijos de quienes nos habla el Libro Segundo de los Macabeos; no faltará la ayuda de Dios, pero hay que estar preparado. Una exposición que está de acuerdo con la vida de Orígenes, tanto en su juventud como en su vejez.

En cuanto a sus Cartas, hay que decir que de todas las que componían las cuatro colecciones que conoció San Jerónimo, en una de las cuales figuraban más de cien, nos han llegado sólo dos.

Finalmente hemos de mencionar una obra apologética, escrita Contra Celso hacia el 246, a petición de un amigo de Orígenes. El libro de Celso, al que ya nos hemos referido antes, había sido escrito en el año 178 y parece que no había causado una gran impresión entre sus contemporáneos, pero quizá ahora, mucho más tarde, sus razones envenenadas estaban causando daño. Orígenes refuta un argumento tras otro, copiando primeramente las palabras de Celso; si bien esta refutación no es muy brillante y en algunos puntos defrauda, debido quizá al empleo de este método, el vigor de sus convicciones y su serenidad acaban por cautivar.

alfpeen
15/10/2009, 13:34
GENET, EL DESHABITADO 1

"stas in putredine totus"

"Estás todo tu sumido en la inmundicia"
Carmina Burana

Celedonio Orjuela Duarte


La traición, el robo y la homosexualidad son los temas de los libros de Genet los mismos que han sido tratados por otros literatos franceses en distintas épocas, desde la misma literatura paródica de la Edad Media compuesta por los goliardos en el famoso cancionero Carmina Burana, pasando por el gran poeta Villón, desterrado de París, y otros que registra la historia de la literatura francesa. Son temas aún tabú para los hacedores de historias en lengua española y cuando se hace referencia es para rechazarla como hábito vergonzante. Un atisbo de esas prohibiciones, la referente a la homosexualidad, lo encontramos incluso, en uno de los poetas españoles más burlones y desinhibidos, Francisco de Quevedo:

Tú que caminas la campiña rasa
Cósete el culo viandante y pasa.

En la literatura española actual hay vestigios de ese tabú, pero también nuevas miradas sobre, en especial, el caso del homosexualismo, única fuente de la literatura de Genet. La obra de Luis Cernuda quien, suprime una estrofa de su "Elegía a un poeta muerto", presionado por el oscurantismo de la Guerra Civil Española, es un ejemplo la poética de Cernuda es cada vez más leído y comprendido, y en la misma España y Latinoamerica, sus libros se exponen en retrospectivas de su vida y obra y su estética es cada vez más estudiada. En Colombia el ya mítico Porfirio Barba-Jacob no prohibe esos sentimientos y los deja ver en algunos de sus poemas: (...) Que haga temblar las carnes un ansia contenida; / y que el torso y la frente, y los brazos nervudos,/ y el cándido mirar, y la ciega esperanza/ compendien el radiante misterio de la vida". ("Retrato a un jovencito"). También Raúl Gómez Jattin, poeta y director de teatro como Genet, asume en sus obras ese sesgo, a pesar de que su biografía ha sido escamoteada y trivializada por los medios, tal vez, por lo genuflexo del talento colombiano.


GENET Y SU ESTANCIA POR ESTE MUNDO

Jean Genet, nació en París, el 9 de diciembre de 1910, murió tambien en París el 15 de abril de 1986. Está enterrado en el antiguo cementerio español de Laranche, en una bonita y austera tumba frente al aceano Atlántico. Dice Genet de su infancia: "...pupilo de asistencia pública, me resultó imposible conocer más de mi estado civil. Al cumplir 21 años, conseguí una partida de nacimiento. Mi madre se llamaba Gabrielle Genet. Mi padre sigue siendo un desconocido. Yo había venido al mundo en el 22 de la calle Assas. El 22 estaba ocupado por la maternidad. Se negaron a darme información. Me criaron unos campesinos de Morvan".

El siglo que acaba de terminar nos deja una época de rompimientos: morales, racionales, religiosos. La vida cotidiana la siguen registrando nuestros poetas de una manera insólita e inesperada. Hay un vasto poder creado por el hombre mismo que exige nuevos elementos estéticos que respondan a sus dudas. Ese hombre de hoy que es más que nunca vigilado por haber llegado a ser Sapiens Sapiens. De ahí que la literatura del siglo XX, es la de la desesperanza, como lo señalara Cioran: "Escribir es una provocación, una visión afortunadamente falsa de la realidad que nos coloca por encima de todo lo que existe y de lo que nos parece existir. Hacerle la competencia a Dios, superarlo incluso mediante la sola virtud del lenguaje(...); esa es la hazaña del escritor, espécimen ambiguo, desgarrado y engreído que, liberado de su condición natural, se ha abandonado a un vértigo magnífico, desconcertante siempre, a veces odioso"
.
Ese sino trágico, el escritor contemporáneo lo enfrenta con ironía, incluida la burla de sí mismo. La ironía es la gran invitada y ese es el caso de Genet: sus libros son festivos, pero no es una risa de circo, es una risa producto del conocimiento de las bajezas del hombre de hoy. Por eso habla de sí mismo y se burla de los actos humanos. La ironía lo convierte en un héroe diferente, pués es él quien narra sus propias aventuras profanas. De allí que sus narraciones estén impregnadas de ideas críticas, de imágenes corrosivas. Sus personajes son aventureros desamparados por los dioses, sin otra alternativa que la de conservar la vida ante los que vigilan el poder. Sus personajes luchan pero tienen miedo, porque ellos mismos producen miedo, así es Stilitano en Diario del ladrón. "Stilitano no era realmente un hombre maduro, y yo tampoco. Aunque en realidad era un gansgster, jugaba a serlo, es decir, inventaba sus actitudes. No conozco ningún maleante que no sea un chiquillo. Qué mente 'seria', al pasar delante de una joyería, de un banco, inventaría minuciosa y gravemente, los detalles de un asalto o de un atraco. (...) Stilitano jugaba. Le gustaba saberse fuera de la ley, sentirse en peligro. Lo afrontaba por empeño estético. Intentaba copiar un héroe ideal, el Stilitano cuya imagen estaba ya inscrita en un firmamento de gloria. Así era como obedecía a las leyes que someten a los maleantes y los perfilan. Sin ellos no hubiera sido nada".

Por eso Genet reafirma: "Abandonado por mi familia me parecía ya natural agravar este hecho mediante mi amor por los muchachos y por el robo, el robo mediante el crimen o la complacencia en el crimen. De este modo rechacé deliberadamente un mundo que me había rechazado."

Sobre el exconvicto habla así Sartre: en San Genet, profeta o mártir: "Un niño expósito da prueba de sus malos instintos desde su más tierna edad, roba a los pobres campesinos que lo han adoptado. Lo reprenden e insiste, se evade de la penitenciaría para niños en la que han tenido que detenerlo, roba y saquea cada vez más y, por añadidura se prostituye. Vive en la miseria, de la mendicidad, de los hurtos, acostándose con todos y traicionado a todos, pero nada puede desalentarlo, es el momento que elige para dedicarse deliberadamente al mal; decide que hará lo peor en todas las circunstancias y, como se ha dado cuenta que la mayor fechoría no era obrar mal, sino poner de manifiesto el mal, escribe en la cárcel obras abominables que hacen la apología del crimen y caen bajo el peso de la ley"
.
Precisamente por eso va a salir de la abyección, de la miseria y de la cárcel, le imprimen sus libros, se leen, un director de escena condecorado con la Legión de Honor, monta en su teatro una de sus obras que invita al homicidio; el presidente de la república le condona la pena que debía cumplir por sus últimos delitos, justamente porque se jactaba en sus libros de haberlos cometido; y cuando le presentan una de sus antiguas víctimas, ella le dice: 'Muy honrada señor. Sírvase usted continuar'".

Una vez conocidos sus libros en español, es celebrado por algunos de sus colegas, especialmente Juan Goytisolo, quien en sus variadas reflexiones en torno a nuestro poeta, escribió un excelente ensayo titulado "Testamento poético de Jean Genet", enfocado al analisis de su libro póstumo Un cautivo enamorado, libro del que dice Goytisolo: "Es el libro de un hombre que se despide del mundo después de haber vaciado de sí la nostalgia de un orden mediocre, de la vida cómoda, del pensamiento correcto, de su pertenencia nacional".

Bien sabemos que la buena literatura viene de esa clase de transgresores. Si le damos una mirada al drama Griego, sus temas se centran en los marginados anormales, porque los protagonistas de la marginación existencial, en cuanto que al ser víctimas de la maldición divina, no han asumido propiamente de manera voluntaria su trágico y, por tanto, ineludible destino.

El monoteísmo cristiano sólo conoce los marginados en el campo de la unidad de la fe. Dentro de tal comunidad, solo es concebible la marginación intencional, los que son monstruos por sus hechos o por sus opiniones son hombres pecadores, el mejor ejemplo es el que todos conocemos, el que traicionó por la ridícula suma de 30 monedas de plata; el hombre que tal vez tenía por misión ser ejecutor del escándalo ya predicho; o también el verdadero apóstol que se decidió a colaborar a que se cumpliera la escritura sagrada.

Fuera del mito y el dogma, en ese proceso de secularización que se extiende en el renacimiento y hace parte luego del orden burgués, existe una buena cantidad de escritores desadaptados, como es el caso de Gerard de Nerval, Holderlin, Oscar Wilde hasta llegar a las figuras de Charles Baudelaire, Paul Verlaine y Arthur Rimbaud. Genet es la continuación de ese legado en el siglo veinte.

Retomemos la historia del escritor francés. Ya hablamos de sus experiencias adolescentes como delincuente. Estamos en la década del 40: hay guerra en el mundo Francia es territorio central de este conflicto. Genet escribe en una desesperada espera de su presumible encierro definitivo, pero ya sus textos son reconocidos fuera de la cárcel: personas como Sartre, Cocteau, Picasso, procuraron su publicación y difusión de sus libros, y su libertad, aunque por paradójico que parezca, la cárcel era para él un refugio que lo defendía de la misma sociedad: "mi prisión bienamada en tu inestable sombra"
.
Los libros de Genet, en un principio circularon casi clandestinamente, y ello motivó que la traducción de una de sus novelas, hecha por un editor de Hamburgo llevara a este a la cárcel. Quienes le leen por entonces ensalzan su genio literario que posee el condenado y luego de que este obtiene el indulto, su obra puede ser por fin representada en los escenarios. El escritor francés da a la imprenta nuevos libros que ya no tocan como particularmente "peligrosos". A partir de entonces, Jean Genet es "Historia de la literatura", posible objeto de tesis doctorales, al que es lícito mencionar. El famoso autor necesita no caer en la reincidencia. Por sus amigos "Las Panteras negras" viaja a los Estados Unidos. Parece que ha cambiado su conducta sexual que ya no hay nada de su añoranza por sus robustos chulos. Sartre en su libro sobre Genet informa que su relación sexual con un joven se había transformado en "amistad" el protector había proporcionado al joven una mujer, y ahora disfrutaba como amigo de una familia en formación.

Tampoco se puede sobrecargar la vida de este recluso y literato con crítica social. El origen de esa vida fue una avería. Sus delitos fueron cometidos en agudo estado de necesidad; por un vagabundo, ladrón reincidente a quien nadie quiere dar empleo. Sin embargo, Genet a insistido, y hay muchas cosas que lo confirman, en sus latrocinios dio privilegio a sus asuntos estéticos.

Los libros de Genet son todo lo contrario de una literatura de indignación. El autor no tiene la menor intención ni de acusar ni de desenmascarar. Un conocedor del orden burgués, no un crítico. Legítima su estructura y su altura, basándose en las profundidades de la jerarquía social, han querido deducir desde ahí su "fascismo", como en cierta etapa de su vida tambien le ocurrió a Pessoa y Pound, con desacierto, pensamos en estas lineas, que quienes así opinan, ignoran los intersticios de su verdadera escritura que no es más que provocación como corresponde a un poeta. Y eso es Genet en sus novelas y textos líricos.

En uno de los tantos y magníficos poemas del cubano Nicolás Guillén: "Digo que no soy un hombre puro", dicen: "La pureza del que se da golpes en el pecho y dice: Santo, santo/ cuando es un pobre diablo. Diablo. Diablo/ En fin la pureza del que no llegó a ser lo suficientemente impuro/para saber que cosa es la pureza".

En los libros de Genet habla el "impuro", habla el pederasta como pederasta sobre pederastía: sin ofrecer excusas, sin pedir comprensión y lo más importante sin velos. Por eso, si crear es asumir hasta el final todos los peligros a los que las criaturas se ven sometidas, no puede suponerse una creación sin amor. Jesús murió después de hacerse cargo de todos nuestros pecados. Al respecto le dice el poeta de Para un funámbulo ma Abdallah: "La amarás, y con un amor casi carnal. Cada mañana, antes de iniciar tu entrenamiento, cuando está tensa y vibra, ve a darle un beso. Pídele que te aguante y que te conceda la elegancia y el nerviosismo de la corva. Al finalizar la sesión, salúdala, dale las gracias. Cuando esté enrollada aún, por la noche, en su caja, ve a verla, acaríciala. Y posa, amablemente, tu mejilla en la suya".

alfpeen
15/10/2009, 13:37
GENET, EL DESHABITADO 2

SU ESTETICA

Jean Genet considera su estética como la destrucción de la belleza por considerar que aleja el ser en sí, porque el arte para Genet es una creación natural, lo mismo que para la tradición filosófica que asume, se identifica con el Ser, con la plenitud. En este sentido todo arte es imitación, es querer ser pleno y no serlo. Por eso la belleza es apariencia. Va contra el ser. Es el mal, porque tanto el mal como la belleza son artificios. Pero esta lucha constante de Genet contra el mundo no se da como los demás estetas que rechazan la moral común y proclaman sus propias leyes: Genet utiliza la belleza como un arma dentro del sistema ético humano: lucha en el mundo con los mismos valores del mundo. Quiere que se le condene. Acepta los valores y hace lo contrario de lo que ellos dictan. Por eso, también en este caso, es sacrificio.


SU POESIA

La poesía en Genet más que un ejercicio literario; es un modo de vivir. Es una elección personal no incidida por lo público. El tema de sus obras es siempre aquello que afecta su sensibilidad. Son puramente experiencias mentales.

Si definiéramos la poesía como comunicación, Genet no sería poeta, porque sus obras no buscan tal efecto. Se leen sin recibir algo positivo: desgarran los valores, el honor, la virtud, el bien, es decir, todo ese catálogo de preceptos morales que están en el inconsciente de los hombres. Su poesía no comunica la realidad escueta, porque trata de la apariencia, de los sueños y de los deseos. En ningún sitio hay lugar para el Ser realizado; sí lo hay para el crimen y la destrucción. Es el mal sin pretexto, sin excusa, sin justificación que cuestiona su ser y se presenta como gesto.

Sin embargo su poesía tiene fin: mediante la palabra golpea la conciencia de los otros, de la sociedad entera. Aunque trate de evitar su publicación, crea algo concreto. No escribe para ser leído, pero es leído. Hace a un lado su circunstancia y ejerce su libertad. "La idea que nunca he dejado de desarrollar es que, a fin de cuentas, cada cual es siempre responsable de lo que se ha hecho de él".

En el mundo de la cultura a Genet se le reconoce más por sus obras de teatro escenificadas en muchas partes del mundo, y después por sus novelas, aunque también escribió poesía y crítica de arte en excelentes ensayos sobre sus pintores preferidos, especialmente Rembrandt y Giacometti. Para Genet, Rembrandt es el pintor por excelencia, es decir el pintor de la humanidad liberada de las apariencias y de la anécdota. Poeta un poco por azar y otro poco por milagro.

Para hablar de la poesía francesa tenemos que decir que Genet es excluido por los estudiosos del género o por los antólogos de poesía francesa en otras lenguas especialmente en español. Acaba de aparecer un excelente libro de Jorge Nájar "Poesía contemporánea de expresión francesa", que reúne poetas que abrevaron de los clásicos simbolistas, pero tambien de la metafisica de un Claudel, la obra singular de Saint-John Perse y René Char, de Jules Supervielle y Aragón -ambos comunistas-, el invisible Michaux. Todos ellos herederos de las catástrofes de las guerras, supieron testimoniarlas. Con todo el olvido de la obra de Genet por los antólogos es raro ya que los poetas franceses se distinguen de los de otras nacionalidades por su deseo de teorizar sobre lo que escriben. Creen en la importancia de las escuelas, es el país de los manifiestos literarios, de los cenáculos, de las polémicas.

Hay en el lirismo de Genet, una suerte de desgano a lo Villon. Su poesía está ligada a su narrativa, en efecto, Pilorge y Harcamone, dos personajes de sus poemas "El condenado a muerte", "Marcha fúnebre" y "La galera", provienen de sus novelas Nuestra señora de las flores (1942) y El milagro de la rosa (1943). Estos murieron trágicamente en su juventud, y a su recuerdo dedica sus verso, en los que mezcla la ternura, la alucinación erótica, y la sobrenaturaleza.

Las fuentes literarias de Genet, en lo que a sus poemas concierne, son claras. Su deuda está con Villon, el poeta sensual, anárquico, réprobo y burlón poeta francés del siglo XV, príncipe de la corte de los milagros y pastor de peligros, Francois Villón, nacido en París (1431) el mismo año en que fuera carne de pira Juana de Arco. La poesía de Genet tiene correspondencia con la de Villon, especialmente en los poemas "El legado" y "El testamento. Veamos:


EL LEGADO

El año cuatrocientos cincuenta y seis,
Yo, Fracois Villon, estudiante,
Considerando en plenitud de facultades,
Con el freno en los dientes, actuando libremente-
Que se deben meditar las acciones,
-como lo indica Vigeccio,
sabio romano, gran consejero-
porque si no, se lamenta…
En el tiempo que he dicho antes,
Hacia Navidad, estación muerta,
En que los lobos viven del viento
Y que uno se queda en casa
- por la escarcha- cerca del tizón,
me vinieron deseos de romper
la muy amorosa cárcel
que quebraba mi corazón.

Y así lo hice,
Teniendo ante mis ojos a aquella
Que consentía en mi perdición,
Sin que por ello le fuera mejor,
Por ello lo siento y me quejo a los cielos,
Pidiendo venganza de ella
A todos los dioses venéreos
Y alivio por las penas de amor.

Y unas estrofas más adelante:

Primero en el nombre del padre,
Del Hijo y del Espíritu Santo,
Y de su gloriosa Madre
Por cuya gracia no perece nadie,
Dejo, Dios mediante, mi fama
Al maestro de Guillaume Villon,
(pues suena en honor de su nombre)
y mis tiendas y mi pabellón.

Item, a la que he dicho,
Que me ha desterrado con tanta fuerza
Que estoy privado de alegría,
Y alejado de todo placer,
Dejo mi corazón engastado,
Pálido, digno de compasión, muerto y transido;
Ella me ha buscado este mal,
Pero que Dios se lo recompense.
Item , a maestro ythier Marchant
Con quien me siento muy vinculado,
Y maestro Jean le Cornu,
Dejo mi espada de acero cortante
Que ha sido retenida como prenda
Por una deuda de ocho sueldos;
Quiero según su valor,
Que se le entregue, recatándola.


Tanto el poema de "El Legado", como "El Testamento", lo mismo que en las "Baladas", vemos al errante Villón, quien en sus versos entrega a sus amigos y enemigos, su testimonio y su época, que va enunciando y enumerando con sus atributos y defectos en el transcurso de los versos, en los que incluye sus fechorías. Sufre al igual que Genet varias entradas y salidas de prisión. Al final se le conmuta la pena por el destierro. Desaparece y no se vuelve a saber de él.

alfpeen
15/10/2009, 13:39
GENET, EL DESHABITADO 3


Veamos el canto X de la "Marcha Fúnebre", de Jean Genet, la marcha consta de 13 poemas que pueden leerse de forma independiente, al igual que las 62 estrofas de que consta el poema


Mi prisión bien amada en tu inestable sombra
Descubrió mi mirada por descuido un secreto.
Tuve sueños que el mundo ignoraba
Donde se ahoga el espanto.

Tus lóbregos pasillos son meandros del alma
Y su masa de sueño organiza en silencio
Un ingenio que tiene del verso el parecido
Y el exacto rigor.

Tu noche hace fluir de mi ojo y mi sien
Una tinta tan densa que de ella hará surgir
Estrellas floreadas como se ve de golpe
La pluma que humedezco.

Avanzo en un líquido negro donde complots
Informes al principio lentamente se fijan.
¿ qué auxilio pediré? Mis gestos se fatigan
y son bellos mis gritos.

Nunca podréis saber de mi oscura destreza
Más que extrañas bellezas que el día hace surgir.
Los golfos a los que oigo tras sus miles de giros
Al aire libre se unen.

Y envían a la tierra a un dulce ambajador
A un niño sin mirada que señala su paso
Rompiendo tantas pieles que su alegre mensaje
Consigue su esplendor.

Y palidecéis de vergüenza al leer el poema
Que graba el muchachito de criminales gestos
Pero nunca sabréis los lazos primigenios
De mi pasión sombría.

Pues en su noche vagan con fuerza sus perfumes.
El firmará Pilorge y su apoteosis
Será el claro cadalso donde broten las rosas
Bello efecto de muerte.

Y en un fragmento del poema "La Galera", dice de su amigo Harcamone

Haz un gesto Harcamone aproxima tu brazo
Muéstrame ese camino por donde escaparás
Mas duermes cuando mueres y reúnes esa red
Donde libres de argollas se fugan los forzados.
Llegan a puerto ebrios de vinos especiosos
Y como yo a prisiones de pródigas celdas.

Mi bella degollada camina bajo el agua
Llevada a cada paso por tu espeso perfume
Sobre su ola rizada que luego se deforma
Y tú atraviesas lenta un laberinto de arcos.
En tus negros estanques sobrenadan rosales
En tu rostro en tus brazos un ovillo se anuda
De ese rumor de muerte mayor que los caballos
Conjuntamente uncidos al coche de una reina.

Cuando se hace mención de Genet, no se puede dejar de lado a Rimbaud, ambos están en ese póker que los críticos llaman "malditos", pero en él primero estuvo la experiencia, el volcarse sobre el mundo y después la búsqueda del lenguaje. También Coleridge, por su largo aliento en el universo de sus poemas, como La balada del Viejo Marinero. En tal clima se mueve Genet, excediéndose en lo más sórdido y obsceno, lo que hace que sus personajes, en vez de productos de su imaginación homoerótica, son paradigmas intemporales.

Jean Genet representa un caso único en la literatura francesa del siglo XX. Su universo refleja un talento singular, que no es en ningún modo el de su inocencia sino el de la grandeza del lenguaje y sus atmósferas que traspasan la vulgaridad para nombrar a una sociedad cimentada sobre la intolerancia. Genet no pretende ser ejemplo, ni testigo de nuestra época, ni revolucionario; es un predicador de su impureza. El se introduce en la literatura clandestinamente como un ladrón. Sartre destacó este hecho en su libro "San Genet comediante o mártir". "Genet se instala en el mundo, mendigando, prostituyéndose, amando solitariamente"
.
Su arte poética es la expresión de una mística grotesca del amor y su vocabulario es litúrgico: ama lo sublime. "Yo le adoro, cuando lo veo tumbado, desnudo, deseo decir la misa sobre su pecho". La tensión que produce en el homosexual la pasión de su obra, no solamente moral, sino también sÍquico-dramática.

alfpeen
15/10/2009, 13:44
Jean Genet, delincuencia y probidad

La barrera entre crimen y santidad es sorprendentemente frágil. Habría que definir mejor esta frontera que se desdibuja hasta desaparecer. La autoridad que se arroga un concilio o cónclave es tan arbitraria en este terreno, que bien arduo resulta decidir la proporción de la cuota de aciertos y flagrantes desmanes. Del crimen mismo ha echado mano la Iglesia a la hora de imponer sus criterios, de blindar sus dogmas. En muchos casos los criminales social, judicialmente condenados, están revestidos de tales resplandores de bondad, que de ninguna manera cerraremos filas contra ellos. Los magnates del Medievo han impuesto la aureola avalada por el catolicismo a sus favoritos. Príncipes, herederos de grandes fortunas cebados en la opulencia lucrada del despojo, cantera del santoral venerado sobre palanquines y en hornacinas en las catedrales y las más humildes parroquias de nuestras aldeas por la feligresía miserable de siempre. El viático para alcanzar el cielo sólo puede ser sufragado por las cortes palaciegas, concedido a sus cortesanos. La santidad no está al alcance del pueblo raso, nunca lo estuvo. La opulencia, el boato del Vaticano es ya una advertencia. Así, las reliquias consagradas, milagrosas, deben haber hecho carrera y ser promovidas siempre por el lobby santificador sin excepción, respaldadas siempre por el irresistible argumento de la hacienda. De más está agregar que el aparato legal que rige a seglares es fiel copia de este esquema. Nuetras leyes juzgan y condenan por este mismo rasero. La humildad es ya estimada como indicio de culpa. La riqueza es infalible atenuante de cualquier reprobación.

Nuestro comediante y mártir, Jean Genet, declara no haber delinquido por rebeldía. Entre otras razones, lo hizo para comer, como lo haría un gato callejero, un perro abandonado, cualquier desheredado de los dioses dispensadores de la gloria en la tierra. El poeta, el comediante condenado a cadena perpetua viene a rebelársenos de una sensibilidad casi morbosa, de una impudicia inocente, de una solidaridad ejemplar. Haberse conocido y asumido sin reserva, tenaz camino de iniciación en la comprensión de los hombres, de su fornida debilidad, su ruda poesía.

La represión espiritual opera de la manera más brutal que quepa concebirse. Es explícita y agrede aun el cuerpo. Hablo desde un tiempo y lugar en que habría de presuponerse cierta tolerancia de maneras, contemporizar. Espejismo. Mientras en la historia del hombre medie el vil criterio mercantil de valores, se hablará de réprobos, serán sometidos a triste exclusión de pulmones que osen respirar con libertad. Toca contener el aliento, convenir en la zalema: no es ésta ciertamente la historia de Jean Genet, valiente.

Estimo que vale la pena desafiar a los espantapájaros. Es absolutamente lícito resistir. Morir en la exclusión, no codiciar la consagración contemporánea, ni aun la posteridad. Groucho Marx decía algo a este respecto: “¿Por qué debo hacer algo por la posteridad?, ¿qué ha hecho la posteridad por mí?”

Si, estamos ante un hombre libre. Genet no transige. Desnudo ha dicho: “Heme aquí. Soy un hombre, el hombre”. Quisiera azuzar a los poetas de mi tiempo, y a los que vendrán, contra los gendarmes de la obsecuencia. Desobedece, te digo, si desde las profundidades de tu alma ilustrada, un llamado superior te reclama. Renuncia al premio, desecha los reflectores de la escena bufa, siempre que a cambio se te exija la castración: tus pelotas son lo único que vale ante los exquisitos, los agudos, las exigentes conciencias éticas y estéticas de todos los tiempos.

Respira, poeta de tan profundas fidelidades. Aquí celebro a Genet. Es un honor tenerlo en este espacio. Si bien puedes en otra parte saber acerca de él, me permitiré una reseña suya.

Jean Genet, hijo de una prostituta, de padre desconocido, vino a este mundo en el número 22 de la Rue d'Assas (aquí ciertamente estaba la maternidad de beneficencia) el 19 de diciembre de 1910. A los siete meses y diecisiete días de nacido, fue abandonado por su madre. Pupilo de la Asistencia Pública bajo el número 192.102. Dos días después la custodia del niño recayó en la familia conformada por Eugenie y Charles Regnier, de Alligny-en-Morvan. Aquí fue bautizado, católicamente educado, llegando a cantar en una coral hasta ser “niño del coro.”

Su precoz carrera delincuencial se inicia a los diez años. Sorprendido entonces en flagrancia es enviado a una Maison de correction. Su adolescencia será una larga historia de procesos por robo y prostitución homosexual. El poeta del robo, de la homosexualidad, del crimen y de la traición responde:

─ ¿Alguna vez ha sentido interés por las mujeres?
─ Sí, me han interesado cuatro: la Virgen María, Juana de Arco, María Antonieta y Madame Curie.
─ Nos referimos a un interés sexual.
─ No, jamás.(...) Estoy consciente de que ahora la homosexualidad es vista favorablemente en los círculos seudoartísticos. (...) En mi infancia estaba consciente de que me atraían los niños. (...) Lo único que me quedaba era convertirme en santo, sólo eso; en otras palabras, en una negación del hombre.

A los dieciséis años de edad (2 de septiembre de 1926) es recluido en la penitenciaría de Mettray, y ya no saldrá de prisión hasta la mayoría de edad. Lleva una vida de vagabundo en Francia y España. En 1942 cae de nuevo en prisión, esta vez en Fresne, donde escribe el bello y potente poema (260 versos) Le Condamné à mort. En prisión escribe Notre-Dame des Fleurs (1946).

Jean, que ha estado entrando y saliendo de la cárcel, pagando penas por distintos delitos, llega a ser condenado a cadena perpetua. Así ha escrito y publicado varios libros. Su renombre literario es irrefragable. El 15 de febrero de 1943 ha sido presentado a Cocteau, que lo declara “el más grande escritor de la modernidad”.

El artículo de Cocteau y el concurso prestado por prestigiosas figuras intelectuales de la época, entre los que se cuentan Sartre y Picasso, inciden en las altas esferas, al punto que su condena es conmutada en 1946 por el mismo Vincent Auriol, presidentede Francia. Antes su pena había sido reducida a cuatro meses, al cabo de los cuales, sin embargo, en lugar de ser puesto en libertad, se lo encierra en el tétrico campo de Tourelles, antesala de los campos de concentración.

De modo que durante la ocupación nazi, Genet es un convicto recurrente que, en prisión, ha estado escribiendo una de las más suntuosas literaturas de nuestro tiempo. Les Bonnes (1947) lo coloca en la vanguardia del mejor teatro de entonces, el movimiento llamado teatro del absurdo. Le journal du voleur, novela autobiográfica, es de 1949. Habría que agregar otras, pero me abstendré de fatigar al lector con ello. En 1983 le fue concedido el Grand Prix de Lettres.
Genet es un hombre tenazmente comprometido con la causa de minorías que batallan por igualdad de derechos, un combatiente. Al lado de Marguerite Duras, reaccionando contra las condiciones inhumanas de los trabajadores inmigrantes, ocupan la sede de la CNPF(10 de enero de 1979). Genet recibe de los Estados Unidos una solicitud de apoyo a la demanda de libertad de ciertos miembros de los Black Panthers, movimiento por la igualdad de derechos de la población negra, que se hallan bajo arresto. El poeta no se limita a firmar la solicitud: decide viajar a batallar en el lugar de los hechos. Los gringos le niegan la visa de entrada. El 1 de marzo de 1970, Jean entra clandestinamente desde Canadá. Permanece en los Estados Unidos un par de meses. El 1 de mayo, en el campus de la Universidad de Yale, los estudiantes y el movimiento rebelde escuchan de sus labios el que puede ser su más importante discurso. Las autoridades lo buscan como sabuesos azuzados por el hambre o el odio. El 3 de mayo abandona el país.
De vuelta en Francia, participa activamente en jornadas de protesta en defensa de los inmigrantes magrebís.

Genet nos ha legado un macabro testimonio de la masacre de que fue objeto la población de refugiados palestinos en Líbano. Se trata de Cuatro horas en Sabra y Chatila, un documento producido in situ. Jean Genet viajó los días 16 y 17 de ese tenebroso septiembre al lugar de los hechos, con que fue uno de los primeros (y pocos) occidentales que vieron el horror del cobarde genocidio.

El 12 de marzo de 1964 es encontrado el cadáver del joven equilibrista Abdallah Betanga. Se había abierto las venas. Tenía 26 años. Genet lo había conocido en 1956, y debió vender los derechos de Les rêves interdits para cubrir el costo de los cursos del acróbata. Poco después del entierro, moralmente derribado por el impacto, Jean informa que ha quemado sus manuscritos, que abandona la literatura.

En 1974 conoció en Tanger al que será su último amante, Mohamed El-Katrani.

En 1965 Bernard Frechtman, su agente literario americano y él tienen enfrentamientos. En marzo de 1967 Frechtman, este amigo de confianza del poeta, se suicida luego de una crisis depresiva prolongada.

Tildado inicialmente de pornógrafo, nuestro autor celebra “ces humeurs bouleversantes, le sang, le sperme et les larmes”. Y agrega: “Sans doute, l’une des fonctiones de l’art est elle de substituer a la foi religieuse l’efficace de la beauté. Au mons cette beauté doit-elle avoir la puissance d’un poème, c’est-à-dire d’un crime”.

"Ahora creo que si mis libros estimulan a los lectores sexualmente es porque están mal escritos: la emoción poética debería ser tan fuerte que ningún lector sintiera un estímulo sexual. En cuanto a que mis libros son pornográficos, no los rechazo por ello. Sólo respondo que me faltó gracia."

El 25 de abril de 1986 en Larache (Marruecos) fue sepultado Jean Genet.

“En la vida del hombre sólo existen algunos destellos. Todo lo demás es gris.”

alfpeen
15/10/2009, 13:49
El condenado a muerte
A Maurice Pilorge
asesino de veinte años

(Fragmento)

El viento arrastrando un corazón sobre el adoquinado de los patios
un ángel que solloza colgado de un árbol
la columna de azur que ciñe el mármol
hacen abrir en mi noche salidas de emergencia.

Un pajarillo que muere y el sabor a ceniza
el recuerdo de una mirada dormida sobre el muro
y ese puño adolorido que amenaza el cielo
hacen que se incline tu rostro en el cuenco de mi mano.

Ese rostro más rígido y más leve que una máscara
pesa más en mi mano que en los dedos del reducidor
la joya que se embolsilla; él se ahoga en llanto.
Sombrío y fiero, lleva un ramo verde como casco.

Tu rostro es adusto: el de un pastor griego.
Se queda temblando entre la palma de mis manos.
Tu boca es la de una muerta, tus ojos, rosas
y tu nariz es acaso el pico de un arcángel.

El hielo destellante de un pudor malévolo
que recubre tus cabellos claros de astros acerados
corona tu frente de espinas de rosal
¿qué gran pena lo ha fundado si tu rostro canta?

Dime qué loco infortunio hace relumbrar tu mirada
de una desesperación tan grande que el dolor feroz,
perturbador, él mismo, ¿¡personalmente!? adorna tu redonda boca
no obstante tus lágrimas heladas, con una sonrisa de duelo.

No cantes esta noche los “Costauds de la Lune”.
Seas antes, rapazuelo de oro, princesa de una torre
soñando melancólico con nuestro pobre amor
o el obtuso rubio que vela en la gavia.

Él baja hacia el anochecer a cantar en el puente
entre los marineros de rodillas, el habitual
“L’Ave Marie stella”. Cada navegante con su verga
que palpita en su mano de pícaro.

Para ensartarte bello zopenco aventurero
se enristran bajo su pantalón los fornidos marineros.
Amor mío, amor mío, robarás tú las llaves
que me abrirán ese cielo en que vibran los mástiles.

Tal tú diseminas, regio, el blanco sortilegio,
esta nieve sobre mi página en mi callada prisión:
los terrores, la muerte entre las violetas
¡la muerte con sus cantos de gallo! sus amantes fantasmas.

Con pies afelpados pasa un guardia que merodea.
Yace en mis ojos hundidos tu recuerdo
hasta podría escaparse por los techos
dicen que Guyana es tierra caliente.

¡Oh el acogedor presidio imposible, remoto!
Oh, el cielo de la Belle, el mar y las palmeras
los amaneceres transparentes, las noches de locura y de calma
oh, el pelo al rape y la piel suavísima.

Soñemos juntos, Amor, con algún amante rudo
enorme como el Universo, envuelto en sombras.
Nos enredará desnudos en esos albergues sombríos
entre sus muslos dorados, sobre su vientre irresistible.

Un chulo deslumbrador consumado en un arcángel
cachondo ante los ramos de claveles y jazmines
que sostendrán tus manos claras
sobre el venerado flanco que tu beso turba.

¡Mi mueca triste! ¡Amargura que colma
mi desdichado corazón! ¡Mis amores aromados
ya me dejan! ¡Adiós cojones adorados!
¡Por encima de mi voz entrecortada partes pinga insolente!

¡Rapaz, no cantes, compón tu aire forajido!
Sé la viuda de radiante cuello
si no temes al niño armónico
muerto en mí mucho antes que el hacha me decapite.

Venerable muchacho coronado de lilas
inclínate en mi cama, deja que mi rabo alcance
a restallar en tu broncínea mejilla. Escucha relatarte
a tu amante el asesino su gesta en mil destellos.

Canta que tenía tu cuerpo y tu rostro,
tu corazón que no abrirían las espuelas
de un macizo caballero. ¡Tener tus redondas rodillas!
Tu cuello fresco, tu mano suave, ¡ay chaval, tener tus años!

Jean Genet

(textos traducidos de un artículo de Stanislas Valois Aragon
éste y el anterior de Genet)

alfpeen
15/10/2009, 13:51
Aunque le fastidiara que Cocteau y Sartre lo hubieran convertido en estatua, en la estatua del ángel caído, Genet quiso aprovechar el pedestal que en un principio le ofreció la Radio Nacional francesa para escupir a los hombres de buena voluntad un discurso radicalmente provocador, en el que se rebelaba contra la compasión que los delincuentes menores de edad inspiraban a la sociedad. El primero de los dos textos recogidos en El niño criminal, y que le da título al libro, es una soflama contra el espíritu de los reformatorios y un corte de mangas al buenismo colectivo. A Genet, investido con la túnica de apóstol del mal, le repugnaba que la sociedad pretendiera reformar y reconducir a los pequeños delincuentes como si fueran corderos descarriados. Pero cuando Genet defiende a los niños criminales se está defendiendo a sí mismo, y sus zarpazos son los de un gato panza arriba. Francia siempre ha sido una especialista en santificar a sus maudits. Y a él lo habían santificado en vida, lo habían castrado. De ahí que en su canto rabioso a los “malos salvajes” resuene un patetismo trágico, el del héroe diabólico reducido a enfant terrible.

Sartre escribió en Saint Genet que si el Marqués de Sade soñaba con extinguir el fuego del Etna con su esperma, la arrogante locura de Genet se proponía llegar mucho más lejos, hasta masturbar el universo. El segundo texto, Fragmentos de un discurso, es el intento fallido de ese gran masturbador que fue Genet, entregado a la locura de escribir un libro total, a la manera de Mallarmé, como explica Irene Antón en el prólogo. El resultado fue un fracaso, pero glorioso. Genet se perdió en un laberinto de espejos, siguiendo el rastro del prostituto romano que, pretendiendo birlarle la cartera, le había robado el corazón.

El niño criminal. Jean Genet. Traducción y prólogo de Irene Antón. Errata Naturae. Madrid, 2009.

alfpeen
15/10/2009, 13:56
“Una moral de lo minoritario: Variaciones sobre un tema de Jean Genet”.
Didier Eribon .
Anagrama

Primero historiador del pensamiento, el francés Didier Eribon se ha decantado (sin pérdida de rigor) por lo que las universidades norteamericanas –pioneras en ello– llamaron estudios gay-lésbicos.

Eribon es autor de una obra fundamental en ese campo: Reflexiones sobre la cuestión gay (1999). Una moral de lo minoritario (Variaciones sobre un tema de Jean Genet) es en cierto modo una continuación (parcial, pues aquel era un campo muy ancho) de lo anterior. Si allí se partía del hecho de que era la injuria el punto de partida de la marginación gay, aquí se estudia el modo en que el insulto se convierte en orgullo. El texto base es la obra de Genet, quien demostró, en su literatura y en su vida, en qué modo la infamia –asumida– deviene orgullo. ¿Cómo? En el caso de Genet a través de un proceso de ensalzamiento poético del abyecto, que cantado con el tono y las metáforas del héroe se convierte en un santo de la parte opuesta.

Eribon usa a Genet para reivindicar esa rama de la homosexualidad que se conoce como queer. Eribon (siguiendo a Genet, pero sacándolo del ámbito de la literatura) defiende una homosexualidad rebelde, no sometida a los patrones heterosexistas, insumisa y revolucionaria: ¿cómo estar de acuerdo con una sociedad que te ha estigmatizado? Una moral de lo minoritario está lleno de ideas y sugerencias espléndidas, pero admite algunas puntualizaciones.

Es cierto que la rebeldía genetiana no ha perdido vigor literario ni humano, pero las sociedades occidentales han cambiado mucho respecto a la homosexualidad desde que Genet publicara Diario del ladrón en 1949, Julien Green El malhechor en 1955 o Marcel Jouhandeau De l’abjection (precedente de Genet) en 1939. Cierto que aún existen muchos problemas y marginaciones en el ámbito gay, pero el homosexual (en Occidente) no es ya el paria, perseguido y humillado que era en 1940. ¿Cómo insertar el discurso genetiano en una sociedad más permisiva? La parte dedicada a Foucault resulta la más especializada, casi académica, lo que ralentiza la lectura general, al cambiar el tono del libro. Los capítulos anti-Lacan gustarán a unos y a otros no. Queda claro que el camino más interesante hoy del psicoanálisis no es el que lo reduce a una ciencia –o paraciencia– y al servicio del poder, si no el que siguiendo el original impulso de Freud lo busca como un ámbito liberador y antirrepresivo. A Eribon se le puede reprochar que, salvo alusiones de pasada al mundo gay británico de fines del XIX, todo es francés. ¿Qué hará el lector español que desconozca a Jouhandeau, uno de los grandes y singulares gays del XX francés, inexplicablemente no traducido? Un problema nuestro –pero el galocentrismo es suyo. Con todo, un ensayo creativo y polémico. Como debe ser todo buen ensayo.
Luis Antonio DE VILLENA

A lo largo de toda su obra, Jean Genet analiza lo que es pertenecer a una minoría. Cuenta cómo el orden social imprime la vergüenza en el corazón de los parias, y, a la par, invita a los individuos abocados al rechazo a reivindicar este sentimiento: transformar la vergüenza en orgullo. El recorrido de lectura que propone Didier Eribon relaciona estos temas con los análisis elaborados por otros autores (Wilde, Proust, Gide, Jouhandeau, Green) y por filósofos, sociólogos e historiadores (Sartre, Fanon, Foucault, Bourdieu, Deleuze). Pero, sobre todo, el autor nos invita a captar, en los textos de Genet, los medios para pensar la diferencia desde fuera del psicoanálisis, la disciplina que durante mucho tiempo representó la promesa de una emancipación, pero que se ha transformado en un discurso sobre la norma.
Didier Eribon, filósofo e historiador del pensamiento, es coeditor, con Françoise Gaspart, del seminario "Sociología de las homosexualidades" de la Escuela de Estudios Superiores de Ciencias Sociales, y es profesor en varias universidades americanas. Es también crítico de temas de filosofía y ciencias humanas en el Nouvel Observateur. Ha escrito una célebre biografía de Michel Foucault, tomada como obra de referencia en todo el mundo, y publicada en Anagrama.

alfpeen
15/10/2009, 14:01
Jean Genet, la voz poética de la marginalidad

El escritor francés buceó en lo más sucio y oscuro de la sociedad para desenterrar todas sus hipocresías


Rey y mendigo de los bajos fondos, paria portuario, homosexual y chapero libertino, ladrón consumado y presidiario reincidente. Toda una enciclopedia de la marginalidad. Y fruto de toda esa mezcla, un escritor. Además, voz y protector de los desfavorecidos. El cronista de lo soterrado, de lo oscuro, de lo que nadie quiere conocer. Delo que el resto de la sociedad se empeñaen esconder, en censurar para no tener que asumir la provocación. "La bomba Genet", como lo definió Jean Cocteau, se transformó en la pluma más difícil de leer, una que se atrevió a sacar belleza de la oscuridad. La voz más desgarradora de toda la literatura francesa moderna. El nuevo maldito que impuso, a través de su literatura, una visión del mundo que todos querían negarle, la del mal como destino inevitable. Como elemento vertebrador de la vida, como un instrumento explosivo que lanzar contra la estructura social convencional.
Pese a los inicios oscuros hijo de padre desconocido y de una prostituta, la infancia de Genet no tendría por qué haber sido difícil. Pero ni su rápida adopción ni sus excelentes resultados académicos en la escuela impidieron su querencia por la vida marginal.
En la cárcel como en casa
De los pequeños hurtos a la prostitución masculina y, desde allí, directamente a los reformatorios, uno tras otro. Hasta que decidió huir, enrolándose en la Legión Extranjera. Allí, una nueva acusación por su condición de homosexual le llevó a desertar, iniciando una vida de mendicidad, delincuencia y prostitución por varios países europeos (incluida la Barcelona de la Segunda República y que después plasmaría en su obra Diario de un ladrón).
Genet empezó a escribir sus primeras obras en la cárcel
De nuevo en Francia y convertido en delincuente habitual, Genet empezó a escribir sus primeras obras en la cárcel, a donde había llegado acusado de robo, mendicidad, falsificación de documentos, y conducta impúdica y obscena. Girando siempre en torno a la delincuencia, la homosexualidad y la soledad, imprime a sus historias una extraña poesía de la marginalidad. Bajo la etiqueta de impublicables en la Francia de postguerra,novelas como Santa María de la Flores, El milagro de la rosa, Pompas fúnebres o Querelle de Brest le garantizaron la admiración de los principales intelectuales del momento.
En 1948, la amenaza de cadena perpetua comienza a pender sobre su cabeza. Sin embargo, un movimiento abanderado por Cocteau y Jean Paul Sartre pidió su liberación y finalmente, en mayo de 1951, Vicent Auriol, presidente de la República, concedió a Genet el indulto por sus delitos pasados. No volvería a ser encarcelado.
Giro al teatro y actividad política
Ubicado ya como hombre de letras, una fuerte depresión le llevó a abandonar sus escritos tras la publicación del ensayo Saint Genet comédien et martyr, en el que Sartre disecciona su personalidad. "Me vi desnudado. El libro de Sartre creó un vacío que me produjo una especie de deterioro psicológico", dijo Genet en una controvertida entrevista a Playboy en 1964. Tras el bache, comenzó una fructífera etapa, esta vez como dramaturgo, y creó algunas de las piezas más emblemáticas del existencialismo teatral como Las criadas o Los biombos.
En los años sesenta, tras el suicidio de su compañero sentimental y un posterior intento de acabar con su vida, Genet abandona prácticamente la literatura. Comienza entonces a desarrollar un fuerte compromiso político que él mismo definió como "la causa de los proscritos y oprimidos".
Allí donde su nombre podía de nuevo evocar el escándalo aparecía Genet. Apoyando esa "mezcla de exaltación de la juventud y de rechazo a la autoridad y a la jerarquía" que para él supuso el Mayo francés, defendió los derechos de los inmigrantes en Francia junto a Marguerite Duras, viajó a Estados Unidos de forma ilegal tenía prohibida la entrada para luchar junto a los Panteras Negras y entró en Sabra y Chatila para ver con sus propios ojos la masacre de palestinos en Líbano (germen de su libro Cuatro horas en Chatila).
Pocos años después llegaría el cáncer de garganta, el olvido y el descanso definitivo en un arrecife del cementerio español de Larache en Marruecos. Terminaba así la vida del hombre que, según Cocteau, "llegaba con ligeros pies de escándalo" para perturbar a la sociedad con un único objetivo: obligar al mundo a convertirse en lo que describe en sus páginas. Probablemente no lo consiguió, pero en el intento dibujó el mejor cuadro posible del fango.


Del suplemento "Libros" del Diario Público

alfpeen
15/10/2009, 14:30
en el 557 comencé un tema relacionado con la Biblia que pensé no había pasado ya que me da problemas al cargar la página.
Ahora lo continuamos.

http://www.allabouttruth.org/spanish/origen-de-la-biblia.htm
http://www.theologe.de/jeronimo_biblia.htm
http://www.taringa.net/posts/info/1967161/Los-Origenes-Paganos-De-La-Biblia-%28Entrega-N%C2%BA2%29.html
http://tiryfal.blogspot.com/2007/04/el-origen-puramente-humano-de-la-biblia.html
http://www.aciprensa.com/Biblia/biblia.htm
http://www.deguate.com/foros/messages/1870/15468.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Biblia
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial%3ABuscar&search=origen+biblia&go=Ir
http://www.allabouttruth.org/spanish/origen-de-la-biblia-b.htm
http://origenescristianos.blogspot.com/2007/06/la-biblia-desenterrada.html
http://books.google.es/books?id=2jHI34hxvw4C&pg=PA1&lpg=PA1&dq=origenes+de+la+biblia&source=bl&ots=fD2MiXMJKG&sig=W-hin0jloStYSe_ic1gClM1hRPQ&hl=es&ei=vg_XSoHMFZSsmAPJ2fGMBw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=8&ved=0CBgQ6AEwBzgU#v=onepage&q=&f=true
http://www.emiliopolis.net/es/int/rel/bibliahomosexualidad.htm
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0049-34492001000400001&script=sci_arttext
http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/homosexualidadenbiblia.htm
http://www.prtc.net/~morality/bibliahomo.htm
http://www.cristianosgays.com/2009/06/06/biblia-y-homosexualidad/
http://amen-amen.net/eninternet/?p=66
http://www.soulforce.org/pdf/whatthebiblesaysspanish.pdf
http://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070601121121AAjYbrI
http://www     ibd.com/doc/4087635/El-Culto-a-La-Virgen-Maria-y-su-origen-pagano
http://us.geocities.com/rpfa/guevara.htm
http://html.rincondelvago.com/el-mundo-pagano-en-el-origen-del-cristianismo.html


en fin, ya veis que hay mucho
podeis seguir buscando en la red ya que ofrece un sin fin de posibilidades.
(He obviado aquelllas de la iglesia católica por dogmáticas y de cualquier otra iglesia, también por los dogmas).

alfpeen
15/10/2009, 14:33
CUESTION GAY, LA. UN ENFOQUE SOCIOLOGICO
MECCIA, ERNESTO
GRAN ALDEA EDIT


El hecho de que el Estado y los actores políticos se posicionen ante el objeto "homosexualidad" requiere una explicación porque parecería una impertinencia que todos aludan a una práctica sexual; es decir, a una práctica de índole privada cuyo desarrollo no podría acarrear consecuencias más que a quienes las realizan. Sin embargo, fue el Estado el que creó un régimen de incumbencias relacionadas con el sexo y, literalmente, creó a la homosexualidad como un problema para sí mismo. La homosexualidad -tal como la conocimos hasta hace pocos años- nació como un problema del Estado.

Al crearla, la transformó en un asunto público, un asunto sobre el cual, por definición, toda la sociedad tendría derecho a opinar, ya que el dominio de lo público comprende la evaluación de todo aquello que se crea puede traer consecuencias para todos y no sólo para los actores privados. Pero, desde una óptica estatal, con el correr de los años semejante absurdo trajo una consecuencia impensada: la formación de una estridente identidad homosexual forjada en la clandestinidad. Allí comenzaron los problemas para el Estado. Cuando los gays comenzaron a hablar por sí mismos, el Estado resucitó la virtud de la "tolerancia" con la esperanza de realizar un pacto para que todo volviera a la normalidad. El Estado se comprometía a tolerar siempre y cuando la homosexualidad no se dejara ver ni escuchar. Sin embargo, el pacto no se cerró. En adelante, la homosexualidad no sería el problema público del Estado creado por el Estado, sino un problema público para el Estado creado por los homosexuales, justamente como respuesta a la forma en que el Estado los había creado como un problema. Así nació "la cuestión gay" .

alfpeen
15/10/2009, 14:38
MINORÍAS SEXUALES Y SOCIOLOGÍA DE LA DIFERENCIA
Laurentino Vélez-Pelligrini
Montesinos


http://books.google.es/books?id=hXXr36U4CvUC&pg=PP1&lpg=PP1&dq=Minor%C3%ADas+sexuales+y+sociolog%C3%ADa+de+la+diferencia:+gays,+lesbianas+y+ transexuales+ante+el+debate+identitario&source=bl&ots=6IJd2oNFcy&sig=QMTVWCpHFb8twvE_k_aS6nxrb1Y&hl=es&ei=HBfXStGzH5DSmgO7toX9Bg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=8&ved=0CBYQ6AEwBw#v=onepage&q=&f=true (PARA LEER)

alfpeen
15/10/2009, 14:42
algunas página interesantes sobre gays

http://www.cogam.org/resourceserver/1046/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/bed/rglang/es-ES/filename/unidad-didactica-25-cuestiones-sobre-la-orientacion-sexual.pdf
http://www.cogam.org/_cogam/archivos/1437_es_Homofobia%20en%20el%20Sistema%20Educativo%202005.pdf
http://www.fundaciontriangulo.es/educacion/dossier1998/e_dossier1998.htm
http://recursosdiversidadafectivosexual.blogspot.com/
http://www.monografias.com/trabajos50/cerebro-y-sexo/cerebro-y-sexo.shtml

saludos

alfpeen
15/10/2009, 18:04
CONFESIONES DE UNA MASCARA


“Todos dicen que la vida es un escenario. Pero la mayoría de las personas no llegan, al parecer, a obsesionarse por esta idea, o al menos no tan pronto como yo. Al finalizar mi infancia estaba firmemente convencido que así era, y que debía interpretar mi papel en ese escenario sin revelar jamás mi auténtica manera de ser. Como esa convicción iba acompañada de una tremenda ingenuidad, de una total falta de experiencia, pese a que existía la constante sombra de duda en mi mente que me hacía sospechar que quizá no estuviera en lo cierto, lo indudable es que todos los hombres enfocaban la vida exactamente como si de una interpretación teatral se tratara. Creía con optimismo que tan pronto como la interpretación hubiera terminado bajaría el telón y el público jamás vería al actor sin maquillaje. Mi presunción es que moriría joven era otro factor que colaboraba a mantener esa creencia. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese optimismo, o, mejor dicho, ese sueño en vigilia, concluiría en una cruel desilusión”.
Yukio Mishima “ Confesiones de una máscara”. Capítulo III



La primera novela de Yukio Mishima, “Confesiones de una máscara”, es su obra más dolorosamente autobiográfica y la que, no obstante, más malentendidos y controversia ha sucitado. Ya en su título nos encontramos con dos términos capitales en las modernas teorías sobre la sexualidad y el género, dos vocablos que remiten a dos herramientas epistemológicas capitales para acercarnos a la obra del escritor japonés.

El título en sí mismo es una paradoja y una misteriosa tautología. Se autoinscribe de inmediato en el género de la literatura confesional, “Confesiones”, para seguidamente hacernos chocar con un término antitético un término de redefinición, performance y resistencia, “Máscara”. La literatura confesional traspasa los límites de una modalidad o un género literario para situarse en una modalidad escrita de discurso de configuración, fijación y control de las identidades. Sabemos desde Foucault que el sexo, la sexualidad moderna, no es sólo reprimida sino también incitada a mostrarse, a hablar de sí misma, a confesarse. La modalidad de confesión de la tradición cristiana y de la tradición psicoanalítica va a perfilar una identidad corporeizada y sexualizada que se esablece a través de discursos culturales y estrategias de poder.
Pero este concepto regulador, fijador de verdades sobre el sexo se topa con el término “máscara”, un elemento que subraya el carácter teatral, transitorio y ficticio de las verdades confesadas. ¿Puede una mascara confesarse?. ¿Qué ocultan sus confesiones? ¿Qué oculta la máscara? ¿Quién se confiesa, la máscara o lo que esta oculta? ¿Hay algún rostro detrás de la máscara?.

La feminidad como mascarada ha sido un concepto invocado por teóricas del género como Joan Riviere para referirse a las practicas culturales y estrategias de representación que hacen del género femenino como un todo inteligible y de apariencia coherente. Judith Butler ha invocado a Riviere y al género como re-presentación para referirse a la “performance de género”, a lo que naturaliza el género y el sexo mismo.
En estas estrategias de creación de una identidad la figura de Mishima con su mestizaje de influencias y vitales contradicciones supone un desafío de notable interés por el carácter teatral del que el propio escritor doto a su vida y a su figura pública.

La “hipermasculinidad” y la “vigorexia” del Mishima adulto, un samurai ¿postmoderno? y ultrareaccionario, encuentra en esta novela la condición misma de su inverosimilitud, de su condición performativa.
La transformación del niño sensible y masoquista, homosexual y refinado esteta, en el guerrero del japón tradicional, cabeza visible de un ejercito privado y nostálgico de una inversosimil masculinidad imperial de corte homosocial, nos desvela como ambas figuras son las dos caras de una máscara, dos creaciones y dos ambivalentes discursos de resistencia .
La transformacion de Mishima en “caso clínico” a través de estudios como los de el psiquiatra español Vallejo Najera no son sólo aberraciones de las escuelas psiquiatricas más reaccionarias sino también un pesimo ejercicio de lectura de esta obra maestra de la autoironía que es “Confesiones de una máscara”.

Leyendo a Mishima sin ira

¿Cómo leer hoy a Yukio Mishima? La reciente publicación y/o reedición en castellano de varias de sus novelas más importantes ha hecho más factible el desafío de escribir sobre un autor virulento y difícil, hermético y seductor, y ha hecho sobre todo posible hacerlo evitando los muchos tópicos vertidos sobre su persona y su obra sin ignorar que estos han determinado su lectura, y que muchos de estos lugares comunes tienen su parte de verdad.
Mi fascinación por Mishima escritor ha ido acompañada durante muchos años de una sincera repulsión por el Mishima hombre público. No creo que sea posible resolver esta fisura ni que el propio Mishima busque en su tormentosa trayectoria una reconciliación.
¿Cuáles son las herramientas de las que disponemos hoy para acercarnos “de otra forma” a la figura de Yukio Mishima?. Los estudios de género, los estudios gays o queers, los estudios sobre la masculinidad y los estudios culturales han abierto una brecha importante en el modo de pensar la otredad en la cultura. “El otro” ya no es pensado como subalterno, ni siquiera como alternativo sino como una fractura en el seno mismo de la cultura, una cultura que ya debe ser escrita en minúscula y en plural. Nuevas subjetividades constituyen así sus pripios discursos y no buscan ofrecer otros caminos al discurso tradicional sino que lo subvierten, cuestionando su hegemonía.

Mi primera aproximación a Mishima fue, como la de otros muchos, a través de su leyenda. A finales de los ochenta se estrenó la película de Paul Schrader, su suicidio mass-mediático seguía frsco en la memoria sociocultural y su foto seguía apareciendo en los medios de comuninación. Se mencionaba entre líneas su homosexualidad, como una faceta escabrosa más en una figura exótica y polémica a partes iguales. Su iconografía narcisista respondía al estereotipo de una masculinidad bárbara y brutal lo que contrastaba con la inversión de género que en muchos discursos tradicionales se ha asociado a la homosexualidad. El primer libro que leí “El marino que perdió la gracia del mar” me pareció misteriosamente poético, de un tenso y sublimado homoerotismo y reflejaba una extraña sensibilidad que no se correspondía con su imagen más difundida.

La lectura, casi inmediata, de “Confesiones de una máscara” respondía a algunas de las preguntas planteadas por “El marino...” y planteaba otras muchas interrogaciones. El autor se desnuda en un ejercicio de autobiografía y bildungsroman nada convencional que perturba por su franqueza sexual y su afán desmitificador. Una novela de formación que es también la novela de un extravío, una perversión en el sentido etimológico de la palabra. El comienzo de esta peversión esta construido a través de la superposición de pequeños momentos de crisis espiritual que algunas imágenes e influencias sacuden como un relampago la enfermiza sensibilidad del Mishima niño distinto. La primera sería la desilusión del niño cuando descubre que ese guerrero de hermosas facciones y reluciente armadura es el realidad una mujer, Juana de Arco. El segundo momento de “inversión” surge ante la visión de un joven pocero que trasporta desperdicios. La visión de su torso desnudo provoca en el adolescente un momento de revelación y melancólico enamoramiento. El tercero momento de crisis se produce ante otra imagen, una estampa de San Sebastían en la que el pequeño Mishima descubre la conexión entre el erotismo, el dolor, el amor y la muerte.
Toda la novela está salpicada de momentos de revelación, desilusión y catarsis alternados con reflexiones íntimas sobre el sentido de la propia insitencia y el lugar de este singular artista cachorro en la sociedad y la mentalidad convulsa de su tiempo.

El final abierto del libro es doblemente inquietante. Las obsesiones de este joven esteta no sólo no se han desvanecido sino que se han trasformado en un insoportable sueño de monstruos, un siniestro baile de máscaras, una ceremonia sangrienta.

(Publicado en Suplemento de Libros) Eduardo Nabal

alfpeen
15/10/2009, 18:09
transexualidad

http://es.wikipedia.org/wiki/Transexualidad

http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/2595331/Homosexualidad-y-Transexualidad-en-la-historia.html


http://www.transsexualitat.org/InfoTrans/Vicent_Bataller.pdf


Los expulsados del paraíso : la transexualidad a debate / Javier Montilla Valerio. – Barcelona : Maikalili, 2005-06?

Soñar es gratis o Vivir cuesta lo suyo. Bajo estas premisas muchas personas aun viven atrapadas en un cuerpo equivocado. Mujeres y hombres que han desafiado las leyes escritas por la sociedad y que ha decidido vivir su vida como quieren, con el género que sienten. Mujeres y hombres libres. Mujeres y hombres que aman, que sienten, que ríen, que gozan, que lloran. En definitiva: que viven. Y en ese proceso, en ese viaje personal a lo auténtico, discurren las mil y una bondades y también, por ende, los desafíos de una sociedad que no los acepta los incapacita para vivir. Este ensayo nos acerca a la búsqueda de la integración social del colectivo transexual. Desde la transfobia, la discriminación laboral o la discriminación judicial y también se introduce en la orientación sexual del colectivo trans. El ensayo incluye además unas direcciones de interés. El prólogo es de Carla Antonelli.


Javier Montilla Valerio es escritor y periodista. Empezó a escribir desde muy joven. Fue subdirector de la ONG andaluza Asociación para la Solidaridad con la Infancia Africana en Gines (Sevilla). Participó en varios campos de trabajo en Extremadura y Pamplona. En 2002 escribió su primera obra literaria, “Alhayat”, una obra de teatro. En la actualidad colabora con la revista Mundo Joven. Colaboró con el director Frank Toro en su premiado documental “El sexo de los ángeles” y preparan conjuntamente su primer largometraje. Con “Los expulsados del paraíso”, su primer ensayo, nos acerca al mundo de la transexualidad y las dificultades sociales, jurídicas y laborales que aun sufre uno de los colectivos más discriminados y estigmatizados de la sociedad.

alfpeen
15/10/2009, 18:11
Gays después de los 40: derribando mitos

Cuando se observan las descripciones que hacen los medios masivos, e incluso que hacen una gran cantidad de personas, con respecto a los gays, es muy común que, a menudo, se formen imágenes de jóvenes tomando un estilo de vida particular, casi como si fueran parte de un grupo que vive en una eterna juventud despreocupada.

Estas nociones ocultan el hecho de que, en efecto, hay mucho más en la vida de cualquier gay, que como cualquier mortal, crece y suma años, desarrollando en su vida aspectos significativos e individuales que varían entre cada uno, y que parecieran no obstante no ser tenidos en cuenta, algo extraño si se compara con el progreso que existió en muchas cuestiones sociales.

De hecho, parecería como si los gays que se acercan a sus cuarenta años entrasen en un verdadero Triángulo de las Bermudas, llegando a estar muy perdidos sobre como manejarse en aquellos años desconocidos des los que nadie habla. Y todo esto, por supuesto, se agudiza al acercarse a los sesenta.

Una realidad distinta

Sin embargo los gays adultos pueden comenzar a saber como manejarse en estos años "perdidos" muy rápidamente, pues a menudo se encuentran haciendo lo que muchos otros adultos hacen, es decir llevar una vida como parte de una pareja estable, verse con amigos, balancear el ocio con los compromisos laborales, cuidar de su salud, mantener una sexualidad activa, y tomar parte en el mundo exterior, es decir activando políticamente, en la comunidad o desarrollando ideas. De hecho, muchos gays de mediana edad afirman que los años recientes eran los mejores de su vida.

Estos escenarios, por supuesto, son muchos más factibles de ser desarrollados sin conflictos en aquellos ambientes donde no existen prejuicios o discriminaciones que interfieran con su vida diaria, algo que todavía no se puede decir que sea la regla, y no la excepción.

Lo cierto es que, incluso asumiendo que existen una tendencia hacia una mayor comprensión de la vida de los gays, tanto social como legal, –el hecho de que en Buenos Aires, Argentina, se hayan promulgado leyes que permiten su unión formal es sólo una muestra de esto- todavía queda la pregunta de por qué hay tanta dificultad para ver la diversidad en la comunidad gay, la mayoría de cuyos miembros viven una vida normal y corriente.

Sin lugar a dudas, el sida ha contribuido a oscurecer el sentido de cómo podrían desarrollar una vida normal los gays en la mediana edad y durante la vejez. Sucede que muchos hombres que fueron verdaderos pioneros en hacer pública su identidad y afirmar abiertamente su condición de gays mientras eran jóvenes, hoy en día ya se han perdido a causa de esta enfermedad, y con ellos, la posibilidad de una activa militancia en la vida adulta gay.

Asimismo, para muchos gays infectados de HIV hoy en día, los avances de sus tratamientos tan sólo recientemente les han permitido tener la noción de que sería posible llevar una vida adulta completa y plena en lugar de una destinada únicamente a luchar contra la enfermedad.
Otra razón muy importante que ha provocado que no se tenga la noción de que existe una vida adulta en los gays, es el mismo estigma del envejecimiento, el cual es dificultoso de reconocer en los gays pero también en la vida de cualquier ser humano, pues a nadie le gusta hacer referencia al tema, por lo que no es casual que los medios se empeñen en ocultarlo.

Pero además, son varias las organizaciones homosexuales que se hacen ver, predominantemente, por el prisma de la sexualidad juvenil, por lo que será muy lógico que la imagen de gays en las diversas etapas de la vida estén muy oscurecidas, más aún que en otras personas.
En esto tienen injerencia muchos gays jóvenes que, de hecho, ven su propio mundo como una constelación predominantemente sexual y juvenil, limitando así el acceso a los gays de mediana edad, que parecen no tener cabida dentro de este contexto.

Por el contrario, si se consultara cual es la perspectiva de los hombres homosexuales de mediana edad, se podría observar que para ellos, la mística de las personas puede reflejar algo mucho más profundo que la mera atracción sexual.

La importancia de la individualidad en la diversidad

De hecho, muchos afirman que se podría llegar a perder la riqueza de la identidad homosexual, que incluye, además del sexo, una vida diferente de la que las salidas en pareja, la vida social y la cultural forman parte.

Así, afirman, los gays más adultos podrían encontrar que la identidad gay solo permanecerá integrando su propio sentido de ser cuando se incluya la competencia con otras fuentes de definición del ser, por ejemplo, la de cuidadores de pareja, militantes activos, productores culturales, o cualquier otra actividad del ancho espectro de identidades vocacionales.

Además, se sabe que el significado personal de la conducta y sentimiento sexual puede cambiar durante la vida de cualquier persona, por lo que sería muy importante desarrollar matices más personalizados, que sean cada vez más independientes de las nociones reinantes de lo que significa ser gay.

De hecho, es justamente todo este pluralismo e idiosincrasia personal de identidad los que llegan a ser más manifiestos durante la edad adulta, por lo que sería muy importante que las definiciones sobre el estilo de vida gay empiecen a tomar mucho más en cuenta a los adultos homosexuales, para llegar a una mejor concepción de todo lo que sus vidas significan.

La importancia de la individualidad en la diversidad
Pero, sin embargo, a pesar de la creciente tendencia a tener mucho más en cuenta las individualidades sobre el “estilo de vida gay”, por parte de los homosexuales más adultos, lo cual es, en realidad, una característica de la mayoría de los adultos, esta misma cuestión podría generar problemas con respecto a una identidad común.
Sucede que los seres humanos tienen muy en cuenta para la valoración social a la misma experiencia de vida, pero ni la cultura gay ni la heterosexual proporciona un gran reconocimiento a varios de los elementos en la vida de los homosexuales que se pueden ir dando con el tiempo, es decir las relaciones a largo plazo, las configuraciones no tradicionales de familias y amigos, o las relaciones tutoriales con miembros de generaciones menores.

En ese sentido, se podría afirmar que el nuevo diálogo sobre la vida gay a través del curso de la vida adulta, comenzó con escritores tales como Rik Isensee o documentalistas como Harold Codeen, quienes han logrado demostrar la riqueza de la experiencia de la vida más allá de la cuestión sexual, aunque sin desligar la identidad común como parte importante de la identidad.

Estos autores acentúan, igualmente, la importancia de la flexibilidad para reconocer los inevitables cambios que se suceden en la identidad, que se dan sobre todo una vez que termina la juventud y cuando los beneficios de la experiencia se ponen en juego a medida que avanza la edad.

Frente a una nueva perspectiva
En una encuesta realizada con gays de mediana edad, una tercera parte de los encuestados señaló que en sus últimos años habían vivido los mejores tiempos de su vida, para lo cual citaron, principalmente, las relaciones con sus parejas, mayor experiencia y pericia en el trabajo u otras actividades, y un mayor sentido de autonomía personal en su trato con el mundo, incluyendo el mundo gay. Muchos hombres dieron cuenta también de mayores compromisos sociales como voluntarios, abogados, o militantes activos de partidos políticos.

Todos estos temas no son menores ni deben ser dejado a un lado. La verdadera deuda para con muchos gays durante su edad adulta, es un mayor reconocimiento sobre sus particulares y sumamente variadas identidades, más allá, y sin descartar este hecho, de tener en común una orientación sexual diferente.

La misma heterogeneidad de la experiencia de vida va mucho más allá de los conceptos simplistas, poco profundos, o provocativos. Sin embargo, no se debería dejar de tener en cuenta que, al igual que con todos adultos, es muy importante tener una identidad y un contexto social que ayude a indicar las sendas del envejecimiento.

Así, con creciente un conocimiento y reconocimiento de cómo toda la comunidad navega las transiciones de la vida, se podrán encontrar nuevas identidades comunes en los adultos de mediana edad y mayores, que no obstante tendrán también más en cuanta las diferencias y las individualidades, haciendo de esta forma que el pasaje de la juventud a la vejez no sea más un largo viaje penoso y oscuro sino uno profundamente más humano.

alfpeen
15/10/2009, 18:14
Teologías gay y lesbiana
Repeticiones con diferencia crítica
Elizabeth Stuart


«Para Foucault ser gay no es tener una identidad sexual caracterizada por ciertos rasgos psicológicos y modos de comportamiento; ser gay consiste en intentar desarrollar una forma de vida y de relacionarse diferentes de las exigidas por los discursos dominantes ... La teoría queer, en consecuencia, cuestiona la noción misma de identidad sexual. Si bien un número importante de teólogos gays y lesbianas ya ha aceptado la esencia de la teoría queer, también lo ha hecho un grupo de teólogos que no se identifica con la teología gay y lesbiana y que se reconoce como heterosexual o, desde un punto de vista típicamente queer, no acepta en absoluto la categorización sexual. La teología queer no está basada en la identidad; de hecho, es una teología de la anti-identidad. La teología queer no es un desarrollo “natural” de la teología gay y lesbiana, sino más bien un desarrollo contra natura que surge de las fisuras existentes en la teología gay y lesbiana, cuyas repeticiones en su seno evidencian.»

... ofrece un relato claro y conciso del desarrollo de las teologías gay y lesbiana en Gran Bretaña y Norteamérica a finales del siglo XX ... Stuart muestra una preocupación por la razón y la verdad, uno de los muchos placeres del libro es el hecho de que no sólo critica la labor de otros sino la suya propia ...
Times Literary Supplement

... profundiza en la teoría queer, repasa con profundidad su historia y subraya aciertos e incoherencias.
La Razón / Caballo Verde

... puede animar a mucha gente aburrida de la repetición constante de tópicos y condenas que no crean ningún espacio para una sola voz contraria.
Avui

Cada capítulo del libro abre una lectura de los estudios sobre diferentes teologías que se han ido elaborando, sobre todo, a partir del nacimiento de la teoría queer.
Revista Lambda

La autora traza una panorámica de la mal llamada teología rosa o teología gay ... tratando sus aciertos y sus debilidades, a la vez que aporta interesantes puntos de vista ... Un compendio imprescindible para conocer las corrientes y autores más importantes que han elaborado una teología para homosexuales, muchos de ellos procedentes de Iglesias Reformadas.


http://www.melusina.com/rcs_gene/teologas.pdf

alfpeen
15/10/2009, 18:18
La doncella quiso ser marinero. Travestismo femenino en la Europa moderna (siglos XVII-XVIII)
Van de Pol, Lotte; Dekker, Rudolf M.
Siglo XXI de España Editores, S.A.


En la Europa de los siglos XVII y XVIII, sobre todo en Holanda, Inglaterra y Alemania, la considerable cantidad de mujeres que decidieron vestir y vivir como hombres apunta a la existencia de una tradición subterránea de travestismo femenino en la cultura popular.
El presente estudio, basado en 119 casos bien documentados de travestismo femenino, es el primero de su especie. Explica cómo estas mujeres se adaptaron a la vida masculina y por qué, al ser descubiertas, las reacciones hacia ellas fueron tan intensas como variadas; también estudia las razones por las que decidieron cambiar de género, y presta especial atención al travestismo en la pareja como único modo de concebir el amor lésbico en esa época.

INDICE: Prólogo de Peter Burke . Vii prefacio. Xi 1. Introducción. 12. Mujeres que vivieron como hombres. 7 formas tradicionales de travestismo temporal . 9 mujeres que vivieron como hombres: los datos. 11 sus oficios de hombre . 13 orígenes y juventud . 14 la transformación . 17 aspecto físico como hombres . 22 la impostura. 23 el fin del disfraz . 253. Motivos y tradición. 33 motivos románticos . 36motivos patrióticos. 39 motivos económicos. 42delincuencia. 46 la tradición europea del travestismo femenino . 51 resultados antropológicos. 53santas y vírgenes. 574. Sexualidad. 61la historia de la sexualidad. 61 intersexualidad biológica. 63 travestismo . 69 homosexualidad: la visión falocéntrica. 72.

http://books.google.es/books?id=1lQZ-Qg1mjgC&dq=la+doncella+que+quiso+ser+marinero&printsec=frontcover&source=bl&ots=vADXIxD2t3&sig=foLbL4zrPSsI0QSZTidb_0bqPIE&hl=es&ei=1UrXSqeRKMf4_AbticGVAQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=6&ved=0CBIQ6AEwBQ#v=onepage&q=&f=true (para leerlo)

alfpeen
15/10/2009, 18:20
EL DESEO NEGADO: ASPECTOS DE LA PROBLEMÁTICA HOMOSEXUAL EN LA VIDA MONÁSTICA
ESPEJO MURIEL, CARLOS
UNIVERSIDAD DE GRANADA

El conjunto de fuentes utilizado para esta investigación ha sido abundante, pero no por ello desmesurado, pues hemos pretendido, fundamentalmente, centrarnos en un área geográfica más o menos determinada: la cuenca del Mediterraneo y el Próximo Oriente; y a la vez situada en un marco geográfico que comprende los siglos III-VI d.C. (aunque a veces nos hemos remontado a épocas anteriores para lograr una mejor comprensión del fenómeno histórico en su totalidad).

alfpeen
15/10/2009, 18:22
GÁI
Joan Martínez Vergel
Ediciones Manon

Protagonismo e influencia de los homosexuales en la sociedad española.
Una obra sobre todo lo que hay que saber sobre la homosexualidad en España. ¿Existe un lobby gay? ¿Tiene poder económico y político? ¿Por qué luchan realmente los homosexuales? ¿Hasta dónde quieren llegar? ¿Les permite la sociedad actual satisfacer sus ideales? ¿Podrán cambiarla? Este libro intenta dar respuesta a éstas y otras preguntas a través de sus protagonistas: sacerdotes, militares, políticos, activistas gays y lesbianas, personas del mundo de la cultura, del espectáculo, empresarios, representantes de la jerarquía de la Iglesia católica, juristas, asociaciones de familia... Cientos de personas que han opinado al respecto, entre las destacan: José Mantero, Jesús Vázquez, Nacho Duato, José María Mendiluce, Eduardo Mendicutti, Pedro Zerolo, Beatriz Gimeno, Armand de Fluvià, Iñigo Lamarka, Moncho Borrajo, Mili Hernández, Leopoldo Alas, Gemma Sánchez, Enric Majó, Miquel Iceta, Jordi Petit, Jerónimo Saavedra, el teniente coronel Sánchez Silva...


una visión de personas que han avalado los movimientos de gays y lesbianas en los últimos 30 años en España

alfpeen
15/10/2009, 18:25
Sexualidades transgresoras
Varios autores
Icaria Editorial


Los estudios Queer ofrecen una profunda revisión de las prácticas asociadas a la sexualidad y al erotismo, a la normalidad y a la perversión, de las nociones de producción cultural y de reproducción social, del activismo político y del compromiso intelectual, de las identidades individuales y de las mitologías colectivas, de las retóricas de lo explícito y de lo implícito.
(...)
Esta antología recoge artículos de nueve de los teóricos queer norteamiercanos más relevantes en el ámbito de los estudios históricos y literarios, la sociología, la filosofía, el psicoanálisis, los medios de comunicación y la pedagogía. Eve Kosofsky Sedgwick, Judith Butler, Diana Fuss, Donal Morton, Joshua Gamson, Robyn Wiegman, Deborah P.Britzman, Lauren Berlant y Michael Warner.


La vanguardia de las mentes pensantes que filosofan sobre los movimientos gays a nivel mundial. Reflaxiones sociológicas muy interesantes

frank0452
16/10/2009, 03:30
???? no entiendonada bro cuidnese saludos

alfpeen
16/10/2009, 14:11
LAS COSAS (Les choses, 1965)
Georges Perec
Editorial: Anagrama


Jerome y Sylvie, son una pareja de jóvenes franceses de los años 60. Su mundo, restringido a las escasa posibilidades monetarias que le da su trabajo, consiste en un constante apetito por las cosas bellas y caras. Su realidad, a la que no quieren acomodarse, se ve mediatizada y absorbida por los sueños imposibles de cosas inalcanzables, bellas, caras... La inconformidad no es contra el mundo injusto, consumista, cruel; no quieren cambiarlo, quieren ser los crueles, injustos y consumistas que lo dominan.

Perec, es mucho Perec, las ideas que conforman este libro, ésas que examina con mano de cirujano, ahora son casi parte del sistema de ideas más o menos establecidas (casi del inconsciente colectivo) en la sociedad actual. El análisis de Perec desde aquellos primeros años de los 60 del siglo pasado (incluso antes del Mayo del 68, o de la explosión del movimiento hippy) son magníficas por adelantadas y por la lúcida visión, ya no de la juventud de entonces, si no de los adultos que fueron o son; incluso de juventudes que vinieron. Aparte; la prosa y el estilo de Perec, incomparables, intransferibles, eficaces: compone un libro que os pediría que leyérais; hay pocos como este libro, muy pocos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Georges_Perec




El gabinete de un aficionado (historia de un cuadro)
Georges Perec
Editorial Anagrama

Narra las peripecias de un lienzo perteneciente a la colección de Hermann Rafke, un cervecero alemán coleccionista de obras de arte, cuyas propiedades fueron expuestas por primera y única vez en Pittsburg, Ohio, en 1913. La peculiaridad del cuadro principal de dicha exposición, titulado “El gabinete de un aficionado”, radica en la reproducción hasta el infinito del mismo tema, esto es: el cervecero sentado en un sillón, en su gabinete, observando las obras de arte de su colección, y precisamente con ese mismo lienzo titulado “El gabinete de un aficionado” colgado de la pared en un lugar preeminente, como motivo central del grupo pictórico. Un cuadro que se contiene a sí mismo, en defintiva. Pero un matiz hace que la escena sea sobrecogedora: de una reproducción a otra, cada cuadro que forma parte de la escena varía en un pequeño detalle la pintura anterior, de tal forma que si en uno de los cuadros que observa el coleccionista se representaba un paisaje con diez ovejas, en la siguiente reproducción desaparece una, o si en otro un boxeador estaba recibiendo un golpe, aparece en el siguiente tumbado en la lona, etcétera.

Como en un juego de luces y sombras, Perec le regala un pequeño entretenimiento a la razón, con el que trata de despojarla de las estrictas reglas de la lógica y proyectarla por el siempre atractivo mundo de la fantasía. Tras una minuciosa descripción, que alcanza en ciertos momentos detalles tan insignificantes como grotescos, de la vida y milagros del cervecero alemán aficionado al arte de la pintura –por ejemplo al relatar, aparentemente sin venir a cuento, la extraña muerte de una tal Daisy Burroughs, al caerle encima una chimenea, a causa de un huracán, la noche del 19 al 20 de marzo de 1865, en Richmond– el autor del libro cierra el círculo del desconcierto al negar la identidad del autor del cuadro que es objeto precisamente de su libro.

La apelación al eterno retorno, citado por un crítico de arte llamado Lester Nowok, es ingeniosa por indicar siquiera lateralmente la sorpresa final del relato: al releer comprendes que la ficción sobre la ficción construye realidades –la lectura de este libro me trajo a la memoria otros leídos años atrás a Borges–. Un relato de ficción con tal abundancia de citas, fechas, autores, obras y acontecimientos históricos –y menos históricos– acaba siendo verídico en grado sumo: verdad producto de tu propia ignorancia que, asentada también sobre la ficción, delegas en el autor del libro para ser saciada, en un burdo ejemplo de lectura no crítica.

El detalle de no repetir en el segundo plano del cuadro acción idéntica a la reproducida en el primero, nos presenta al movimiento como idea matriz frente al no-movimiento, al estatismo de las figuras encerradas en el cuadro. La ficción sale reforzada: una pequeña variación en la observación de la realidad, que conlleva su reproducción siempre infiel y viciada por la anécdota del cuadro, alcanza un grado supremo negándose a sí misma: la variación sobre la variación de una variación de la realidad alcanza y supera a esa realidad, lanzándonos al infinito.

¿Y qué nos queda entonces? Decir que no nos queda nada es vaciar la vida de contenido, y por eso la razón se apresta a trazar complejas relaciones que nos dan la apariencia de que las cosas suceden tal y como las pensamos. Pero el cuadro que observamos nunca está quieto: siempre algún detalle escapará a nuestra percepción, y esa huida nos dará pie a concepciones falsamente realistas, con las que estaremos tentados a decir que la realidad tiene su propia vida, con independencia de lo que pensemos de ella. ¿En qué quedamos? Realidad e ilusión abrazadas en el gabinete de un cervecero aficionado y coleccionista de obras de arte, realidad e ilusión que nos atenazan los miembros y nos arrojan sin piedad al infinito, como en una habitación llena de espejos.

Con el personaje central de su obra, Perec nos plantea una interesantísima unión de cerveza y pintura, y desenmascara los comunes caracteres que definen a coleccionistas, marchantes y cerveceros, preocupados primordialmente en la inversión mercantil. Es chocante, por lo demás, su unión lateral con "La vida instrucciones de uso": al menos un personaje –un tal James Sherwood, enigmático tanto en uno como en otro libro– es repetido. Una lectura más reposada de los libros de Georges Perec debe sin duda rebajar la sorpresa que tales repeticiones provocan.

alfpeen
16/10/2009, 14:13
para leer el libro:

http://www     ibd.com/doc/6805309/Georges-Perec-Las-Cosas

alfpeen
16/10/2009, 14:20
PATRICIA HIGHSMITH Y EL ARMARIO CRIMINAL

Su figura de dama solitaria que prefiere la compañía de los gatos a la de las personas, obsesionada por el crimen y la mentalidad de los criminales, y su aspecto lésbico (que yo no identificaba entonces aunque seguramente intuía) me acercaron a sus novelas. Sin embargo la fascinación por “Extraños en un tren”, película de Hitchcock, no se reprodujo al leer el libro. Lo mismo puedo decir del personaje de Ripley, demasiado esnob, aunque la reciente versión de Minghella lleva sus implicaciones homosexuales a punto de ebullición.

La lectura de “El diario de Edith” la descubre como una gran analista psicológica, de despiadada inteligencia y solapada pero intensa sensibilidad. “El diario de Edith” es una novela tenuemente feminista aunque también, como muchas de la Highsmith, una novela sobre la masculinidad, en este caso la de Cliff, el hijo conflictivo, visto por la mentalidad norteamericana de la época en la que se sitúa el libro como un gay en potencia. El tópico ha presentado a la Highsmith como una inteligencia “masculina”. El interesarse por el crimen y el suspense ha sido considerado como propio de hombres. La negrura no era un terreno propio del sexo femenino. Podía serlo al estilo de Agatha Christie con simpáticas ancianitas investigadoras o inspectores típicamente británico, asesinatos de guante blanco, te con pastas y flema inglesa. Pero el crimen en la Highsmith no es un crimen de buen gusto, aunque pueda resultar hermoso en su forma (a la manera de un Hitchcock) sino que esta teñido de la sordidez de las debilidades humanas.

Highsmith fue en cierto modo una pionera de la literatura lésbica publicando “Carol” en plena década de los cincuenta. Aunque la novela es tímida y sexualmente recatada retrata una serena historia de amor entre mujeres en la Norteamerica posterior a maccarthy, sin patologización y con un final feliz.

“El diario de Edith” es su novela más respetada por la crítica, en parte porque es una de sus pocas obras que se aleja totalmente de la literatura de género. Por otra parte logra un desgarrado retrato femenino y hace una interesante reflexión sobre el autoengaño presente en la creación literaria.

Uno de los temas menos explorados de la figura literaria de Patricia es la de las relaciones que pueden establecerse entre la homosexualidad y la conducta criminal en un mundo en la que ambas forman parte de lo socialmente desaprobado y viniendo de una autora nacida en una nación donde la homosexualidad ha sido un delito hasta los años sesenta.

El personaje de Ripley se apropia de una personalidad ajena en un acto de vampirismo que es también un acto de seducción y que pasa por la eliminación del amado. Tal y como aparece en el filme de Minghella las tendencias homicidas de Ripley son vividas como un caso de homofobia interiorizada y homosexualidad reprimida, hasta el punto de que el filme debió haberse llamado “El armario de Mr. Ripley”. Algo parecido hay en la ambivalente relación entre el psicópata Bruno el playboy Guy de “Extraños en un tren”. La introducción de Bruno en el mundo burgués y heterosexual de Guy bien puede ser visto como la irrupción de lo perverso en un mundo donde toda desviación de la norma aparece controlada. No es casual que el sexualmente ambiguo director de “La soga” se interesase por la novela.

Patricia Highsmith sería la versión anglosajona de Gloria Fuertes si sustituimos los cuentos infantiles algo bobalicones y la poesía ambigua por la novela psicológica e inteligente y el mundo de los criminales. Ambas vivieron su lesbianismo en una sociedad lesbófoba y ambas han sido pioneras en romper la invisibilidad de la pluma femenina.


http://es.wikipedia.org/wiki/Patricia_Highsmith


Obras escogidas:

A pleno sol La máscara de Ripley El amigo americano Ripley en peligro
Tras los pasos de Ripley Tom Ripley Sirenas en un campo de golf
La celda de cristal El juego del escondite Suspense Crímenes imaginarios
El grito de la lechuza Crímenes bestiales Once Mar de fondo
Rescate por un perro Pequeños cuentos misóginos Los cadáveres exquisitos
Gente que llama a la puerta El hechizo de Elsie Un juego para los vivos
El diario de Edith Catástrofes La casa negra Las dos caras de enero
Ese dulce mal El temblor de la falsificación A merced del viento
Crímenes de estado


http://www.uma.es/contrastes/pdfs/006/Contrastes006-02.pdf

alfpeen
16/10/2009, 14:22
PATRICIA HIGHSMITH 1

A Patricia Highsmith no le gustaba destacar, y no deja de ser paradójico, pues destacó con luz propia por distintas razones; era corpulenta, desgarbada y fea, y su fealdad, hombruna y áspera, debió causarle verdaderos tormentos; era lesbiana, en años en que semejante condición se escondía con angustia de marginados; y la creadora de casi un centenar de novelas excepcionales, clásico entre los clásicos. Sus libros no dejan indiferente; pueden gustar o no, pero nadie puede leer una de sus obras y olvidar lo que ha leído. Tenía un magnetismo singular en el papel. Su estilo era austero, directo, sin alarde de florituras, casi periodístico, pero muy efectivo, de una claridad deslumbrante. Su primera novela, Extraños en un tren (1950), la situó directamente en la cúspide; mucho contribuyó, eso sí, Alfred Hitchcock, al trasladarla al cine un año después. Tenía veintipocos años, era su primera novela, y había nacido un mito.

En el prólogo de Los cadáveres exquisitos habla de un libro (The Human Mind, de Karl Menniger) que encontró en la biblioteca de sus padres, y que leyó con profundo interés siendo adolescente. A él atribuye su interés por el tema y la psicología de sus novelas. Cuesta creer que la lectura de un libro pueda justificar la profunda –casi inédita– penetración psicológica de la autora. Más bien debió ser ese libro la pieza que completó el puzzle de su innato talento. Rosa Montero decía de ella que conocía los más oscuros abismos del alma humana; sus libros se apartaron del relato policiaco tradicional, desterró los sempiternos finales con el triunfo de la justicia y el bien, creó personajes inolvidables –nadie puede permanecer indiferente ante Tom Ripley- y mostró al mundo los recónditos escondites del mal y la locura. Sus asesinos no eran los tradicionales outsiders, eran gente corriente, amas de casa, escritores, policías, las personas anónimas y cotidianas que casi nunca protagonizan los libros. En realidad mostró al mundo la incómoda realidad de que un asesino subyace dentro de todos nosotros; que la frontera entre el delito y la legalidad puede cruzarse por cualquiera dándose las condiciones necesarias.

En Crímenes imaginarios, el protagonista fantasea con la idea de matar a su mujer; es, al cabo del tiempo, y en medio de una situación anómala, cuando cruza la barrera. Ese dulce mal nos lleva al descenso a los infiernos de un prometedor ingeniero, admirado por sus conocidos, cortés y amable, a quien la obsesión por una mujer inalcanzable termina por enloquecer. Sus criminales no son gente marginal, no son personas señaladas; hasta que la Highsmith les conduce a ello, han sido gente normal. Una humanidad oscura y tenebrosa, un criminal latente escondido debajo de cada alma; realidad muy incómoda, muy inadmisible para los americanitos enamorados del “sueño americano”. La Highsmith atacaba justo en la parte más sensible. Era notablemente misógina –sus personajes femeninos son aborrecibles casi siempre-, y sus temas recurrentes la culpa, la obsesión, la locura y, sobre todo, la existencia oculta, adormecida, pero latente, de un criminal en el alma de toda persona. Nada podía resultar más antipático al público norteamericano. Fue especialmente criticada por ello; y respondió exiliándose por voluntad propia de ese país de origen que encontraba postizo, en 1963.

En Europa la mentalidad que encontró fue muy distinta. Su producción más floreciente la escribió en su exilio. A pesar de eso, fue en Estados Unidos donde vio la luz su personaje más emblemático, Tom Ripley, nacido en A pleno sol (1955). Es una creación asombrosa, por muchos motivos. Ripley sí ha cruzado ya la barrera de lo ilegal. Con delitos de poca monta, con chapuceras estafas. No ha dado el gran salto. Herbert Greenleaf le conduce sin saberlo al camino del crimen. Le envía a Italia, a ver a su hijo, Dickie, con la intención de que convenza al joven de que regrese a Estados Unidos. La misión es un hallazgo para Ripley. Descubre cómo se puede vivir teniendo ingresos regulares. El estilo de vida de Dickie le seduce. Y cuando la relación con el joven está abocada a la ruptura, Ripley cruza la frontera. Toda la vida ha estado ahí la simiente. El esplendor de los días italianos junto a Greenleaf le precipita a su destino, y comete su primer crimen.

A estas alturas del libro, el lector está completamente del lado de Ripley. Su único deseo, a medida que avanza la acción, es que se libre de la justicia. El desenlace del libro deja a Tom Ripley –a ese estafador de poca monta de las primeras páginas- impune de sus crímenes, y disfrutando de la fortuna de Dickie Greenleaf, heredada por un testamento a su favor escrito por él mismo.
Aquí no hay justicia. Las víctimas quedan sin vengar.

No hay policías sagaces que vean entre la maleza. Ripley ha cometido el crimen –los crímenes- perfecto. Está tan a salvo que en la secuela, La máscara de Ripley, vive una existencia de millonario, casado con Heloise, una rica heredera. En los sucesivos libros, la lista de víctimas de Ripley va ascendiendo.

Sólo por ese personaje habría conseguido Patricia Highsmith el lugar de oro que ocupa en la literatura. Más que género policiaco, el suyo sería el género psicológico, por el perfecto estudio de la mentalidad humana, sin prejuicios, sin convencionalismos. Ripley no hubiera podido salirse con la suya de una manera tan perfecta en manos de otro escritor; sería un asesino más que al final paga sus delitos –porque la regla de oro del género así lo exige-. La Highsmith se apartó de la norma, y su originalidad reside ahí. Ripley no es un psicópata; tiene sentimientos, odia, ama. Es profundamente amoral, y carente de escrúpulos; sus crímenes no son aleatorios, no son injustificados. Dickie es un obstáculo para la vida que quiere llevar. El crimen lo comete tras meditarlo unas horas; no siente más tarde remordimiento alguno. En ese sentido, sí acerca su mentalidad a la del psicópata. También mata por supervivencia pura. Pero nos atrae: es el lado oscuro que hace lo que nos gustaría no hacer... pero sí recoger los frutos. Es difícil no sentirse fascinado por este personaje. Es una creación insólita, un personaje digamos perfecto. El lector le acompaña en todas sus aventuras con el deseo de que salga adelante, que no sea capturado, que tenga éxito. De alguna manera, igual que Hitchcock hizo de sus espectadores unos mirones en La ventana indiscreta, Patricia Highsmith hizo de sus lectores entusiastas cómplices de un asesino. El éxito de A pleno sol hizo continuar al personaje. Ripley protagonizó otras cuatro novelas de la autora, aunque sin el gancho de la primera –La máscara de Ripley, El amigo americano, Tras los pasos de Ripley y Ripley en peligro-.

En 1960 escribe Ese dulce mal –llevada al cine, como casi todas sus obras, con la supervisión de la autora-. Es un complejo estudio psicológico sobre la obsesión, tema recurrente en sus novelas. En este caso, David Kelsey, un joven y prometedor ingeniero, parece tener todo a su favor en la vida. Vive en una pensión donde se le aprecia, en su trabajo está muy bien considerado, dispone de bastante dinero, goza de la simpatía popular. Todos los fines de semana sale de la pensión para visitar a su madre, recluida en un sanatorio para enfermos crónicos. Tres páginas después el lector descubre que la situación es muy distinta. No hay tal madre, no hay tal sanatorio. Hay una casa aislada en medio del bosque, donde flota el fantasma de Annabelle, la mujer de quien Kelsey está locamente enamorado, y con cuya presencia imaginaria comparte Kelsey el fin de semana. A través de sus cartas sabemos que Annabelle está casada, y mantiene con Kelsey una amable amistad, que él interpreta de la peor forma posible. A medida que se avanza en el relato, las cosas se complican. Kelsey es el amante rechazado que acosa incesantemente a la mujer de sus sueños, negándose a admitir que la relación no pasará de la mera amistad. El asedio al que somete a la joven es insistente, obsesivo, claramente patológico. Annabelle en ningún momento se plantea mantener una relación amorosa con él, mientras que Kelsey no puede olvidarla. El resto de la gente que le rodea es tan sólo una comparsa de sombras que percibe vagamente en medio de la bruma de su obsesión. Hay un crimen accidental, una confusión de personalidades –otro tema que se repite en la obra de la Highsmith- y un rápido descenso a los infiernos de la locura. Es de los mejores estudios psicológicos de la autora, y de los más absorbentes.

El grito de la lechuza(1962) tiene un argumento muy semejante al de Crímenes imaginarios (1965): una persona permanece oculta, mientras todo su entorno la da por asesinada, y un personaje central es acusado por todos como el asesino. Destaca el personaje de Jenny, claramente depresivo, de un temperamento crispado, que bordea el histerismo y la locura, pero al mismo tiempo poética hasta el lirismo.

1964: Aparece Las dos caras de enero. En esta ocasión, el ambiente del libro se traslada a Grecia. La Highsmith era una gran viajera, y una enamorada de Europa y sus monumentos clásicos. En este caso, y como ella misma refiere en su ensayo Suspense (1966), el primer propósito que tuvo para escribir esta novela era describir el palacio de Cnosos, que la había impresionado profundamente al visitarlo. Los personajes de esta obra son un estafador perseguido por la justicia en Norteamérica y su esposa, que se ocultan en Europa con una identidad falsa. Cuando están acorralados y van a ser descubiertos, un joven interviene y se convierte en cómplice de un crimen, creándose un incómodo triángulo de consecuencias fatales.

alfpeen
16/10/2009, 14:25
PATRICIA HIGHSMITH 2


El diario de Edith (1977) es una novela diametralmente opuesta, a la que muchos califican como su obra maestra, y que, dado el talante misógino de la autora, no deja de admirar, por el estudio perfecto, de gran delicadeza, de sutiles matices, de la personalidad femenina de su protagonista. Se desarrolla en Norteamérica, y su progreso es lento pero insidioso; el horror está camuflado, es sutil, se desliza bajo el argumento, en apariencia minimalista, hasta hacer explosión. Nuevamente, la sutileza de la Highsmith predomina. El diario de Edith se aparta de los thrillers trepidantes, estilo Las dos caras de enero o la saga de Ripley, para narrar una historia aparentemente tranquila, bajo la que se esconden bombas a punto de estallar. El progresivo descenso de Edith a la locura es lento, paulatino; tan sólo el lector va advirtiendo los sutiles detalles de su deterioro. En el centro de esa locura se encuentra el diario, a través del cual el lector asiste a la desintegración mental de la protagonista. Las primeras pinceladas discordantes que nos advierten de que algo va mal se centran en Cliffie, el hijo. Es la manzana amarga, el eterno quebradero de cabeza de los padres. De hecho, es su fracaso en los exámenes de acceso a la Universidad lo que provoca que en el diario se produzca la “bifurcación”. Ese primer paso, como veremos, es decisivo; se abre así el camino hacia un mundo imaginario cuyo final es la locura. ¡Y de una manera muy simple! La autora nos lo cuenta con su sobrio estilo inconfundible. Edith escribe en el diario. Acaba de saber que su hijo no va a ir a la Universidad. Sabe que es algo irrevocable. Sus esperanzas –que no eran muchas, por otro lado- se extinguen. Y en la anotación de ese día decide fantasear, dejar que su imaginación resuelva el conflicto. Cliffie ha aprobado los exámenes con excelentes notas, todos están contentos, no hay nubes oscuras en el cielo. No es más que una anotación imaginaria, pero la autora desliza muy sutilmente el ominoso destino del que es preludio: “... Edith se sintió un poco inquieta... lo que acababa de escribir era mentira... Pero, ¿qué más daba? Y ella se sentía mejor después de haberlo hecho, un poco menos melancólica, casi alegre, de hecho.”

Así de simple se produce la caída de Edith. Lógicamente, esa primera “bifurcación” no reviste la severidad que más adelante cobra. Es un mecanismo de defensa contra el desánimo, sin mayor consecuencia. Es un “juego”. Pero los juegos, en la literatura de la Highsmith, tienen la peculiaridad de ser muy peligrosos. Muchas de las novelas de la autora han iniciado la acción con juegos imaginarios –El cuchillo, Crímenes imaginarios-. En El diario de Edith la tragedia se gesta a años vista, y de una manera soterrada. Con una prosa austera y lúcida, la autora va narrando los sucesivos golpes que la vida propina a Edith. Su relación conyugal se tambalea seriamente y se desploma; en el naufragio su marido se casa con otra, una mujer mucho más joven, y no se molesta en buscar un nuevo acomodo para George, su tío, que vive en la casa familiar casi desde que se trasladaron a ella. Edith soporta años de cuidados, de bandejas subidas al enfermo, de sábanas de hule para la incontinencia, de medicinas, en medio de una soledad yerma, donde no resulta consuelo alguno Cliffie, su hijo, que vagabundea metiéndose en problemas, con trabajos esporádicos y una afición excesiva al alcohol. A esa primera anotación falsa en su diario le han seguido otras; Edith escapa a una intolerable realidad, donde se mantiene anormalmente erguida, sumergiéndose en otro mundo imaginario donde su hijo cosecha éxito tras otro, está casado, tiene hijos y una vida familiar próspera que la sirve de consuelo. Tras una anotación imaginaria, vemos a Edith en el mundo real, de atmósfera tensa y cargada, asfixiante, luchando contra los problemas; la vemos firme, sosteniendo sola todas las cargas; el lector advierte, a través de ese diario anormal y patológico, de qué manera esa vida está minándola, conduciéndola a la locura, con mayor claridad que los demás personajes, aunque luces de alarma se enciendan de vez en cuando, como la escena en que Melanie, su tía, menciona que ve en ella “una tirantez” que no le gusta nada. Inmisericorde, el destino la castiga una y otra vez. La claustrofóbica atmósfera del libro resulta agobiante. Poco a poco, la caída de Edith va acelerándose, que el lector presagia como inminente; tras páginas y páginas de ominosa lectura, los abismos se abren ante ella. Pero no por menos esperado deja de sobrecoger el desenlace.

Mar de fondo (1981) es más cercano a novelas como Crímenes imaginarios que a El diario de Edith. La situación planteada es nuevamente un matrimonio que naufraga. Vic Van Allen y Melinda llevan varios años casados, y tienen una hija, Trixie. La pareja se lleva bien, en apariencia. Ella es abierta y descaradamente infiel con cada jovencito que aparece por el pueblo donde viven. Él es tolerante, y se muestra siempre exquisitamente cortés y atento, no sólo con su mujer, sino con los sucesivos amantes que va conociendo, porque Melinda, en vista de la apática actitud de su marido, no tiene reparos en llevarles a casa a cenar o a tomar unas copas, en infernales veladas donde el marido sufre el rosario de humillaciones a que le somete la situación. Todo el vecindario asiste con verdadero escándalo a las aventuras de esta esposa extravagante, mostrando hacia Vic no el típico desdén, sino compasión y simpatía. La paciencia casi sobrehumana de Vic al final se agota. Cuando comienza la novela, por primera vez en años, da un paso adelante para frenar el adulterio de su mujer. Ese primer paso es irrevocable, y conduce a los demás. Los años de aguante, de vivir situaciones intolerables, de respirar el aire denso de la compasión general, acaban por pasar factura. Y como casi siempre en las novelas de la autora, un paso, en apariencia sin importancia, desencadena un vendaval. El lector contempla con estupor a este marido inactivo, este cornudo consentidor y patético, y a medida que va profundizando en su relación marital adivina, anticipa, que el estallido de este hombre tranquilo y pacífico hasta la exageración va a ser terrible. Abiertas las compuertas del odio acumulado durante años, Vic se convierte en un asesino, y lo que es más estremecedor, un asesino que a los ojos de sus vecinos es incapaz de matar una mosca. No hay mejor coartada que gozar de una reputación intachable ante todo el mundo. El lector sabe que Vic ha dado finalmente el paso crucial, y presencia el inmenso valor de la imagen preconcebida que se tiene del personaje.

Nuevamente, el proceso psicológico que convierte a Vic de un marido resignado y pacífico en un asesino es perfecto hasta el más mínimo detalle. El primer paso no es una explosión de furia incontenible; lleva años conteniéndose, con la máscara puesta, con la cortesía hecha costumbre, y lo que hace es sugerir al último amante de su mujer que es el asesino de Malcolm McRae, cuyo asesinato aún está por resolver. No hay una intención concreta en Vic cuando hace semejante afirmación. Ni siquiera pretende asustar; es una especie de broma macabra, un comentario burlón, del que no espera consecuencias. Pero de hecho sí las tiene. Muestra de la catadura moral de los amantes de Melinda, que parece tener un talento especial para liarse con los hombres más vulgares que conoce, es el hecho de que su conquista de ese momento desaparece, aterrado. El abandono supone para Melinda un fuerte golpe, pero más aún para Vic, que se encuentra con que una actuación irreflexiva suya ha conseguido detener el enésimo idilio de su mujer. Tras ese incidente, la actitud de Melinda se hace beligerante, pero durante unos meses Vic nota una notable mejoría en su vida, desterrados los amantes parásitos que beben su licor y se aposentan en su casa, al amparo de su mujercita. Su comentario ha dado resultados inesperados pero muy beneficiosos.

No dura mucho. Finalmente se descubre al verdadero asesino de McRae, y Melinda vuelve a las andadas. Sin embargo, en esta ocasión, la actitud de Vic ha variado; su capacidad para afrontar las veleidades de su mujer está seriamente dañada. Los meses de calma han roto con su impasibilidad, y algo ha cambiado en su interior. No puede reanudar su vida de tolerante cornudo. Y en un arranque imprevisto –imprevisto hasta para él mismo- asesina a DeLisle, el nuevo amante de su mujer. Pero la suerte le sonríe, pues su crimen reviste apariencias de accidente, y Vic sale impune. No ante Melinda. Ella sabe perfectamente que su marido ha matado a DeLisle. Y a partir de entonces se inicia una terrible e insidiosa guerra entre marido y mujer. Sin embargo, Vic, el marido consentidor, resulta un rival formidable. Todo el pueblo –casi todo el pueblo, mejor dicho- está a favor de él, y las furibundas acusaciones de Melinda son acogidas con indignación. En ese momento, Melinda sabe que ha perdido la guerra: nada ha podido frente a la gran reputación de su marido, y la falta de pruebas. Y por enésima vez, conoce a otro hombre.

Éste parece el definitivo. Melinda quiere divorciarse, pero ya nada es como antes: su marido se escapa a su comprensión, es impredecible: Vic es un hombre sentenciado. Ha dado el paso definitivo, sus manos se han manchado de sangre; ese terrible hecho le sacude hasta lo más íntimo.
Las compuertas del odio, de los rencores, del resentimiento, de tantos años sufriendo calladamente con la imagen de hombre impasible, dejan brotar incontenible un océano, que arrastra a este hombre al abismo... junto a su ligera y detestable esposa.

alfpeen
16/10/2009, 14:28
PATRICIA HIGHSMITH 3


Tras este repaso a sus novelas más destacadas, conviene no olvidar a la Highsmith autora de relatos. Es una maestra en la novela, pero no hay que desdeñar los relatos breves, muchos de ellos genuinas obras maestras. “Donde las dan...” es una pequeña joya, un magistral cuento que en pocas páginas condensa el deterioro de la relación amorosa de la pareja protagonista culminando con un final escalofriante. “Tener ancianos en casa” es una variante irónica, ligeramente humorística, de lo peligroso que puede resultar meter extraños en el hogar; resulta cómico que los enemigos sean aquí una pareja de ancianitos frágiles pero nada desdeñables. En el pulso de poder que se juega en la casa, sólo un desliz de los ancianos libera al matrimonio protagonista de una situación abocada al desastre... convirtiéndolos, por otra parte, en “asesinos”, por omisión. La justicia poética le encantaba a la Highsmith. “El buscador inquietante” nos presenta a un hombre con una “extraña” manía: traba amistad con mujeres para robarles algún objeto, por puro fetichismo. Ese pasatiempo “inofensivo” acaba desembocando en el crimen. “Espantoso despertar” describe con crudeza la vida de una familia desunida, minada por los maltratos y la frustración. “Despacio, despacio, a merced del viento”, por su parte, plasma en palabras el odio denso, vitriólico y terrible, de un temperamento vengativo.

Casi todos los relatos cortos de Patricia Highsmith adolecen de una tensión palpable, unas veces más sutil, otras expuesta con toda su crudeza; pero en el fondo de todos ellos reside lo mismo, la bestia oculta y dormida que espera los resortes oportunos para aparecer. Esa y no otra fue la filosofía de la Highsmith: todos tenemos el mal dentro de nosotros, todos somos capaces de matar, todos tenemos un abismo negro dentro. Absolutamente todos.

Encasillar a Patricia Highsmith en la literatura policíaca es, por tanto, un error de bulto. Quien se haya familiarizado con su obra sabe perfectamente que incluso en las novelas “policíacas” que escribió se apartaba de los cánones tradicionales. El crimen en el universo de la Highsmith no está planeado con gran anticipación, ni hay detectives sagaces, ni abundantes sospechosos, ni una explicación final donde se colocan todas las piezas del puzzle. En muchas ocasiones el crimen se comete por un impulso, nada premeditado –Ese dulce mal, Las dos caras de enero-, aunque la situación se haya gestado durante largo tiempo –Mar de fondo-. En ocasiones es absolutamente casual –El temblor de la falsificación-. Para el lector no hay lugar a la sorpresa final. El lector sabe perfectamente lo que está pasando, es testigo de los crímenes. Y que haya un cadáver no quiere decir en absoluto que sea una novela policíaca. Nada tiene que ver con el género obras como El diario de Edith, Gente que llama a la puerta o el relato “Tener ancianos en casa”. De hecho, en su producción se ven novelas y relatos de distintos estilos. Se podrían englobar en un “género” aparte los títulos donde aunque haya crímenes no hay estilo policíaco, como los mencionados antes; luego se encontrarían aquéllos en los que un encuentro casual o un malentendido desata una vorágine trepidante de acontecimientos: Rescate por un perro, El grito de la lechuza, Extraños en un tren, El cuchillo, la saga Ripley, El juego del escondite, Crímenes imaginarios. En otro “género” tendríamos obras más pausadas como El diario de Edith, Ese dulce mal, Gente que llama a la puerta, Mar de fondo, La celda de cristal.

En las novelas de Patricia encontramos diferentes tipos de psicología. Por un lado estarían los obsesivos –el David Kelsey de Ese dulce mal, el temperamental Greg de El grito de la lechuza, el padre fanático de Gente que llama a la puerta-. Luego, personas a quienes el desgaste que les causa una determinada situación les convierte en bombas de relojería; en ocasiones llegan al crimen –como el Vic de Mar de altura- y en otras, a la locura –Edith-. También tenemos los que a base de imaginar determinadas situaciones acaban viéndose abocados a ellas, como el protagonista de El cuchillo o Crímenes imaginarios. En el claustrofóbico mundo de la Highsmith acabamos encontrándonos todos. Caminamos en el filo de la navaja sin saberlo. A veces el estallido se produce a base de aguantar durante muchos años situaciones límite. En otras ocasiones, camuflado en un incidente sin importancia, nos espera una bomba. Nadie está a salvo.
El crimen y la locura ya no son patrimonio exclusivo de los outsiders; todos podemos caer en él. Es un mensaje aterrador.

Autodestrucción. Esa es otra de las claves de las novelas de la autora. ¿De qué manera se puede llegar a ella? Muchas. A través del matrimonio –Mar de fondo, Crímenes imaginarios, El cuchillo-. Por una obsesión llevada al límite –El grito de la lechuza, Ese dulce mal, Gente que llama a la puerta-. Por un ambiente cargado y claustrofóbico –La celda de cristal- o por soledad –El diario de Edith-. No siempre llega la policía a interrogar. No siempre hay una investigación criminal. En ocasiones, el crimen está ahí, pero nadie, salvo el lector, que lo ha presenciado, lo sospecha: Tom Ripley suplanta a Dickie Greenleaf, y nadie sabe que en realidad ha muerto; George, el tío de Brett, ha sido asesinado, pero salvo Brett, nadie lo sospecha; Vic Van Allen ha asesinado al amante de su mujer en una piscina, pero todo el mundo cree que ha sido un accidente. En el fondo todo radica en lo mismo: las dificultades de relación entre las personas. Es innegable que los matrimonios que retrata Highsmith no son lo que aparentan la mayoría de las veces. Suelen ser un caldo de cultivo excepcional para la irrupción de la violencia. A veces, el divorcio no soluciona las cosas, como en el caso del protagonista de El grito de la lechuza, cuya mujer persigue a su exmarido con una saña obsesiva –la misma, de hecho, que padece Greg hacia Jenny-. No suele haber buenas relaciones; los matrimonios felices son escasos en su producción.

Otro punto a destacar en los personajes de Patricia Highsmith es la ausencia de “perdedores”, al menos en la forma tradicional. El único que sí lo es, aunque entre comillas, porque ha asumido su estilo de vida y lo acepta, es Cliffie, el hijo de Edith. El otro que podría ser, Tom Ripley, empieza siéndolo, pero el crimen le conduce directamente al éxito. Los demás están en buena posición, casi siempre, en el momento de iniciarse la acción. David Kelsey es un ingeniero competente –candidato al Premio Nobel, según sus amigos-. Vic Van Allen es dueño de una editorial. Edith Howland compagina sus labores de ama de casa con sus actividades en un periódico local como articulista de editoriales. Son personas asentadas, con empleos bien retribuidos que les permiten vivir con holgura –salvo a la pareja protagonista de Crímenes imaginarios, ciertamente; para cualquier regla hay excepción-. Comen en restaurantes a menudo, tienen una activa vida social, acuden a fiestas y las dan ellos, participan en la vida de la comunidad. Son parte integrante de la sociedad. A través de ellos conocemos a sus amigos; las amistades son muy importantes en la literatura de esta autora. Hasta David Kelsey, rumiando la obsesión que le llevará al crimen y a la locura, se relaciona con sus vecinos de pensión, cena con su jefe, con West y Effie. No digamos la activa vida social que lleva la pareja protagonista de Mar de fondo, incluso la de Crímenes imaginarios. Los amigos están ahí no sólo para animar la función, sino para animar o para desacreditar. Son muy escasos los personajes de la autora que estén aislados y no participen de sus amistades. En ocasiones son éstas las que dan la voz de alarma, como en el caso de Edith.

Libros de la talla de los mencionados no podían pasar desapercibidos al mundo del cine. De hecho, prácticamente todas sus novelas han sido adaptadas a la gran pantalla, con mayor o menor fortuna, casi siempre por directores europeos, y la propia Highsmith comentaba que sus adaptaciones favoritas eran la de Extraños en un tren y la exquisita A pleno sol (René Clement, 1960), en la que destaca especialmente la brillantez en la elección del casting, dando unos perfectos Tom Ripley y Dickie Greenlaf en la piel de Alain Delon y Maurice Ronet.

Como hicieran antes y después que ella, también Highsmith dedicó un ensayo a describir cómo es el proceso de gestación de sus novelas; es un libro que se lee con suma facilidad, escrito con sencillez y encanto, pero que demuestra lo imposible que resulta definir con palabras la magia que los buenos escritores saben generar. Highsmith cuenta de dónde salieron los incidentes o detalles que le dieron la idea para determinadas novelas, su proceso de narración, consejos para autores noveles...; pero no describe, ni puede, a pesar de su maestría, dónde se genera, dónde se produce el chispazo del genio. Lo que no se puede describir ni contar es el talento.

Leer a Patricia Highsmith es disparar el nivel de adrenalina. El lector que se mete en la piel de los personajes llega un momento en que vive, casi de forma literal, las situaciones límite a que se enfrentan esos alter ego de ficción, pues la prosa de la autora secuestra al lector y le mete en la piel del personaje para que sufra la situación casi literalmente.
En muchos momentos se siente el mismo azoramiento, la misma violencia, que el personaje. Ya metidos en la piel de Tom Ripley, su enfrentamiento con Freddie se vive como propio; la confrontación del protagonista de El buscador inquietante con sus dos víctimas cara a cara nos produce la angustia de momentos en que nos hemos visto puestos en evidencia; la agobiante atmósfera de la casa de Edith nos resulta perturbadora. Nadie se ha acercado, como Patricia Highsmith al abismo, y lo ha mirado tan intensamente para describirlo tan bien como ella, y nadie, salvo ella, ha sabido mostrarnos lo estrecha, lo ligera y lo sutil que es la línea que separa el crimen de nosotros. No se crea a salvo, nos dice desde su literatura, por llevar una vida ordenada y apacible, por creerse lejos del peligro: nadie es inmune, porque está dentro de nosotros, esperando. Lo único que podemos esperar es que el resorte adecuado no se pulse.

alfpeen
16/10/2009, 20:06
Walt Whitman: el canto a sí mismo
Jerome Loving
Trad. Carles Roche. Paidós, 2002. 506 págs


Para la mayoría Walt Whitman (1819-1892) no es sólo uno de los grandes iniciadores de la poesía moderna (que rompe los moldes tradicionales para acogerse a ritmos nuevos) sino el gran cantor de Estados Unidos.

Cantor de América -Estados Unidos- como país de la libertad y la democracia (todavía el país de los pioneros, el primer país que dejó explícitamente de ser una colonia y comenzó a ensanchar su horizonte o su conquista) y, además, el cantor -con sexo o sin él es de los dilemas discutidos- de la fraternidad viril, del gozo de los hombres juntos, del amor de los camaradas. Según esta visión (parcial) que ve al poeta ya viejo -aunque con menos años de los que aparentaba- con la barba blanca y el aire patriarcal, gran misionero liberal y socialista de Hojas de hierba -sin duda uno de los libros más famosos de la poesía mundial, que fue incrementando el número de poemas, en sucesivas y varias ediciones, hasta los últimos publicados aparte (se añadirían después) que el poeta publicó en 1891- Walt Whitman habría tenido una vida pletórica y feliz, si se excluye su disgusto y sufrimiento durante la Guerra de Secesión norteamericana.

La biografía de Jerome Loving (publicada en inglés en 1999 y según él mismo, la primera que aporta novedades sobre el personaje, tras la canónica de Gay Wilson Allen, The Solitary singer. A Critical Biography of Walt Whitman, publicada en 1926, y hasta donde sé no traducida al español) viene precisamente, con sus datos muchos y sus dudas al parecer irresolubles, a matizar la imagen feliz de Whitman. Podemos resumir algunos de esos contratiempos: Whitman fue tan adorado como criticado por sus contemporáneos. Si Emerson (tras leer la primera edición de Hojas de hierba, 1855) lo consideró un genio y se citó con él, poco después, en un lugar elegante, el hotel Astor House, típico de un caballero como Emerson, el recepcionista se negó a dejar entrar a Whitman, “informalmente ataviado”. Emerson tuvo que bajar al vestíbulo, y hubo de ser el poeta quien intercediera en favor del recepcionista. Una verdadera clave; otros muchos críticos -y hasta el fin de su vida- lo consideraron un mal poeta ( también Emily Dickinson fue criticada, casi ninguneada, por su hoy nulo mentor) además de un poeta amoral. Y ese hecho, esa amoralidad, ese ingrediente políticamente incorrecto en la vida de Whitman, es el gran quid de un vivir que se quiso cercano a la gente y a la vida más libre de los hombres jóvenes. Sabemos que Whitman perdió empleos periodísticospor presiones sobre su comportamiento personal inconveniente.

Sabemos que Whitman tuvo jóvenes amigos (Peter Doyle y Harry Stafford, a los que ayudó, fueron los más estables) pero -según Loving- no sabemos hasta dónde llegaron estas amistades particulares, además de varias ocasionales. De otra parte los poemas homoeróticos de Whitman (sobre todo en la parte de su libro titulada “Calamus”) fueron, según las ediciones -según las presiones- suprimidos o corregidos por él mismo. Y aunque dicen que se besó con el joven Oscar Wilde cuando este le visitó en 1888, parece cierto, que Whitman (como sugiere su correspondencia con Addington Symonds) se sintió molesto con la etiqueta de homosexual, en parte por las terribles censuras e interdictos ambientales, pero acaso también porque su modelo de homosexualidad viril parecía lejos de la que él suponía en otros... Magnífico poeta, cantor de la democracia, del cuerpo y de la gente corriente, Whitman es el mito de América, más allá de sus problemas personales y sus muchas dificultades como hombre.

Curiosamente esta buena biografía desconoce otra -sólo dos años anterior- que quiere explicar con más detalles, y sin explícito proselitismo, la vida amorosa de Whitman, como manera o vivencia de lo homosexual. El libro de Gary Schmidgall, Walt Whitman. A Gay Life, de gran éxito en Estados Unidos.

Luis Antonio DE VILLENA

alfpeen
16/10/2009, 20:21
Interesante para que reflexionemos:



¿Vivimos en una sociedad homosexual?
Los tres mitos modernos de la homosexualidad
Antonio Martínez

El viraje es de los que hacen época: hasta no hace mucho, Occidente sentía horror ante la homosexualidad como vicio nefando, reflejando la condena bíblica contra la perversión de Sodoma y Gomorra. Sin embargo, desde la década de 1970, la sociedad occidental posmoderna siente una creciente fascinación por el universo homosexual. ¿Qué es lo que ha pasado? ¿Cómo ha sido posible, en un brevísimo lapso de tiempo, una metamorfosis tan radical?

La explicación se encuentra en el plano de los valores y los principios. Durante siglos, la homosexualidad se consideró como un hecho extraño a la estructura objetiva de la realidad. El mundo se ajustaba a unas ciertas leyes metafísicas, antropológicas y morales. Y tales leyes componían el orden del universo, el dharma eterno de los hindúes, la ley natural de los medievales. Ahora bien: al menos desde Kant, la filosofía del Occidente moderno ha tendido históricamente a afirmar cada vez más la subjetividad del individuo y a negar la existencia de esas supuestas "leyes objetivas" de lo real. Esta es la raíz filosófica del individualismo moderno. Y la preferencia moderna por lo homosexual sería una consecuencia particular de la opción filosófica a favor del reinado del individuo: el sujeto occidental moderno, en nombre de la diosa Libertad, pasa a prevalecer sobre las leyes ontológicas que hasta entonces lo limitaban. Y una de ellas era la ley de la heterosexualidad.

Los tres mitos modernos de la homosexualidad

Pero aún hay más. La homosexualidad ha pasado de la vergüenza al general aplauso, ante todo, porque se ha convertido en un mito en al menos tres sentidos dentro de la cultura contemporánea.

En primer lugar, el homosexual es el gay, es decir, el individuo que ha recuperado el sentimiento de la vida como juego, diversión, carnaval, máscara, transgresión, fiesta, colorido y glorificación de lo sensorial. El heterosexual obedece el freudiano principio de realidad, contrae nupcias, se aparea, crea una familia y mantiene la estructura de la sociedad. El heterosexual es el hombre del deber, de la responsabilidad y, al final, del aburrimiento. En cambio, el homosexual conserva la envidiable independencia del adolescente y cultiva el sentido lúdico del sexo y de la vida. La Love Parade berlinesa y el desfile del Día del Orgullo Gay serían hoy los símbolos más difundidos de este sentimiento lúdico y desinhibido de la existencia.

En segundo lugar, la cultura occidental del siglo XX ha identificado "homosexualidad" y "aristocracia espiritual". El heterosexual es el hombre material, "simple", atado a la tradición y a las convenciones sociales; y, desde luego, es menos interesante que el homosexual. El sujeto homosexual representa el "hombre complejo": el filósofo, el escritor, el artista, el metafísico, el melancólico, el solitario, el romántico, el rebelde, el heterodoxo, el genio. Aquel que ya no vive en el orden habitual del mundo, sino en los laberintos infinitos de su propia psique. Por esta razón se ha mitificado en el siglo XX a Leonardo da Vinci como "genio homosexual". Rimbaud, Proust, Foucault constituyen otros tres símbolos de la moderna mitología homosexual. La atracción homosexual del profesor Aschenbach hacia Tadzio, el efebo perfecto, en La muerte en Venecia, de Thomas Mann, expresa una profunda tendencia anímica del hombre occidental moderno en su etapa de decadencia –recordemos a Spengler, aún aprovechable-, del mismo modo que la bisexualidad del Demian de Hermann Hesse manifiesta la obsesión moderna por superar todos los antiguos tabúes antropológicos en pos de la suprema coincidentia oppositorum: ir más allá del bien y del mal, de lo masculino y lo femenino, de lo bello y lo feo, de lo verdadero y lo falso. En este mismo orden de ideas, y viniendo a la actualidad, el erudito Teabing, alto dirigente del Priorato de Sión en El Código da Vinci, constituye también, en su gélido aislamiento, una figura claramente homosexual.

Finalmente, la homosexualidad simboliza –lo apuntábamos más arriba- el individualismo moderno. El homosexual es el habitante del loft urbano, el individuo que se reabsorbe en sí mismo, el que medita adoptando la postura del loto. En este sentido, la homosexualidad sería una manifestación particular del individualismo y el narcisismo contemporáneos. Por supuesto, ni todos los propietarios de lofts ni todos los adeptos a la meditación zen son homosexuales. Pero, metafísicamente, sintonizan con una cierta atmósfera homosexual. Lo mismo puede decirse, entre nosotros, de Babelia, el suplemento literario de El País, cuyo carácter homosexual resulta evidente, al igual que el de la cultura posmoderna en general.

Una revolución pendiente: de la cultura homosexual a la "cultura de la vida".

Conclusión que extraemos de todo lo anterior: que la sociedad posmoderna, aunque sea mayoritariamente heterosexual (el mitológico 10% de homosexuales difundido desde Kinsey nunca ha existido: el porcentaje real oscila entre el 1% y el 2%), está ampliamente invadida por el ambiente homosexual dominante hoy en el mundo de la cultura y en los medios de comunicación. El individuo homosexual la fascina por las razones que ya hemos explicado: no es simplemente "la persona que siente atracción por el sexo propio", sino mucho más que eso. Se ha convertido en todo un mito: el homosexual es el hombre libre, el rebelde, el heterodoxo, el que se ha desvinculado del peso de la tradición y accede, así, a la esfera ingrávida y transparente del ángel demoníaco. En este sentido, el gnóstico y el cátaro, hoy tan apreciados, serían también arquetipos claramente afines a la metafísica de la homosexualidad.

Una homosexualidad que, dentro de la cultura occidental, se acentúa como seña de identidad contemporánea a partir de de Mayo del 68: desde ese momento crítico, el espíritu de Andy Warhol se convierte en signo de los tiempos y comienza el reinado absoluto de la subjetividad. Mientras la burguesía europea iba al cine a contemplar los dúos y tríos lésbicos de Silvia Krystel en Emmanuelle, la izquierda posmoderna se convirtió por completo a la mística de la homosexualidad, hoy ampliamente asumida en el mundo de la cultura popular y universitaria. Y, en la medida en que tal cultura impregna hoy la sociedad occidental, podemos hablar legítimamente de que vivimos en una "sociedad homosexual". Gianni Vattimo –homosexual, como se sabe-, los hermanos Chapman –enfants terribles del arte británico- o la MTV serían algunas manifestaciones concretas, entre muchas otras, de esta atmósfera.

Y, a partir de ahora, ¿qué? ¿Tal vez nos espera un futuro "cada vez más homosexual", es decir, cada vez más individualista y narcisista? Dentro de veinte años, ¿serán minoría los países del mundo que no reconozcan los matrimonios gays? ¿Será obligatorio estudiar en las escuelas a Barthes y Derrida, y leer los artículos de Vicente Verdú? ¿Empezará a considerarse como una anomalía moral y psicológica la orientación exclusivamente heterosexual? ¿Veremos imanes gays en las mezquitas de ese "Islam europeo y laico" que propugna El País? O, en todo caso, y prescindiendo de las anteriores ironías, ¿la vanguardia cultural de Occidente seguirá siendo entonces, como parece ser todavía hoy, abiertamente homosexual? ¿Se acentuará, en fin, aún más el tópico que identifica la heterosexualidad con el pasado, y la homosexualidad, con el futuro, con lo moderno y con la libertad?

No necesariamente. El tópico y el engaño no pueden reinar indefinidamente. La ficción resulta ya manifiesta: la subjetividad homosexual, lejos de ser "más sensible" y "más interesante", termina en un callejón sin salida. La cultura homosexual contemporánea vive mirándose a sí misma en el espejo de su psique solipsista y termina haciéndose incapaz de cualquier auténtica creación, de cualquier auténtica relación luminosa con el mundo: he ahí los ejemplos del arte contemporáneo, del cine europeo, de la literatura posmoderna. La subjetividad homosexual se pierde en un laberinto sin centro y sin luz.

La cultura del futuro sólo tiene una oportunidad para salir de su actual marasmo: redescubrir el universo del "afuera", la maravillosa objetividad del mundo y del ser. El hechizo narcisista que engendra el pathos homosexual ya ha durado demasiado tiempo. No soportamos ya más elegías alejandrinas ni languideces crepusculares. Necesitamos vida, luz, verdad, misterio. La objetividad de las cosas es la única fuente que enriquece realmente nuestra subjetividad. La sustitución del paradigma homosexual se ha convertido hoy en una inaplazable urgencia histórica. Una nuevo tipo de cultura clama por eclosionar. El día en que esto suceda, la homosexualidad seguirá existiendo como paradójico fenómeno humano -¡hay tantos!-. Pero ya no viviremos dentro de una cultura enclaustrada en sí misma, es decir, dentro de una cultura espiritualmente homosexual.

alfpeen
16/10/2009, 20:33
GAYS EN CUBA


http://www.almamater.cu/sitio%20nuevo/sitio%20viejo/webalmamater/reportaje/2003/entrevista.htm

http://www.clavedigital.com/App_Pages/Politica/Politica.aspx?id_Articulo=7783

http://archivodocumental.wordpress.com/2009/07/16/homosexualidad-en-cuba/

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=28941

http://www.bbc.co.uk/blogs/spanish/2008/05/ser_homosexual_en_cuba.html

http://www.cubanuestra.nu/web/article.asp?artID=17068

http://kilometro-o.blogspot.com/2009/03/adolescentes-y-la-homosexualidad-en.html

http://www.colegaweb.org/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=395

http://www.losviajeros.com/foros.php?t=16071

diferentes webs para leer y sacar conclusiones

saludos

alfpeen
16/10/2009, 20:35
'Machos de papel'. Confesiones de un homosexual cubano.
Alejandro Torreguitart Ruiz
Stampa alternativa



Maicol es un joven gay cubano de veintitrés años que vive en la ciudad italiana de Livorno junto al abogado Luca, el hombre de su vida. Para que Maicol lograra salir de Cuba, Luca llevó a una amiga italiana que le hizo el favor de casarse con el cubano.

La novela nos cuenta la vida de este joven gay guanabacoense, detestado por su padre y que crece en medio de la promiscuidad de un solar. Sus primeras experiencias sexuales fueron en la Secundaria Básica, violado por el profesor de Educación Física y posteriormente por otros dos profesores.

Obligado a abandonar su humilde cuarto solariego por el padre, se va a vivir con la abuela, la cual le permitirá llevar una intensa vida homosexual al poder llevar a casa sus conquistas, siempre que le pague el alquiler por el cuarto que le ha alquilado.

A lo largo de todo el libro, las crudas narraciones de las violaciones, los golpes recibidos, los insultos y maltratos por los machos cubanos en esa sociedad Machista Leninista dejan un gusto amargo. Ni siquiera el convertirse en un buen bailarín le salva de la vida sórdida, al contrario le permiten participar en orgías faranduleras. El club gay clandestino La Casa de Lola y la actuación en la playa de nudistas de Alicante, son las únicas notas que hacen sonreír en medio de una historia dramática de un chico, víctima de la homofobia más brutal. La caza a los extranjeros en la carretera de Guanabo, capital cubana del vicio según el autor, es impresionante. Esa playa es hoy día un verdadero mercado de prostitución, alcohol y drogas para los extranjeros.


EL AUTOR, TORREGUITART

Alejandro Torreguitart Ruiz nació en La Habana en 1979. Ha publicado en Italia, 'La Marina del mio passato' (Nonsolparole - Napoli), 'Vita da jinetera' (Il Foglio, 2005), 'Cuba particular' - Sesso all'Avana (Stampa Alternativa, 2007). En el 2008 apareció su libro de cuentos 'Adiós Fidel' - All'Avana senza un cazzo da fare, y la novela autobiográfica 'Il mio nome è Ché Guevara' (Il Foglio). Sus libros han sido traducidos del castellano (Cuba), por Gordiano Lupi.

alfpeen
16/10/2009, 20:47
Los homosexuales son considerados en África "peor que los cerdos" y tratados como estos mismos animales



África no es el continente idóneo para que una persona pueda vivir con bienestar en todos los aspectos de su cotidianidad, no descubrimos nada nuevo, pero es aún más difícil para los que tienen una tendencia sexual diferente, para los homosexuales. Basta con empezar diciendo que sólo Sudáfrica es el único país en el que está legalizado el matrimonio entre personas del mismo género, y que en el resto son perseguidos, torturados y asesinados por la mera condición de ser gay: esto ocurre, por desgracia, en cuarenta y tres de las cincuenta y tres naciones que conforman el llamado Continente Negro.

En este sentido, uno que se encuentra en Europa se aterroriza nada más escuchar lo que manifiestan la mayoría de los presidentes de los distintos Estados, como es el caso del dirigente de Zimbabue, Robert Mugabe, quien se jacta de exclamar que “los gays y las lesbianas son peores que los cerdos”, dejando claramente patente la homofobia institucionalizada en éstos, que posteriormente puntualizaremos algo más.

Por otro lado, aunque muchas veces estos términos son apoyados por los propios seguidores de estos supuestos ‘estadistas’, hay una luz a la esperanza, muy diminuta, si se aprecian los resultados que aparecen en un sondeo elaborado en Mozambique acerca de la discriminación que sufren los gays: éste arroja el dato de que los habitantes de la capital, Maputo, y de las principales capitales, con edades comprendidas entre los 18 y 56 años, en un 80 por ciento aseguran que tienen un amigo homosexual, y en un 96 por ciento declaran que conocen al menos uno.

A todo ello debe añadirse la marginación que padecen los gays infectados por el VIH, además de que las tasas del mencionado virus que provoca el SIDA en algunos países africanos son diez veces mayores en los varones homosexuales que en la población masculina en general, según la revista The Lancet. Sobre este aspecto, cabe señalarse que un estudio publicado por la Comisión Internacional para los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas -redactado por Cary Alan Johnson con la introducción del juez gay sudafricano Edwin Cameron- revela la exclusión de los homosexuales en los programas de lucha contra el VIH, donde se estima que habita en torno al 60 por ciento de los seropositivos del mundo. “Hay un silencio en lo referente a la infección del VIH entre los homosexuales, lo que les lleva a vivir aún más en la clandestinidad”, precisa el informe, que además incide en el hecho de que “las políticas represivas de los gobiernos, leyes sobre la sodomía que legalizan y refuerzan la discriminación y el acceso desigual al tratamiento médico condenan a muchos gays y lesbianas jóvenes africanos a la muerte”.

Fuimos nosotros, los blancos, los que llevamos esa fatal enfermedad a África, puesto que otra investigación de la revista Nature ha desarrollado una nueva hipótesis que vincula la propagación del virus del SIDA a la colonización, que ha desempeñado un papel importante en la propagación de la enfermedad en algunas partes del continente a finales del siglo XIX.

Puede demostrarse lo que sufren en sus propias carnes dos homosexuales africanos infectados con los dos ejemplos que mostramos a continuación: por un lado, K.S., un gay keniata de 23 años que fue expulsado de un hospital público cuando solicitó un examen de análisis de enfermedades de transmisión sexual; y por el otro, Romeo Tshuma, activista gay en Zimbabue, que acompañó a un amigo gay a un centro de salud de Harare para pedir tratamiento contra el Sida, pero fueron maltratados. "Él se quedó avergonzado. Pienso que allí, en aquel momento, él murió parcialmente porque vio que no había lugar para ser tratado", dijo Tshuma.



CUÁLES SON LAS CONDICIONES EN CADA PAÍS

En África hay existe una gran diversidad con respecto a las leyes que tratan la homosexualidad, según las diferentes constituciones y criterios sociales, si bien la situación real es bastante perniciosa para los homosexuales en la mayor parte del continente. La homosexualidad está castigada con duras penas en la mayoría de los países islámicos de África del norte: Libia, Túnez, Argelia, Marruecos, Sáhara Occidental, Eritrea, Yibuti, Somalia y en la cristiana Etiopía. En Mauritania y Sudán se castiga con la pena de muerte. Egipto es un caso aparte, ya que la homosexualidad es legal en teoría, si bien está muy reprimida en la práctica y los gays son perseguidos con otras imputaciones como "desprecio al Islam", por ejemplo. La homosexualidad es legal en Mali, Níger y Chad.

En los países al sur del Sáhara las doctrinas religiosas conservadoras y el fuerte machismo impiden cualquier consideración medianamente favorable hacia las personas homosexuales, por lo que es ilegal y severamente penalizada en Senegal, Gambia, Sierra Leona, Ghana, Burkina Faso, Costa de Marfil, Togo, Benin, Nigeria y Cabo Verde. Penas menores se aplican en Liberia. En el lado Oriental, es ilegal en Uganda, Kenia, Tanzania, Burundi y Ruanda. En cambio es legal en los dos Estados que llevan el nombre de Congo y en Gabón, Guinea Bissau, República Centroafricana y en Santo Tomé y Príncipe. En Guinea Ecuatorial no está penalizada, simplemente no se menciona en los textos legales.

También es ilegal y castigada con severas penas en Angola, Mozambique, Zambia, Zimbabwe, Malawi, Seychelles y Mauricio. En cambio, es legal en Madagascar, Lesotho, Swazilandia, Sudáfrica y Namibia, este último que recientemente despenalizó y legalizó, así como en los pequeños territorios dependientes de Francia y el Reino Unido, en los que se aplican las leyes de cada uno.

Sudáfrica es el único estado africano que posee leyes antidiscriminación y que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. Ningún otro estado del continente posee o reconoce legislación relativa a las uniones civiles.

Para una mayor claridad, detallamos en un cuadro cuál es la situación que han de padecer los homosexuales en los distintos Estados africanos. De este modo, la configuración quedaría así:

País - Gays

Argelia - Ilegal Angola - Ilegal Benín - Ilegal Botswana - Ilegal
Burkina Faso - Legal Burundi - Ilegal Camerún - Ilegal
Cabo Vede - Ilegal Rep.Cent. - Legal Chad - Legal Comoros - Legal Congo B. - Legal Costa Marfil - NS/NC
Yibuti - Ilegal Egipto - NS/NC Guinea E. - NS/NC Etiopía - Ilegal
Eritrea - Legal Gabón - Legal Gambia - NS/NC
Ghana - Ilegal Guinea - NS/NC Guinea B. - NS/NC Kenia - Ilegal
Lesotho - NS/NC Liberia - Ilegal Libia - Ilegal Madagascar - NS/NC
Malawi - Ilegal Mali - Ilegal Mauritania - Ilegal Mauricio - Ilegal
Marruecos - Ilegal Mozambique - Ilegal Namibia - NS/NC Níger - NS/NC
Nigeria - Ilegal Reunión - Legal Ruanda - NS/NC
S.Tome y Príncipe - Legal Senegal - Ilegal
Seychelles - NS/NC S. Leona - NS/NC Somalia - NS/NC Sudáfrica - Legal (Aprobadas las bodas de gays y lesbianas)
Sudán - Ilegal Suazilandia - Ilegal Tanzania - Ilegal Togo - Ilegal
Túnez - Ilegal Uganda - Ilegal Zambia - Ilegal Zimbabue - Ilegal

TESTIMONIOS DE LO QUE SUFREN EN ALGUNOS PAÍSES

Salimata es algeriana. Es una mujer que ama a otras mujeres. Para simplemente vivir tiene que aprender a mentir. Tiene que vivir en la vergüenza de saber que en su país no tiene el derecho de vivir con su verdadera forma de amar. Y ha tenido que pasar por la cárcel del matrimonio. Una cárcel inhóspita y cruel "porque no hay nada más cruel que abrir las ventanas y ver que no soy libre", nos comenta.

La situación de las personas homosexuales en África se convierte en la mayoría de casos en una crueldad absoluta. "La libertad existente en Europa es carne de cañón y privación de derechos y libertades en la mayoría de los países africanos", afirma.

El presidente de Uganda Yoweri Museveni, donde la homosexualidad es ilegal y está perseguida, llegó a dar órdenes a la policía ugandesa para que localizase y atacase a los homosexuales.

"Atracaron mi casa y arrestaron a mi pareja. La maltrataron y le quitaron la ropa para confirmar que era una mujer, y la detuvieron durante horas. Eso fue humillante. Además, se llevaron los documentos de la organización, donde se encuentra toda la información sobre las actividades que realizamos", asegura una defensora de los derechos de LGTB.

Los arrestos de personas supuestamente homosexuales se han multiplicado recientemente en Camerún en virtud del artículo 347 del código penal que castiga con prisión de seis meses a cinco años y una multa de 30 a 300 euros "a toda persona que tenga relaciones sexuales con una persona de su mismo sexo".

Algunos discursos gubernamentales han sido extremadamente duros y alentadores del odio como el del Ministro del Interior de Namibia, Jerry Ekandjo, ante los nuevos policías graduados del país, donde llegó a proclamar que había que "eliminar" a los gays y lesbianas "de todo el territorio de Namibia", en septiembre de 2000.

Hace algún tiempo, la Organización de las Naciones Unidas intentó aprobar una resolución en la que se acabase a nivel internacional con la prohibición de la homosexualidad en aquellos estados en los que aún existe. La resolución, sin embargo, no pudo salir adelante a causa del rechazo de EE.UU. y los países árabes.

Zimbabue es más conocido por su homofobia y extremistas discursos lanzados por su presidente Mugabe, incluidas algunas afirmaciones en las que asegura que la homosexualidad no es un fenómeno africano, sino una degeneración que proviene de la decadencia de los países occidentales.

La homosexualidad es ilegal en Zimbabue y algunas personas han sido perseguidas y castigadas por su orientación sexual, incluido el que fuese el primer presidente del país, Banana.

Por otro lado, existen bastantes y muy activas organizaciones de gays y lesbianas en Zimbabue, lo que ha provocado la aparición de un debate público sobre el tema -aunque no siempre muy fructífero-. Aunque la homosexualidad permanece siendo ilegal y condenada por los oficiales del Estado, estas organizaciones han ganado bastantes juicios contra el Gobierno, que intentaba callarles, y parece que todo lo relacionado con la homosexualidad está comenzando a salir del armario de lo que hasta hace muy poco se consideraba tabú.

En Namibia, la situación legal continúa siendo aún más confusa. ILGA, International Lesbian and Gay Association asegura que la situación legal en Namibia es “incierta”, ya que se escuchan contradictorias declaraciones por parte del Gobierno. En abril de 1999, un representante del Ministerio del Interior, Jeremiah Nambinga, intentó criminalizar la homosexualidad por el hecho de que él la consideraba un pecado.

Algunos discursos gubernamentales, sin embargo, han sido extremadamente homófobos, como el del Ministro del Interior, Jerry Ekandjo, ante los nuevos policías graduados, a quienes animaba a “eliminar” a los gays y lesbianas “de todo el territorio de Namibia”, en septiembre del año 2000. Organizaciones locales de gays y lesbianas, en cualquier caso, están presentes visiblemente y contribuyen a un diálogo nacional.

En Uganda, la homosexualidad es ilegal y está perseguida. Uganda ha sido el último país donde los grupos de defensa de los derechos de gays y lesbianas han sido atacados por el gobierno.

En septiembre de 1999 el presidente Yoweri Museveni instruyó a la policía ugandesa para localizar y atacar a los homosexuales. En octubre de 1999 cinco miembros de una recientemente formada organización, Right Companion fueron arrestados y trasladados a “casas de seguridad”. Uno de los activistas fue violado dos veces y todos fueron apaleados, según informa el reconocido sitio web gay de Sudáfrica The Mask.

En el resto del continente los homosexuales se pueden enfrentar a penas de tres años de prisión -la mayoría-, a ser encarcelados de por vida (Uganda) o a la pena capital (Sudán o Nigeria).

Los detenidos en Senegal pueden ser condenados a penas de entre dos meses a cinco años de cárcel. No son los únicos. Desde hace más de cuatro meses, once hombres languidecen en una prisión de Camerún, uno de ellos con tan sólo 19 años. Su delito, ser homosexuales. Tres de ellos han sido condenados a multas y seis meses de prisión por "intento de cometer homosexualidad", mientras el resto se enfrenta a penas que pueden llegar a cinco años de cárcel.

alfpeen
16/10/2009, 20:51
Literatura gay: autenticidad o marginación
Jorge Marchant Lazcano

Hace algunas semanas, dos escritores norteamericanos leían fragmentos de sus nuevos libros en la Mercantile Library, una institución aparentemente conservadora, para promover la lectura en Manhattan. Se trataba de David Leavitt y de Edmund White. Provenientes de distintas generaciones, ambos han dedicado gran parte de su obra —en especial Leavitt—, a mostrar la “domesticidad” de la vida norteamericana, desde la variante gay. El éxito de Leavitt en los países de habla hispana (por las traducciones de Anagrama) se basa en lo que, al mismo tiempo, sería el motivo de su condena en los Estados Unidos: la exploración demasiado sexual de sus personajes homosexuales. Decidido a dar un giro a su carrera literaria, Leavitt lanzó este otoño su novela The Indian Clerk (El empleado indio), una obra intensa, sesuda e investigativa, sobre un episodio fundamental en la vida de G. H. Hardy, un brillante académico de Cambridge. En 1913, Hardy se encontraba trabajando en un problema matemático complejísimo, cuando recibió una carta de un tal Srinivasa Ramanujan, un pobre empleado de Madras. Sin ninguna preparación académica, el indio decía haber resuelto la hipótesis de Riemann. El encuentro entre ambos fue inevitable. Ramanujan viajó a Cambridge para convertirse en un célebre protegé del matemático. Al mismo tiempo, según contaría Hardy, éste habría sido el único incidente romántico de su vida. Leavitt logra así abandonar el terreno de la diversidad norteamericana cercana a él, para incursionar en la historia inglesa. Al parecer, el sueño de algunos americanos desde Henry James. Pero, al contrario de su célebre compatriota, sin esconder su cara más auténtica. Queda así claro que, con su nueva obra, Leavitt no se aleja del todo de una variante literaria que surge hacia mediados del siglo pasado en los Estados Unidos, cuando prestigiosos críticos (especialmente desde el New York Times) piden invariablemente a los escritores homosexuales que terminen de “disimular”, mostrando sus propios tormentos psicológicos a través de falsos caracteres heterosexuales. Era lo que sucedía con Tennessee Williams en cuyas obras extrañas mujeres parecían más bien homosexuales confundidos, y extraños hombres eran definitivamente homosexuales perdidos. ¿Por qué no mostrar sus propias reales vidas en la escena o en las páginas de una novela?.

¿Por qué insistir en esos Georges y Marthas luchando con la furia de dos homosexuales en ¿Quién le teme a Virginia Woolf? Gore Vidal y James Baldwin dan el paso en la dirección correcta con La ciudad y el pilar (1948) y La habitación de Giovanni (1956), respectivamente. No por ello el panorama se puso más fácil. Con McCarthy cazando brujas, se llegó a hablar de una suerte de “mafia gay” dominando el panorama cultural de los años 50, en donde la extrema expresión habría sido West Side Story, creada en 1957 por cuatro artistas gay (Bernstein-Laurents-Robbins-Sondheim). El máximo triunfo de la sensibilidad camp.

Álvaro PomboTodo esto como preámbulo para hablar de dos novelas españolas aparecidas recientemente, y que dan cuenta de esas mismas necesidades en el mundo hispano. De cualquier forma, el escenario en la España del siglo XX siempre fue mucho más catastrófico del que vivieron los escritores norteamericanos a pesar de la hipocresía anglosajona. Tuvo que derrumbarse un cruel período de fascismo, avalado por la omnipresente iglesia católica, para que los escritores homosexuales mostraran sus verdaderos rostros, sus verdaderas voces. Contra natura, de Álvaro Pombo (Anagrama, 2005) y Como la tentación, de Alberto Mira (Editorial Egales, 2007) son dos concluyentes e importantes obras al respecto. Contra natura es el resultado de una extensa obra narrativa en torno al develamiento de la homosexualidad en la sociedad española, y sin duda, una de sus obras cumbres. En pleno poder de sus habilidades narrativas y estilísticas, Álvaro Pombo (1939) traza en esta novela la historia de cuatro caracteres unidos por la obsesión, el deseo y la necesidad de obtener una recompensa para el vacío de sus vidas. En un extraño epílogo, Pombo nos señala que ha pretendido un alegato en contra de la superficialidad de la vida gay de hoy, en oposición a la autenticidad con que se habría vivido la homosexualidad en generaciones anteriores (la suya propia). Pero como él mismo es consciente de que no hay homosexualidad sino homosexualidades, el alegato resulta mucho más amplio, porque los personajes, lejos de convertirse en estereotipos, son a la vez frívolos y auténticos, entrañablemente humanos o perversamente miserables. En efecto, Javier Salazar es un brillante editor retirado que cree haber encontrado una cierta paz en su vida. Pero detrás de esa aparente paz, hay apenas una soledad indescriptible, una falta de amor que se desbaratará por completo por la repentina presencia en su vida de Ramón Durán, un muchacho atractivo pero de escasa formación. Enfrentado a un nuevo juego, cada vez más complejo (y que un narrador excesivamente omnisciente dificulta aun más) Salazar volverá a encontrarse con Paco Allende, otro homosexual de su misma generación, educado en el catolicismo franquista, y con Juanjo Garnacho, antiguo profesor y ex amante de Ramón, formando una compacta red de relaciones desiguales. Nadie actúa contra natura, porque como el mismo Pombo señala: “La naturaleza única que yo estaba dispuesto a aceptar era aquella construida por cada uno de nosotros” y no la que imponía la historia oficial. La novela es un verdadero tratado de la sensibilidad y la inteligencia gay, por partes iguales. Pero es a la vez un angustioso espejo deformante de nuestra misma realidad.

Esto queda claro en un parlamento de Salazar sobre la conexión ontológica de la homosexualidad con la marginación: “Nadie nos librará de nuestra esencial conexión con la marginación, con el fracaso y con la muerte. La mayor parte de la gracia que aún tenemos los maricas, antes que la trivialidad y la normalidad nos convirtieran en simples consumidores pancistas españoles, mariquitas per cápita que contribuyen con normalidad e incluso con un muy buen balance anual a los gastos de la hacienda pública, antes y después de toda esa babosa voluntad de normalización e identidad con los comemierdas que siempre hemos envidiado y odiado, nuestra conexión más pura es con el fracaso, con la marginación y con la muerte”.

Alberto MiraPor una cuestión generacional, el discurso de Alberto Mira (nacido en Valencia en 1965) en Como la tentación parece divergir por completo con el de Pombo. Su novela acaba de ganar el Premio Terenci Moix —el maestro español de cierta forma de literatura relacionada con la cultura popular— que Mira ha asimilado muy bien. Sumando a esto su interés en el melodrama hollywoodense y un doctorado sobre la enunciación homosexual en el texto dramático, centrada en la obra del mismo Williams, Mira va por buen camino. Estamos frente a un texto de iniciación, aunque tal como lo ha señalado el mismo autor, podría ser también de tentación o de corrupción. Desde el punto de vista que se mire. Sergio Blanch es un muchachito de dieciséis años que debe enfrentarse al verano definitivo de su vida. ¿Logrará asumirse gay alguna vez? Como buen homosexual de comienzos de los 80, tiene miedo, no sabe lo que quiere, es poco asertivo, y por último parece ir en contra de lo que manda la mayoría. Es en este punto en que Mira rompe con lo establecido y narra desde la insólita y juguetona voz de un fantasma. Uno de esos fantasmas corporizados con extensos poderes muy propios de cierto tipo de comedia americana. A la falta de referencias de Sergio para convertirse en un “buen homosexual”, el fantasma venido del mismo cielo, entrega imágenes insólitas para la transformación de Sergio. Se le aparece como Mary Poppins, la niñera de Disney que tiene el poder de alterar a familias disfuncionales. Como si esto fuera poco, luego se convierte en Richard Gere y como tal intercambia sexo oral con el sorprendido muchachito. Aún hay más: la tercera aparición es en la forma de William Holden, esta vez sacado de la película Picnic. Aunque aquí no tenemos a Kim Novak convertida en reina de belleza pueblerina. Con esas lecciones a su haber, cualquiera terminaría como lo que Pombo más detesta. Una mariquita per cápita o la babosa voluntad de normalización. Pero Mira es un escritor que sabe crear un mundo a partir de esas extravagantes aventuras y tal como dice su narrador, “no es que los musicales hagan a la gente gay, pero me consta que en buenas manos ayudan un montón”. (En rigor, Mary Poppins lograría, de acuerdo al texto de Mira, mejores resultados que Terence Stamp en Teorema.) La novela de Alberto Mira aporta frescura, liviandad, a una materia grave. Es probable que a través de la edición de Editorial Egales llegue a un amplio público ansioso por reconocer sus propios rostros. En la lengua española, a diferencia de los norteamericanos, hay un amplio camino aún por delante.

alfpeen
17/10/2009, 09:30
1 - Jorge Brown González: Reflexiones sobre la niñez:
(extracto del capítulo 1 ¨los comienzos¨)

Desde pequeño sentía cómo todo giraba en torno mío, excluyéndome yo mismo de participar en las cosas que los demás hacían, creyendo que debía ausentarme y ser simplemente un observador que juzgara cada movimiento que se producía a mi alrededor.

Yo mismo creé un mundo aparte, sólo mío, donde todo lo que existía eran sueños y utopías. Todo y todos los que me rodeaban hacían y pensaban lo que yo deseaba. Aunque la realidad fuese todo lo contrario, no importaba. Si ocurría algo que no cuadraba con mi gran sueño, yo lo rechazaba y lo enterraba. Al enterrarlo creía que desaparecía, pero ahora, con 25 años, descubro que todos esos cadáveres de ideas inservibles y de acontecimientos reales no están muertos ni enterrados, sino vivos y golpeándome el corazón, pidiendo a gritos a mi alma una salida.


Al crear un mundo aparte, lo único que hacía era apartarme de mí mismo, ya que yo sí quería participar y formar parte, pero el miedo, ante todo el miedo a mostrarme tal como era, me paralizaba y lo transformaba en autosuficiencia y autocompasión por mi incapacidad de abrirme y mostrarme vulnerable.(...)

Era un niño solitario, melancólico, triste, estudioso, responsable, pero ante todo y sobre todo, soñador de fantasmas. Mi mente iba de un lugar a otro, de una persona a otra, sin detenerme a pensar; solamente mirando, observando y eligiendo, como quien elige flores para su jardín y rechaza otras tantas, sencillamente por su color, tamaño o forma. No miraba el contenido ni el interior, porque era incapaz de hacerlo. Sencillamente no podía, y cuando lo hacía, el dolor era tan grande que aprendí una técnica para no dejar que aquello que era tan claro y real me hiriese. Rechazaba, negaba todo lo que simplemente no me agradaba. Escapaba con una habilidad aprendida desde bebé por mí mismo, mi primer impulso creado por mí: la evasión.

Era un buen estudiante y un hijo responsable y ejemplar, pero por dentro era lo opuesto a lo que aparentaba ser. Todo, excepto ese aislamiento que resultaba obvio, y que dio la voz de alarma.

Crecí rápidamente. Con los años leí a Shakespeare y el Antiguo Testamento. Mi cabeza ya buscaba una diferenciación, una forma de hacerme notar, la única forma que tenía de expresar mi joven dolor aún tierno y sereno. Dejé de ser niño demasiado pronto para convertirme en un pequeño cuerpo responsable e incluso coherente, algo que ahora me resulta muy lejano, pues con 27 años no tengo ni un poquito de la madurez que tuve cuando ni siquiera era un adolescente. Muchas veces creo, al pensar en ese niño estudioso, lleno de esfuerzo y carisma, de curiosidad, de oídos y ojos abiertos, con ganas de aprender, que aprendí demasiado de prisa. Muy pronto resultó que la vida empezaba a dolerme.


Reflexiones sobre la adolescencia:

Con 13 años conocí a mi primer psicólogo. A lo máximo que llegamos fue a que yo veía injusto que mis calificaciones no fueran más altas. Yo me esforzaba como el que más, y sin embargo nunca subía del notable o del bien. Creo que con esa aclaración el problema tenía una solución concreta: hablar con los profesores y descubrir el porqué de esas notas que yo consideraba bajas.

Todo lo demás, lo verdaderamente importante, ese mundo de fantasía que yo mismo había descubierto, toda esa parafernalia que se componía de contradicciones y de heridas abiertas por los problemas que existían entre mis padres, permaneció oculto, libre y en un constante crecimiento que más tarde encontró en el arte su lenta pero segura salida.

Y la evasión fue tomando forma y se instaló en mi vida como algo natural, algo que me pertenecía. Y los días pasaban, los conflictos, los errores, los fracasos, las injusticias, las peleas: un manjar que alimentaba mi ego y mi orgullo y que los hacía crecer, hasta que un día reventaron esperándome la muerte al otro lado del camino.

Empecé a pintar con 14 años. Lo primero que hice fue una cara que mi abuelo paterno me enseñó a dibujar. Mis dos abuelos paternos eran acuarelistas y encuadernadores, y fueron ellos los que me abrieron las puertas de la que se convertiría en mi mayor y más estimulante válvula de escape, junto con las drogas, que llegaron en el mismo momento en el que dos cosas muy importantes en mi vida desaparecían. Una era la separación de mis padres, y la otra, la venta de una casa enorme de campo que era y fue el escenario de los momentos más felices y más amargos de mi infancia.

A esa misma edad comencé a fumar mis primeros cigarrillos. Viéndolo ahora, con la distancia que otorga el tiempo, era una absoluta forma de exteriorizar toda aquella complejidad que se había anidado en mi ser. Después, las primeras borracheras, las pandillas, el sentimiento de formar parte de algo, un algo que suplía lo que ya había perdido. Aquellas borracheras de fin de semana en las cuales yo tenía que ser el que más bebía, el que más aguantaba. Todo eso era el dolor, era la fantasía que sangraba, manchando la realidad de un mundo con el cual no me sentía conforme. Un mundo que aquellos fabulosos y carísimos colegios británicos no me habían enseñado a afrontar.

Ya de muy pequeño me sentía atraído por lo desconocido y por todo aquello que los mayores parecían querer mantener en secreto. Quizás, el rasgo de mi carácter que más pudo influirme para empezar a consumir fue precisamente el de buscar experiencias nuevas y estimulantes que ayudaran a fortalecer mi aparente necesidad de escape y de evasión ante la difícil situación familiar y mi dificultad para relacionarme, siendo el aislamiento un rasgo bastante definido de mi persona.

Empecé a consumir alcohol y hachís con los compañeros de la escuela y con mi hermano. En cierta forma, estas drogas me desinhibían y me ayudaban a formar parte de un grupo y a expresarme de diferentes formas, tanto creativas como de simple relación con otras personas.

En mi adolescencia, el abanico de drogas fue aumentando. Me sentía atraído por personas mayores que yo. Ya de niño, en vez de jugar con los de mi edad, solía escuchar las conversaciones de las personas mayores. Era muy responsable, estudioso, cuidadoso y atento. Tenía dificultades para expresar mi ira, cierta soberbia cuando se me negaba algo y cierto mutismo, así como dificultad para hablar de mis problemas. Una vez encontrada la droga, me fue más sencillo sentirme parte de algo, aunque con el tiempo ese algo se desvaneció como un fantasma.

La evasión ya no sólo era mi contenido, sino que empezó a tomar forma: un porro, LSD, éxtasis, alcohol; cualquier cosa que alterase mi ya diluida percepción, cualquier sustancia que me diera el impulso que yo necesitaba para enfrentarme al entorno artificial en el que yo mismo había elegido desenvolverme. Las drogas fueron las que sustituyeron al miedo, a la frustración, la vergüenza, la injusticia, las amenazas, la inseguridad. Ellas me dieron un nuevo cuerpo y una nueva alma; hicieron desaparecer todo el dolor. Y todos los gritos que dentro de mí estallaban, acallaron con su fuerza a las voces del pasado. Creí haber renacido de nuevo. Todo era una novedad. Todo era aventura y escape. Hasta lo más triste y lo más doloroso se teñía de color. Las drogas coloreaban la foto en blanco y negro de mi pasado, mi presente y mi futuro.

Todo era un error, todo era contradicción y confusión, todo era silencio y autismo. No había manos a las que agarrarse. El cariño se medía con instrumentos. Nada resultaba natural, y el alcohol y el tabaco eran una clara forma de decir, más bien de gritar: ¡quiero que me escuchéis! Pero la voz se amedrentaba, y el silencio hacía acto de presencia.

(…) A los 16 años empecé a fumar cannabis. Cambié de colegio; estaba harto de la educación británica, uniformada y competitiva. Me marché a otro absolutamente opuesto, un lugar donde encontré a personas que también gritaban su necesidad de ser escuchadas; personas alrededor del mundo de las substancias, el mundo de las drogas.


Hacia la heroína:

No puedo evitar reconocer que aquellos años estuvieron repletos de aventuras fantásticas y de rituales que nosotros mismos creábamos en torno a un fuego en la playa. Nos sumergíamos en LSD en la nocturnidad del mar, y descubríamos los ocultos secretos de los océanos.

Eran los años de la desnudez, del amor en cada esquina, de la despreocupación total por las responsabilidades. Todo parecía estar dispuesto para agradarnos. Si no había dinero, salía un personaje que nos mantenía. Si no teníamos techo, otro nos invitaba a su casa. Muchas veces teníamos que entregar nuestros jóvenes cuerpos en pos de lo que para nosotros era el paroxismo de la utópica felicidad.

A medida que iba creciendo, mis rasgos cambiaban. Me divertía con personas que podrían ser mis padres. Me dejé el esplendor del adolescente entre alcohol, bailes, drogas y amores de teatro apasionado, estimulando mis neuronas con cocaína, dejándome arrastrar por otros malheridos que me doblaban la edad. Me sentía venerado, adorado, y ahora puedo comprender por qué un adolescente acorralado por la incomprensible prematura muerte de su infancia, con toda la belleza que tienen los adolescentes, esa belleza que roza la pureza y la lascivia, era carne de cañón en una ciudad llena de vampiros que le hincan los dientes, y al final se rinde para convertirse en uno de ellos. Verdaderamente fui demasiado ingenuo, incluso estúpido.

(…) Es curioso darme cuenta ahora, después de casi diez años, de las profundas huellas que todas aquellas «aventuras» han dejado en mi alma; como pisadas en la húmeda orilla del mar; pisadas que poco a poco han ido borrando las olas de la razón y de la autoestima. ¡Qué inmensa contradicción! ¡Creerse dueño del mundo, para después ver que ha sido el mundo el que se ha adueñado de ti!. (…)

No trascurrió demasiado tiempo hasta que decidí reemprender mi fantástico «Viaje de Ulises». Quería llegar a Grecia, pero acabé en Barcelona. Allí me enamoré del encargado de una de las discotecas en boga. Aquello significaba techo, sexo, drogas, comida, y mucha fiesta.

La relación con Pablo duró cerca de dos años. Estábamos enamorados y, además, él me mantenía mientras yo pintaba y me divertía sin dar un palo al agua. Pablo, a su vez, era el mantenido de un abogado millonario que le concedía todos sus caprichos. Como yo también salía beneficiado de aquella situación, no me quejaba cuando «el señor» requería su presencia para ir a pasar una semana en las Seychelles. Mientras él ejecutaba su trabajo de cortesana, yo salía a divertirme. Conocí a muchas personas en aquella época. Éramos un grupo muy unido, que traficaba con los mejores éxtasis de toda Barcelona. Nuestras fiestas duraban días enteros. Viajábamos a Londres a por éxtasis, que introducíamos en nuestros respectivos recipientes anales. Pasábamos miedo en la aduana, pero nunca nos ocurrió nada. Lo comprábamos a 1000 pts. y lo vendíamos en Barcelona a 6.000, con lo cual, todos los días resultaban una fiesta de amor, de libertad y de inmensas resacas que me llevaron a descubrir el remedio que casi todos estaban utilizando, y del cual nunca nadie, por protección o miedo, me había hablado: la heroína, la perfecta dama vestida de blanco, que hacía desaparecer cualquier pesadez y cualquier resaca de alcohol, coca y pastillas.

(…)

Después de muchos días, empiezo a recuperarme, al menos eso creo. He sentido el frío de todos los hielos y las nieves juntos en lo más profundo de mi alma.

¿Dónde está mi alegría?

Tengo que buscar más luz en los escondites de mi ser, de lo contrario voy a la locura cuando menos me lo espere.

Reflexiones sobre la muerte: (extracto del capítulo 2 ¨Un viaje a ninguna parte¨(1991)

Esto es el final. Hoy hubiera podido cometer el acto final de mi obra, y ni siquiera puedo encontrarte para decírtelo. Mi deseo más ardiente es morir, y no quiero equivocarme, aunque muchas cosas me hacen dudar. Estaría tomando mierda hasta que mi conciencia me abandonara. No sé por qué, pero aún no lo he podido hacer. Lo sigo intentando, y me siguen agarrando de un lado, de otro, y me ahogo en un brebaje que yo mismo he compuesto.

He abandonado la esperanza para arrojarme al pozo, y seguiré en ese pozo tan repleto de agua como de aire. Mis lágrimas son el agua de mi alma, y quisiera gritar, pero no puedo. ¡Abrázame, Dios, con tus manos! Me siento tan solo que rompería el mundo con mis manos. Hoy quisiera existencia abandonarte, aún sabiendo que no puedo. Soy un cuerpo envenenado y un alma que grita libertad. No quiero perderte, pero sí perderme, y todavía no me has llamado, y es por mi propia niñez. Sigo siendo un niño, y cada día con más fuerza.

Seguiré pintando y escribiendo hasta morir. Dejaré de crear el día que muera, y cuando muera, ésa será mi gran obra.

Terrible soledad que se me echa encima. Como una manta me calientas para descubrirme en el momento de la noche en que más frío hace.

¡Ridículo! Ahora ni siquiera puedo seguir llorando. Tampoco dormir, pero sí puedo seguir sintiendo este dolor. Benditas maldecidas drogas. Me habéis hecho creer mis palabras. Me habéis dado una llave que sólo abre las puertas de la indecisión. Indeciso y confuso me aferro a mí mismo, y sigo despertándome cada mañana mordiéndome las pieles. Mierda, mierda, mierda. Mundo de mierda, repleto de sueños. Recoge en el más hermoso de todos ellos esta noche, porque esta noche, en todo el mundo, estoy solo.

Sales a la calle, dejando la sangre en gotas secas sobre los portales oscuros de un Madrid que dejó de ser transparente. Corres con un billete de mil pelas, agarrado a la mano con tal fuerza, que ambos parecen uno. Cruzas la Gran Vía sin mirar. Un coche te atropella golpeando tus caderas. La gravedad se pierde momentáneamente y todo te da vueltas. También te han pegado con saña, y todo por un billete de mil pelas, pero al final lo consigues. La gente grita, y tú corres con el corazón en la boca, y escupiendo la sangre. Corres en busca de una bolsa de caballo, para continuar con un olvido que ya ni siquiera existe.

¡Tanto placer en una gota de sangre!, ¡tanta locura!

alfpeen
17/10/2009, 09:32
2 - Jorge Brown González

Reflexiones sobre la familia:(extracto del capítulo 4 ¨Doloroso regreso(1993)¨

Mi madre, aconsejada por los expertos en el tema, me echó de casa. Decían que así era la única forma de que yo reaccionara y diese el paso decisivo hacia mi recuperación. Ya era un drogadicto, y ya tenía la casilla de los marginales ocupada.

La calle era mi nuevo hogar. Al principio, mis padres me pagaban una pensión de mala muerte en la calle Fuencarral, y alguna vez quedaban conmigo para verme. Y yo estaba cada día peor, delgado como una silueta sombría. ¡Les partí el corazón tantas veces! Empecé a prostituirme. La droga aún no había devastado por completo la belleza de los 22 años, y muchos hombres pagaban por hacer lo que fuese menester. La verdad es que tuve suerte, pues conocí a Marcos, quien se enamoró perdidamente de mí, y me mantuvo durante varios meses. Me fui a vivir con él. Marcos era una de esas personas ingenuas y llenas de bondad, con un enorme deseo de amar y de sentirse amado. Yo no le amaba, pero le escuchaba, y soportaba con paciencia sus necesidades sexuales de violencia. Marcos era gordo como una cantimplora llena de whisky. Al terminar, pedía ternura. Me abrazaba a esa bola de sebo, soledad y alcohol: una bola repleta también de generosidad y bondad.

Mantenía en secreto mi adicción a la heroína. Marcos no sabía nada, y yo me encargaba cuidadosamente de no ser nunca descubierto. Debido a la cantidad de dinero de la que disponía, empecé a mezclar el caballo con la coca, y mi cabeza entonces dio un giro de 180 grados hacia la más absoluta de las nadas. Apenas me quedaba una vena dócil y manejable. Todas se fueron quemando, y llegué a destrozarme los brazos, buscando desesperadamente una vía para introducir mi más primordial necesidad.

No tardó mucho en descubrir la verdad. Una mañana, llegó del trabajo por sorpresa, y me descubrió en pleno acto, junto a mis insulinas y mis bolsas. Sólo dijo: «recoge tus cosas y vete. No quiero verte cuando regrese. Toma diez mil pesetas, y búscate otro sitio. ¡Me has defraudado!».

(…)

Al abandonar su casa, estaba verdaderamente rendido ante la evidencia de mi más absoluta incapacidad para vivir. Sentía más cerca la muerte, y notaba cómo mi vida estaba perdiendo todo sentido. Me miré al espejo, y como un vampiro, no vi ningún reflejo.

Decidí llamar a casa. Estaba dispuesto a ingresarme donde fuera necesario. Las puertas de mi casa se me volvieron a abrir, pero, antes, yo me había encargado de comprar la suficiente heroína, hasta que llegara el momento de partir. Rápidamente, mi padre dio con un centro en Marbella, y a la mañana siguiente, medio adormecido, fui introducido en su coche. Las bolsas de heroína, escondidas en el bolsillo. Mi hermano mayor conducía. Mi padre de copiloto, y yo, el semi-cadáver, que era la carga destinada a un lugar que desconocía, un lugar que resultó ser una clínica con todo lujo de detalles. Allí me dejaron. Fui registrado, y me quitaron la droga que guardaba en mis bolsillos. Aquella situación me produjo un inmenso desgarro. Era como arrancar de golpe a la cría de una perra que se está alimentando de su madre, para después golpearle la cabeza contra una roca hasta matarla. Así me sentí yo en aquel momento, que recuerdo con una precisión que aún hoy me atormenta en mis pesadillas.

El mono pasó despacio. La medicación no era una bomba, y el sufrimiento del cuerpo y del espíritu no podía ser mitigado por completo con ninguna medicina. Pasé cerca de un mes y medio sin dormir, y tardé dos meses en volver a reír y a sentir mi cuerpo con vida.

Allí hablábamos con los terapeutas acerca de todos nuestros problemas. Ellos provocaban una catarsis, y en medio de un idílico jardín con piscina, los días y los meses pasaban, mientras los padres desembolsaban cantidades innombrables.

(…)

Agradezco a mi madre su amor sincero y desinteresado. Sus palabras, una vez más, me ayudaron a entender cuál es mi destino.

Hablé con mi padre. Es un gran hombre, pero el sentimiento de frialdad que me transmite algunas veces me hace comerme el coco obsesivamente. Hoy no me sentí tan mal al respecto, pues no me afectó demasiado. Pude frenar mi obsesión, cuando en otras ocasiones me era imposible.

(…) No sé expresar mis sentimientos en esta casa. Cualquiera enfermaría aquí dentro, y yo soy el más enfermo porque soy al que más han jodido en el seno de esta familia. Pero ahora soy mayor. Mis hermanos ya no pueden obligarme a su antojo. Soy libre en ese aspecto, pero mis padres siguen atándome. Puede parecer una excusa para anestesiarme, pues sé que soy responsable de mí mismo, pero mi dependencia hacia ellos es tanto económica como emocional. Su matrimonio me afecta. Esta sensación de falsedad, de ridículo, ¡no tiene sentido toda esta farsa! El amor es un beso, una caricia, un abrazo; y eso no se ve con naturalidad: es forzado, obligado, desesperado.

Cuando uno se siente cariñoso, cualquier palabra aplasta esa hermosa flor de amor que todos llevamos dentro. Pero aquí no se puede mostrar, y ya no es porque seamos enfermos, sino porque YO SOY EL ENFERMO, EL DROGADICTO, la oveja negra, y me habéis colocado la etiqueta, condenándome mientras siga a vuestro lado a una constante batalla que seguro algún día perderé, y entonces os daréis cuenta de que yo sólo quise ser como un pájaro, sin ataduras y sin pasado.

El fracaso de la desintoxicación:(extracto del capítulo 4¨Doloroso regreso¨(1993)

Dios, yo sé que tú estás aquí y nos vigilas, y cuando nos cansamos, tú nos llevas en tus brazos. Dame la fuerza para seguir luchando. Dame la vida para seguir amando.

Me estoy engañando y no voy a tardar mucho en perder todo lo que ya he perdido tantas veces. Creo escuchar, pero en realidad no escucho. Intento actuar, pero no actúo.

Sigo pensando que no he sufrido lo bastante, que soy un protegido de mi familia, que no avanzaré si no me alejo de ellos. Veo todo el amor que sienten por mí, pero me hacen sentir inútil, y necesito recuperarme a mí mismo. Me siento constantemente vigilado y juzgado. No puedo ahuyentar el miedo de decir la verdad. Estoy sufriendo, y me estoy perdiendo de nuevo. Me estoy encerrando en mí mismo, y aunque soy consciente de la realidad, mis fuerzas se han agotado. El río sigue corriendo salvaje. No hay forma de pararlo. Me estoy ahogando.

Después de siete meses, llegó el día de la graduación. Toda mi familia vino para celebrar el maravilloso acontecimiento de mi curación. Aquello parecía enteramente una película americana sensiblera. Mi madre llorando, mientras yo leía una carta de perdones y promesas. Su hijo está curado. Ahora debe asistir a las reuniones y alejarse de personas y lugares peligros. Pueden ustedes pasar por caja. Muchas gracias-, y nada, ¡adelante! One day at a time.

Y así, después de pagar y ver el gesto de felicidad de mis padres, transformado en el gesto de alguien que acaba de ser atracado a punta de pistola, nos marchamos. No tardé ni dos días en localizar al camello de la zona. ¡Millones desperdiciados! Fue tal el palo, que mis padres se quedaron con una venda en los ojos. Se marcharon, dejándome allí, con un apartamento y un dinero mensual para así poder continuar asistiendo a las reuniones del post-tratamiento. No llegué ni a asistir a dos de ellas. Ya estaba otra vez liado; de nuevo la mentira, la manipulación, la desesperación, la soledad, y la falsedad mediocre de una existencia por y para un solo objetivo: huir. Y esta vez era aún más doloroso, pues había tenido entre mis manos el control de mi voluntad por un largo periodo de tiempo. Vivía en un pequeño apartamento donde la mierda se iba amontonando día tras día. Vendí la moto que me habían comprado, y continué hundiéndome.


Interesantísimo su libro "El silencio hecho palabra"

alfpeen
17/10/2009, 09:58
LA HOMOSEXUALIDAD EN EL REINO ANIMAL

El sexo con el mismo sexo, un fenómeno conocido de la antigüedad, está comprobado en más de 1.500 especies de animales y es bien comprobada en 500 de ellas , el fenómeno fue estudiado en profundidad. Antes la ciencia lo ocultaba por pudor. No solo se observan relaciones sexuales de corta duración, pero también relaciones que se prolongan en el tiempo, incluso se establecen vínculos que pueden durar toda la vida de quien lo conforma. Las religiones y la sociedad cree que la homosexualidad va contra la naturaleza. ¿Cómo puede ir contra la naturaleza algo qué ocurre tantas veces en el reino animal?
¿SERÁ QUÉ DIOS ÉSTA COMPLETAMENTE ERRADO Y SOLAMENTE El HOMBRE ÉSTA CIERTO?
A pesar de la enorme cantidad de pruebas científicas, algunos estudiosos persisten en negar la evidencia. Los animales, al contrario, que el ser humano, no pasan por una etapa vital en que cuestionan su identidad sexual, sino que copulan porque "tienen voluntades y sienten placer"
En 1999, fue lanzada una pesquisa bastante completa sobre la homosexualidad en la naturaleza. En su libro Biological Exuberance - Animal Homosexuality and Natural Diversity, el pesquisidor Bruce Bagemihl analizó más de 400 especies, en la mayoría mamíferos y aves, todas practicantes, en mayor o menor grado, de hábitos homosexuales . Entre sus hallados, se sorprendió al descubrir que, en 1979, la Marina americana financió una pesquisa sobre el comportamiento de las ballenas orcas. Por la primera vez, se observó homosexualismo entre machos de la especie. Pero la conclusión no consta del informe de pesquisa. Fue vetada por los militares . El libro muestra que las relaciones homosexuales en la naturaleza no son confusión del instinto, aberración o falta de hembras. La mayoría de los animales homosexuales son así porque son. En algunos casos, como el de los leones, hay ventajas en la relación macho macho. Siendo bisexuales los leones crean las crías juntas , aumentando la tasa de supervivencia de sus genes. Bagemihl también fija que el homosexualismo animal es muy común en casi todas las especies de mamíferos, las veces en hasta 27% de los individuos de una población de la misma especie. El libro dispensa comentarios.
En 2006 tuvimos una exposición sobre el homosexualismo entre animales en el Museo de Historia Natural de Oslo, en Noruega, A muestra reunió fotografías como la de dos jirafas macho teniendo relaciones sexuales, a de monos estimulando otros del mismo sexo y a de dos ballenas macho excitadas rozando los pene . En algunas especies de aves, como los flamingos, es común que dos machos protejan huevos "donados" por una hembra. Como ellos son más eficientes en la tarea que una pareja, más crías acaban sobreviviendo . El Museo de Historia Natural de Oslo dijo que uno de los objetivos de la exposición fue "ayudar a desvendar la homosexualidad" y "rechazar el conocido argumento de que el comportamiento homosexual es un crimen que va contra la naturaleza".

BIOLOGICAL EXUBERANCE: ANIMAL HOMOSEXUALITY AND NATURAL DIVERSITY
de BAGEMIHL, BRUCE
ST. MARTIN S PRESS 1999

alfpeen
17/10/2009, 10:00
Bruce Bagemihl es un biólogo, lingüista y escritor canadiense.

Tras su paso por la escuela, Bagemihl estudió Biología. En 1988 Bagemihl obtuvo un doctorado en Lingüística en la Universidad de la Columbia Británica.

Bagemihl publicó en 1999 el libro Biological Exuberance: Animal Homosexuality and Natural Diversity («Exuberancia biológica: homosexualidad animal y diversidad natural»). En el libro, Bagemihl afirma que el comportamiento homosexual y bisexual entre animales es normal y habitual en la naturaleza.

Como consecuencia de los trabajos de Bagemihl y Joan Roughgarden se creó la exposición internacional Against Nature? en Oslo. La exposición trata sobre la existencia y la función de la homosexualidad en los animales, lo que la convierte en la primera que se dedica a este tema.

http://es.wikipedia.org/wiki/Homosexualidad_en_animales

alfpeen
17/10/2009, 10:02
Homosexualidad natural.
Uno de los reproches más repetidos contra la homosexualidad es su pretendido carácter contranatural.

No siempre está claro que se quiere decir con ese reproche pero, en general, suele adoptar una forma que empieza con la afirmación de que no es posible encontrar ejemplos, o son muy raros, de animales que la practiquen como soporte para la afirmación de que la función del sexo es la reproducción, terminando por aducir que, en consecuencia, la homosexualidad es un vicio, una enfermedad o, en todo caso, una anormalidad.

Las prácticas homosexuales entre animales no son tan raras como se pretende. José Martins, responsable del proyecto 'Delfín Rotador', ha documentado las relaciones homosexuales entre los delfines de la especie Stenella longirostris, afirmando que son habituales en los dos sexos. Bruce Bagemihl, en su libro “Biological Exuberance” asegura que la homosexualidad ha sido observada en 450 especies, en todos y cada uno de los grandes grupos animales; es decir, desde las moscas hasta los elefantes.

Ambos investigadores coinciden en afirmar que los animales usan de prácticas cuyo único objetivo es el placer sexual y afectivo y que no llevan aparejada la función reproductora. En el caso de Martins, se ha documentado la estimulación del pene por parte de los machos y de las hembras, incluida la felación. Bagemihl muestra ejemplos de animales que se masturban, usan herramientas para el estímulo sexual, usan del control natal, provocan el aborto, cambian de sexo- tanto hermafroditismo como transexualismo- forman parejas homosexuales y practican la adopción.

Pero si no existieran esos ejemplos, de ser una práctica exclusivamente humana, la homosexualidad se uniría a aquellas que también lo son. Que no aparecieran ejemplos de homosexualidad en el resto de los animales no convierte necesariamente en contranatural la homosexualidad, en todo caso la convertiría en una tendencia característica de la naturaleza humana.

alfpeen
17/10/2009, 10:05
1 - EROTISMO HOMOSEXUAL EN LOS TEXTOS MEDIEVALES (HASTA EL S. XII)



Las culturas clásicas son definidas y aceptadas como relativamente homófilas, o al menos, no homófobas, pero la Edad Media siempre se había asumido como un periodo donde la homosexualidad era rechazada, algo que sin embargo, no ha impedido la pervivencia de textos homoeróticos, e incluso testimonios documentales de una suerte de “matrimonio” entre parejas del mismo sexo que llegaron a aceptarse dentro de la iglesia católica y otras ramas cristianas desde el s. III al XIII, como defendió el catedrático de historia J. Boswell en varias de sus obras y artículos, y que recibieron varias denominaciones, aunque la mejor traducción sea quizás la de "ritos de hermanamiento". Boswell encontró varios textos de este tipo, y que son idénticos en su forma a a los que se firmaban en las bodas heterosexuales, y que no explicitan si el sacramento recibido implica relación sexual o no… y ahí aparece siempre la mayor crítica, sin embargo, tampoco lo hace en el matrimonio heterosexual. La otra crítica suele ser la falta de textos latinos, siendo siempre griegos y eslavos los encontrados, aunque Boswell advierte de la destrucción y ocultación de estos desde la actual ortodoxia católica, algo, por otro lado… creíble. Algunas pruebas más allá de las documentales son las representaciones de los mártires Sergius y Bacchus, tal y como se representaba a los matrimonios por aquel entonces en el arte.

En la España musulmana, los conceptos morales acerca de la sexualidad también son radicalmente diferentes a los musulmanes actuales, y algo similar ocurre con los judíos, que en Sefarad eran muy respetuosos del amor homosexual. Maimónides, médico y teólogo hebreo cordobés del siglo XII, consideraba impúdicas las relaciones entre un adulto (mayor de 30 años, según la tradición judía) y un joven, pero aceptaba sin problemas si era con muchachos preadolescentes (lo que hoy sería justo al revés, siendo la pederastia delito), y así lo dictamina en su "Tratado de la cohabitación" escrito para Saladino en Egipto.

De aquella época se conservan diversos poemas hispanojudíos e hispanoárabes, además de códigos y tratados morales que mencionan con gran tolerancia la homosexualidad.

Al-Mutamid, rey de Sevilla, escribió en el siglo XI una auténtica declaración de amor hacia su paje: 'Lo hice mi esclavo, pero la humildad de su mirada me convirtió en su prisionero, de tal modo somos ambos y al mismo tiempo esclavo y señor uno de otro'. Versos de “necesidad” los dedicó también Al-Mutamid al poeta Ibn Ammar, a quien convirtió en uno de los hombres más poderosos de Hispania, de quien no soportaba estar separado, 'ni siquiera una hora, ni de día ni de noche'. También en el siglo XI, el reino de Valencia había sido gobernado por una pareja de ex-esclavos y amantes. Su historia de superación fue destacada por los historiadores musulmanes, definiendo su mandato como un ejemplo de relación de plena confianza y mutua devoción. Al-Mutamin, rey de Zaragoza, se enamoró también de un paje cristiano; y ar-Ramadi, uno de los poetas más destacados del siglo XI, se convirtió al cristianismo cuando se enamoró de un joven cristiano.

Durante la Alta Edad Media, en la Europa Cristiana no constan apenas leyes en contra de la homosexualidad, ni juicios o castigos por sodomía, mientras, sin embargo, legislaban detalladamente sobre otros aspectos de la sexualidad, tales como la bestialidad. Se trataban de “evitar” con normas de conducta, pero no eran actos castigados meridianamente (por ej. la norma de San Bento). No consta que las leyes impusieran prohibiciones a las relaciones físicas con musulmanes. Incluso la poesía erótica de corte homosexual más popular se escribió en dialecto árabe vulgar llenos de palabras y expresiones en lengua romance, indicando una fuerte convivencia.

Es en el siglo XIII cuando comienzan las persecuciones y las leyes restrictivas, desde la castración a la muerte, y llegó a convertirse en una herramienta para quedarse con propiedades de los “acusados” de sodomía (una de las principales acusaciones contra los Templarios, por ejemplo). Se convirtió en la acusación comodín junto con la herejía y la brujería.


1. EL AMOR DE SAN SERGIO Y SAN BACO (S. IV):

“Mientras tanto, el bendito Sergio, profundamente deprimido y con el corazón enfermo por la pérdida de Baco, lloraba y gritaba ‘Ya no cantaremos juntos, hermano y camarada soldado ¡Mirad qué bueno y agradable es habitar juntos los hermanos en unidad! Te han desunido de mí, te has ido al cielo y me has dejado solo en la tierra, ahora sin compañía y sin consuelo’.

Después de haber dicho esto, esa misma noche el bendito Baco se le apareció, con el rostro radiante como el de un ángel, luciendo uniforme de oficial, y le habló: ‘¿Por qué te lamentas y gimes, hermano? Si es cierto que me han separado de ti en cuerpo, sigo estando contigo en vínculo de unión, cantando y recitando Cumpliré presuroso tus mandamientos, aquellos que me ensancharon el corazón. Date prisa, tú, hermano, a través de la hermosa y perfecta confesión a seguirme y conseguirme, una vez acabada tu carrera. Pues para mí la corona de la justicia es estar contigo’."

La Pasión de San Sergio y San Baco (s. VI). En griego y sirio. Original (s. IV) en Griego (perdido)

Curiosamente uno de los textos medievales que primero habla (de forma positiva) sobre las relaciones homosexuales es la que nos narra la historia de amor entre dos romanos, posteriormente declarados mártires y santos por la iglesia católica. “La Pasión de San Sergio y San Baco”, narra no sólo su historia de amor, sino también el consentimiento de la sociedad, incluyendo su consagración en la iglesia cristiana de su tiempo.

Los dos mártires eran soldados romanos de elevada posición social en Augusta Eufratesia, amigos además del emperador Maximino. Sergio era comandante de la escuela de reclutas de Arabissus y Baco era su oficial subalterno y eran ´erastai´ (como figuran denominados en algunos textos griegos) o amantes. Sobre la relación que les unía, el texto narra: "Entonces fue cuando Sergio y Baco, como estrellas que brillaban alegres sobre la tierra, irradiando la luz de la fe en Jesucristo, comenzaron a derramar su gracia en el palacio. Siendo su amor a Cristo como una sola persona, tampoco en el ejército del mundo presentaban división, unidos como estaban no por vínculo de naturaleza, sino de fe, siempre cantando y diciendo: "Mirad, qué bueno y agradable es habitar juntos, hermanos en unidad". Tras ser denunciados como cristianos, su antes amigo, el emperador, los convirtió en dos cristianos más perseguidos en la época, ajusticiados por orden suya. Aunque la historia sucede durante el siglo IV, la copia más antigua de su biografía que se conserva data del siglo VI bajo el título de “La pasión de San Sergio y San Baco”.

John Boswell identifica en su libro “Las bodas de la semejanza” las expresiones "unidos" y "hermanos" con lo que en el original griego expresarían una relación homosexualidad.

La acusación esgrimida en su contra no fue otra que la de su cristiandad, y, negándose a renunciar a ella, fueron apresados. Como primer castigo, curiosamente, fueron desnudados y vestidos con ropajes propios de las mujeres. Fueron obligados a desfilar así ridiculizados y encadenados. Según en su biografía, no se dieron por ofendidos ante su fe con este castigo, como indica la frase siguiente: "Puesto que las mujeres pueden glorificar a Dios en tales vestimentas, no hay razón alguna para que ellos no pudieran hacerlo" y respondieron al emperador "Como novias nos has vestido con hábitos de mujer y nos has unido uno al otro para ti". Hoy sería interpretada como una verdadera declaración de “orgullo” o como mínimo de feminismo.

Fueron entregados a Antíoco, gobernador de Antioquía, con la orden de que: "Si se niegan a ser persuadidos y persisten en su religión profana, somételos a los castigos más severos que impone la ley y elimina en ellos la esperanza de una larga vida con el castigo de la espada".

Al negarse a renegar de su fe, Baco fue flagelado hasta darle muerte, y despedazado. Según el texto, los verdugos acabaron agotados ante la resistencia del joven. Antíoco, ordenó que los restos no fueran enterrados sino arrojados y expuestos fuera del campamento, como carne para las bestias. Según la leyenda, loas aves impedían que las bestias tocasen los restos.

Por el contrario, Sergio, fue llevado a Resapha (Siria), y obligado a correr varios kilómetros con unos zapatos atravesados por clavos, y según la leyenda, por la noche un ángel curó los pies al santo. Finalmente fue encarcelado, y finalmente degollado.

El final de la Biografía destaca la belleza física de San Sergio: "Al contemplar la belleza que florecía en su rostro, la grandeza y la nobleza de su juventud, lloraron amargamente y se lamentaron por él (la multitud que se reunió a observar el sacrificio). Las bestias de la región abandonaron sus guaridas y se reunieron con la gente, sin hacer daño alguno a los humanos, y lamentaron con sonidos inarticulados la muerte del santo mártir".

En el año 431 el obispo Alejandro de Hierapolis construyó una iglesia en su honor, y el lugar donde está sepultado se llama Sergiopolis (antes Resapha) desde el 434 en su nombre (según lo mandó el Emperador Justiniano, por respeto a sus reliquias). y fue nombrado patrono de Siria. Muchas iglesias se construyeron o advocaron en el nombre de Sergius, incluso junto con el de Bacchus. Parte de ambos (como reliquias) fueron llevadas hasta Venecia, convirtiéndose en los santos patronos de la antigua catedral, y el s. VII “llegaron” a Roma cuando allí se les dedicó una iglesia. En el santoral, su onomástica se celebra el 7 de octubre.

Por la fuerza de su relación, se convirtieron en la pareja que se invocaba en la ceremonia de adelfopoiia entre personas del mismo sexo que se realizaban durante la Alta Edad Media, y mantienen un cierto cariño de los fieles en la iglesia ortodoxa griega.

- Oración de adelfopoiia bajo las advocaciones de San Sergio y San Baco (Panteleimon 780 del Monte Athos, s. XVI):

“Oh señor Dios y Gobernante que hiciste a la humanidad a tu imagen y semejanza y le diste el poder de la vida eterna, que aprobaste cuando tus santos apóstoles Felipe y Bartolomé se unieron, juntos no por la ley de la naturaleza, sino por la comunión del Espíritu Santo y que también aprobaste la unión de tus Santos Mártires Sergio y Baco, bendice también a estos servidores “N” y “N”, unidos no por la naturaleza, sino por la fidelidad, permíteles Señor amarse el uno al otro, sin odios y poder continuar juntos sin escándalos todos los días de sus vidas con ayuda de la Santa Madre de Dios y de todos tus Santos porque tuyo es el Poder y el reino, y el poder y la gloria. Padre, Hijo y Espíritu Santo”

(Original en Griego)

alfpeen
17/10/2009, 10:07
2 - EROTISMO HOMOSEXUAL EN LOS TEXTOS MEDIEVALES (HASTA EL S. XII)


2. SAN AGUSTÍN, OBISPO DE HIPONA (354-430)

Nació en Tagaste (Argelia), la propia iglesia califica su niñez y juventud como “desviada doctrinal y moralmente”, fue asceta, y se le eligió obispo de Hipona. Se considera que San Agustín disfruto de las “ventajas” de la falta de prejuicios de su época de juventud, manteniendo relaciones sentimentales con hombres y mujeres algo que él mismo plasmó en una especie de diario. Era maniqueísta, una forma de religión que aceptaba la homosexualidad sin grandes problemas. Se conserva apenas una obra de esta temática, eso sí, una verdadera oda al dilema de su lucha entre la fe y su tendencia homosexual.

Dejó escrito, tras la muerte de un amigo en su juventud, que “le extrañaba que él mismo siguiera vivo”. Si bien, ya cristiano, rectificó sus sentimientos con un sugerente suspiro de alivio pues “ese chico me llevaba de cabeza a la perdición”.

Book 3: 1: For this cause my soul was sickly and full of sores, it miserably cast itself forth, desiring to be scraped by the touch of objects of sense. Yet if these had not a soul, they would not be objects of love. To love then, and to be beloved, was sweet to me; but more, when I obtained to enjoy the person I loved, I defiled, therefore, the spring of friendship with the filth of concupiscence, and I beclouded its brightness with the hell of lustfulness; and thus foul and unseemly, I would fan, through exceeding vanity, be fine and courtly. I fell headlong then into the love wherein I longed to be ensnared. My God, my Mercy, with how much gall didst Thou out of Thy great goodness besprinkle for me that sweetness? For I was both beloved, and secretly arrived at the bond of enjoying; and was with joy fettered with sorrow-bringing bonds, that I might be scourged with the iron burning rods of jealousy, and suspicions, and fears, and angers, and quarrels.

Book 4: 6-8 In those years when I first began to teach rhetoric in my native town, I had made one my friend, but too dear to me, from a community of pursuits, of mine own age, and, as myself, in the first opening flower of youth. He had grown up as a child with me, and we had been both school-fellows and play-fellows. But he was not yet my friend as afterwards, nor even then, as true friendship is; for true it cannot be, unless in such as Thou cementest together, cleaving unto Thee, by that love which is shed abroad in our hearts by the Holy Ghost, which is given unto us. Yet was it but too sweet, ripened by the warmth of kindred studies: for, from the true faith (which he as a youth had not soundly and thoroughly imbibed), I had warped him also to those superstitious and pernicious fables, for which my mother bewailed me. With me he now erred in mind, nor could my soul be without him. But behold Thou wert close on the steps of Thy fugitives, at once God of vengeance, and Fountain of mercies, turning us to Thyself by wonderful means; Thou tookest that man out of this life, when he had scarce filled up one whole year of my friendship, sweet to me above all sweetness of that my life.

Who can recount all Thy praises, which he hath felt in his one self? What diddest Thou then, my God, and how unsearchable is the abyss of Thy judgments? For long, sore sick of a fever, he lay senseless in a death-sweat; and his recovery being despaired of, he was baptized, unknowing; myself meanwhile little regarding, and presuming that his soul would retain rather what it had received of me, not what was wrought on his unconscious body. But it proved far otherwise: for he was refreshed, and restored. Forthwith, as soon as I could speak with him (and I could, so soon as he was able, for I never left him, and we hung but too much upon each other), I essayed to jest with him, as though he would jest with me at that baptism which he had received, when utterly absent in mind and feeling, but had now understood that he had received. But he so shrunk from me, as from an enemy; and with a wonderful and sudden freedom bade me, as I would continue his friend, forbear such language to him. I, all astonished and amazed, suppressed all my emotions till he should grow well, and his health were strong enough for me to deal with him as I would. But he was taken away from my frenzy, that with Thee he might be preserved for my comfort; a few days after in my absence, he was attacked again by the fever, and so departed. At this grief my heart was utterly darkened; and whatever I beheld was death. My native country was a torment to me, and my father's house a strange unhappiness; and whatever I had shared with him, wanting him, became a distracting torture. Mine eyes sought him every where, but he was not granted them; and I hated all places, for that they had not him; nor could they now tell me, "he is coming," as when he was alive and absent. I became a great riddle to myself, and I asked my soul, why she was so sad, and why she disquieted me sorely: but she knew not what to answer me. And if I said, Trust in God, she very rightly obeyed me not; because that most dear friend, whom she had lost, was, being man, both truer and better than that phantasm she was bid to trust in. Only tears were sweet to me, for they succeeded my friend, in the dearest of my affections.

Book 4: 10 ...Wretched I was; and wretched is every soul bound by the friendship of perishable things; he is torn asunder when he loses them, and then he feels the wretchedness which he had ere yet he lost them. So was it then with me; I wept most bitterly, and found my repose in bitterness. Thus was I wretched, and that wretched life I held dearer than my friend. For though I would willingly have changed it, yet was I more unwilling to part with it than with him; yea, I know not whether I would have parted with it even for him, as is related (if not feigned) of Pylades and Orestes, that they would gladly have died for each other or together, not to live together being to them worse than death. But in me there had arisen some unexplained feeling, too contrary to this, for at once I loathed exceedingly to live and feared to die. I suppose, the more I loved him, the more did I hate, and fear (as a most cruel enemy) death, which had bereaved me of him: and I imagined it would speedily make an end of all men, since it had power over him. Thus was it with me, I remember. Behold my heart, O my God, behold and see into me; for well I remember it, O my Hope, who cleansest me from the impurity of such affections, directing mine eyes towards Thee, and plucking my feet out of the snare. For I wondered that others, subject to death, did live, since he whom I loved, as if he should never die, was dead; and I wondered yet more that myself, who was to him a second self, could live, he being dead. Well said one of his friend, "Thou half of my soul"; for I felt that my soul and his soul were "one soul in two bodies": and therefore was my life a horror to me, because I would not live halved. And therefore perchance I feared to die, lest he whom I had much loved should die wholly.


3. OBISPO PAULINO DE NOLA (353-431) Y AUSONIO (310-390)

Paulino era romano, y se enamoró perdidamente de un escritor cristiano, Ausonio, con el que se intercambió escritos de “amistad” con una fuerte carga erótica.

To Ausonius
I, through all chances that are given to mortals,
And through all fates that be,
So long as this close prison shall contain me,
Yea, though a world shall sunder me and thee,
Thee shall I hold, in every fibre woven,
Not with dumb lips, nor with averted face
Shall I behold thee, in my mind embrace thee,
Instant and present, thou, in every place.
Yea, when the prison of this flesh is broken,
And from the earth I shall have gone my way,
Wheresoe'er in the wide universe I stay me,
There shall I bear thee, as I do today.
Think not the end, that from my body frees me,
Breaks and unshackles from my love to thee;
Triumphs the soul above its house in ruin,
Deathless, begot of immortality.
Still must she keep her senses and affections,
Hold them as dear as life itself to be,
Could she choose death, then might she choose forgetting:
Living, remembering, to eternity.

Ausonio: Epigrama Nº 62:

Glad youth had come they sixteenth year to crown,
To soft encircle they dear cheeks with down
And part the mingled beauties of thy face,
When death too quickly comes to snatch your grace.
But thou'll not herd with ghostly common fools,
Nor piteous, waft the Stygian pools;
Rather with blithe Adonis shalt thou rove
And play Ganymede to highest Jove.


4. OBISPO VENANCIO FORTUNATO (530- 603)

Poeta nacido en Treviso, Italia, uno de los poetas que trabajó en la corte Merovingia. Después entró en un monasterio donde continuó su obra., y llegó a ser obispo de Poitiers. Sus obras más conocidas son los himnos pascuales “Vexilla Regis” y “Pange Lengua”. En un retiro en una isla de la costa de Bretaña escribió:

You at God's altar stand, His minister
And Paris lies about you and the Seine:
Around this Breton isle the Ocean swells,
Deep water and one love between us twain.
Wild is the wind, but still thy name is spoken;
Rough is the sea: it sweeps not o'er they face.
Still runs my lover for shelter to its dwelling,
Hither, O heart, to thine abiding place.
Swift as the waves beneath an east wind breaking
Dark as beneath a winter sky the sea,
So to my heart crowd memories awaking,
So dark, O love, my spirit without thee


5. SAN ALCUIN DE YORK (735 – 804)

Este escritor Carolingio dejo una extensa obra, se le considera un gran erudito de su tiempo, y dejó varias epístolas de amor destinadas a varios monjes que fueron alumnos y discípulos suyos. Incluso su prosa rebosa de sentimientos hacia su relación con individuos del mismo sexo:

- Epístola 10:

"Pienso en su amor y amistad con tan dulce recuerdo, reverendo obispo, que anhelo aquel tiempo encantador cuando podía acariciar su cuello dulcemente con los dedos de mi deseo. Alas, si ello me garantizase, como lo fue para Habakkuk [Dan. 14:32-38] ser transportado hasta usted, para arrellanarme entre sus brazos... como cubriría, con labios apretados suavemente, no solo sus ojos, orejas y boca, sino también cada dedo de manos y pies, no solamente una vez sino muchas veces..."

Su círculo más íntimo de amistades y discípulos eran llamados por él con nombres cariñosos de animales, como el cuco, y otras derivadas de las entonces populares églogas de Vergil.

- Lamento por un cuco:

O cuckoo that sang to us and art fled,
Where'er thou wanderest, on whatever shore
Thou lingerest now, all men bewail thee dead,
They say our cuckoo will return no more.
Ah, let him come again, he must not die,
Let him return with the returning spring,
And waken all the songs he used to sing.
but will he come again? I know not, I.
I fear the dark see breaks above his head,
Caught in the whirlpool, dead beneath the waves,
Sorrow for me, if that ill god of wine
Hath drowned him deep where young things find their graves.
But if he lives yet, surely he will come,
Back to the kindly nest, from fierce crows.
Cuckoo, what took you from the nesting place?
But will he come again? That no man knows.
If you love sings, cuckoo, then come again,
Come again, come again, quick, pray you come.
Cuckoo, delay not, hasten thee home again,
Daphnis who loveth thee longs for his own.
Now spring is here again, wake from thy sleeping.
Alcuin the old man thinks long for thee.
Through the green meadows go the oxen grazing;
Only the cuckoo is not. Where is her?
Wail for the cuckoo, every where bewail him,
Joyous he left us: shall he grieving come?
let him come grieving, if he will but come again,
Yea, we shall weep with him, moan for his moan.
Unless a rock begat thee, thou wilt weep with us.
How canst thou not, thyself remembering?
Shall not the father weep the son he lost him,
Brother for brother still be sorrowing?
Once were we three, with but one heart among us.
Scare are we two, now that the third is fled.
Fled is he, fled is he, but the grief remaineth;
Bitter the weeping, for so dear a head.
Send a song after him, send a song of sorrow,
Songs bring the cuckoo home, or so they tell
Yet be thou happy, wheresoe'er thou wanderest
Sometimes remember us, Love, fare you well.

alfpeen
17/10/2009, 10:10
3 - EROTISMO HOMOSEXUAL EN LOS TEXTOS MEDIEVALES (HASTA EL S. XII)


6. CLÉRIGO DE VERONA (NOMBRE DESCONOCIDO) (S. IX)

Este poema fue escrito como lamento hacia un muchacho que se había ido con otro, aunque otros autores lo explican como la pena por la pérdida de una estatua muy querida:

O admirabile Veneris ydolum
Cuius materiae nichil est frivolum
Archos te protegat, qui stellas et solum.
Furis ingenio non sentias dolum;
Cloto te diligat, quae baiulat colum.
Saluto puerum no per ypothesim,
Sed firma pectore deprecor Lachesim
Sororem Atropos, ne curet habeas et Thetim,
Cum vectus fueris per fluvium Athesim.
Quo fugis amabo, cum te dilexerim?
Miser quid faciam. Cum te non viderum
Dura materies ex matris ossibus
Creavit homines iactis lapidibus.
Ex quibus unus est iste puerulus
Qui lacrimabilis non curat gemitus
Cum tristis fuero, gaudebit emulus:
Ut cerva rugio, cun fugit hinnulus


7. SAN ELREDO DE RIEVAULX (1109 – 1166)

El Abad de Rievaulx, fue historiador además de sacerdote y escribió algunas de las homilías más famosas de su época. Hijo de sacerdote casado, nació en Inglaterra (Hexham), y sus obras son consideradas hoy de abierto amor homosexual.

Su amor de juventud hacia David, rey de Escocia e hijo menor de Santa Margarita, para quien trabajó como acompañante cuando este fue rey, es el inspirador de sus obras más homófilas, donde ensalzaba la homosexualidad como un medio para descubrir el amor divino.


Elredo era un maestro devoto con los nuevos y jóvenes monjes (de aquí podrían extraerse muchas lecturas lascivas…) y cultivaba las enseñanzas en torno a este último tipo de amistad, que debía ser la perseguida por los miembros de una misma comunidad religiosa, para que todos fuesen uno. Su favorito fue siempre simón, pese a que sólo tenía 14 años cuando lo conoció (Elredo contaba 24), y siempre le fascinó la belleza del joven monje. En su obra “Speculum Caritatis” describe la pena por el monje recientemente fallecido, Simón:

"my embrace, from my kisses, from the sight of my eyes. It was as if my body had been eviscerated and my helpless soul rent in pieces. . . . O wretched life, O grievous life, a life without Simon."

"Era el refugio de mi espíritu, el dulce solaz de mis penas, cuyo corazón amoroso me recibía cuando fatigado de trabajos, cuyo consejo me refrescaba cuando hundido en tristeza y pena… ¿Qué más hay, entonces, que yo pueda decir? ¿No fue amar así y ser amado así una premonición del estado de bendición? “

Distingue tres tipos de amistad: carnal, de necesidad y espiritual. La carnal es una armonía mutua establecida a partir de la lujuria del cuerpo, y que esta gobernada por el placer. La utilidad rige la amistad de la necesidad, que nace del deseo de amar y ser amado. La espiritual es la amistad definitiva y verdadera. Se basa en Cristo y sus enseñanzas, y es una gracia divina. Según sus propias palabras, el deseo por Cristo se ejemplifica en el deseo de besar los labios del ser amado y unir ambas almas: "Let him kiss me with the kisses of his mouth" (Song of Songs 1:2). Esta amistad es la única de las tres que tiene la capacidad de unir las almas para la eternidad.


8. YISHAQ BEN MAR-SAUL (S. XI)

Nacido en Lucena, es el escritor hebreo más antiguo en este tipo de poemas homoeróticos del que se conservan textos. Utilizó una metáfora común con los hispanoárabes para llamar a los jóvenes muchachos, la gacela (sevi, en sefardí), objeto del deseo, y de cuyo género varón e manifiesta abiertamente sin que haya intención de ocultarlo. De sus poemas, la mayoría se conservan fragmentados o transformados en parte, fruto de múltiples traducciones.

Gacela deseada en España
prodigiosamente formada,
Tienes autoridad y dominio
sobre todas las cosas vivas.
De forma encantadora como la Luna
con espléndida estatura.
Rizos de púrpura
sobre brillante templo.
Como José en su forma
como Adoniah el cabello
De ojos bellos como David,
me ha matado como Uriah.
Él ha encendido mis pasiones
y consumido mi corazón con fuego.
Por él yo he sido dejado
sin entendimiento y juicio
¡Llorad conmigo avestruces,
gavilanes y halcones!
El amado de mi alma me ha matado
¿Es esta una sentencia merecida?
Por él mi alma está enferma,
confundida y anhelando.
Su palabra sobre mi corazón
es como rocío sobre tierra seca
¡Arráncame del abismo de la destrucción
cuando me pierda en el infierno!


9. ISAAC IBN ABRAHAM (S. XII)

Sefardí igualmente, de él se conserva una poesía claramente homoerótica:

El secreto del amor cómo puede ser guardado
El corazón y las lágrimas son delatoras.
El corazón es disuadido de lo que ambiciona,
Calla y es pasión por él sitiado,
Incapaz de obtener su deseo.
Si presume de alcanzar las estrellas,
Su orgullo es derribado, rendido.
Amado como un ciervo, con el corazón de una pantera,
Si tú deseas matar,
Mi corazón está en tus manos como arcilla.
Pero no convoques al destino aciago sobre él,
Pues en su medio se abriga tu nombre.
Amado, como una cuerda escarlata sus labios,
Ardiente como el fuego por ellos está su incensario,
Y en ellos está la obra de su sello.
Vive por ellos, porque a ellos los esperan --
Un largo sufrimiento por ellos
Cómo ha endurecido el espíritu de mi destino.
Un instante y la separación puede convertirlo en odioso
Para mis amigos que conocen sus pensamientos.
Si el errar incierto nos ha separado
Eso ha aumentado el amor.
Esperaré por la gacela
Hasta dejar en el jardín mis placeres
Aunque mi culpa esté presta para acusarme.


10. OTROS: SIGLO XII

De este periodo se conservan en el resto de Europa varios textos breves de diversa tipología, y que tienen en común el ser escritos por obispos o sacerdotes. En el primero, en pocas palabras, Baudril admite la apetencia por ambos sexos.

- Arzobispo Baudril, Meung-sur-Loire (1046-1130)

Obicunt etiam, juvenum cur more locutus
Virginibus scripsi quaedam quae compliectuntur amorem; Carminibusquae meis sexus uterque placet

- Marbod, Obispo de Rennes (1035-1123)

Errabat mea mens fervore libidinis amens...
Quid quod pupilla mihi carior ille vel illa?
Ergo maneto foris, puer aliger, auctor amoris!
Nullus in aede mea tibi sit locus, o Cytherea!
Displicet amplexus utriusque quidem mihi sexus

- Hilary (1125)

Crinis flavus, os decorum cervixque candidula
Sermo blandus et suavis; sed quid laudem singula?
Totus pulcher et decorus, nec est in te macula,
Sed vacare castitati talis nequit formula...

Crede mihi, si redirent prisca Jovis secula
Ganimedes iam non foret ipsius vernacula,
Sed to, raptus in supernis, grata luce pocula
Gratiora quiedem nocte Jovis dares oscula



FUENTES:

- BOSWELL, J. (1994): Las Bodas de la Semejanza. Muchnik Editores, S.A., Barcelona, España.
- BOSWELL, J. (1994): Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad. Muchnik Editores, S.A., Barcelona, España.
- COOTE, S. (ed.) (1983): Penguin Book of Homosexual Verse. Harmondsworth, Allen Lane, Penguin, 112-114
- AELRED OF RIEVAULX (1994): On Spiritual Friendship. Mark F. Williams, trans. Scranton, Pa.: Scranton University Presses.
- ROTH, N. (1982): Deal Gently with the young mna: Love of Boys in Medieval Hebrew Poetry of Spain. Speculum 57:1, 20-51.
- RUSSELL, P. (2000): 100 Gays. Editorial Juventud
- CURTIUS (ed.) (1953): European Literature and the Latin Middle Ages. New York: Pantheon, 114-115
- http://www.fordham.edu/halsall/sbook.html
- http://www.catholicdoors.com/menu.htm
- http://www.hottopos.com/
- http://www.isladeternura.com/APLAYA/HOMOen HISTORIA/HomoEdadMedia.htm
- http://www.ricardocosta.com/
- http://www.cha.org.ar/
- http://www.glbtq.com/subject/literature_a-b.html

alfpeen
17/10/2009, 19:40
NUEVOS MODELOS DE PAREJA HOMOSEXUAL.

Gerardo Guiza Lemus*


En un mundo cada vez más globalizado, en el que al parecer el sexo también se ha convertido en una mercancía, actualmente la sexualidad se expresa con mucha mayor libertad que en décadas pasadas, una libertad quizás nunca antes alcanzada en la historia del hombre, y en la que tiene mayor reconocimiento y expresividad la diversidad sexual humana.

A pesar de que existen normas que dictan lo correcto o convencional para que las personas se relacionen sexualmente entre sí, muchas de ellas han hecho caso omiso para vivir su sexualidad al margen de cualquier recomendación, digamos que lo hacen de manera primitiva, impulsiva, o como una forma de repudiar a esas normas que no siempre han sido justas para todos.

Frente a un amplio escenario de posibilidades para disfrutar de la sexualidad, los hombres homosexuales aprovechan esta valiosa oportunidad para hacerse más visibles ante una sociedad que va cediendo en la opresión, el estigma y la discriminación, ante las formas tradicionales de apreciar la masculinidad no sólo desde la postura heterosexual.

Las grandes urbes del mundo como lo es la ciudad de México ofrecen a los hombres gays la posibilidad de vivir y manifestarse sin el acoso social del pasado. Una muestra de ello lo es la Marcha del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual y Transexual, Transgénero y Travesti (LGBT), que anualmente se efectúa en el Distrito Federal desde 1979, donde asoman las más diversas masculinidades emergentes en un país en el que el machismo tradicional se va debilitando.

En este gran escenario público en el que han participado hasta 150 mil personas, predominantemente compuesto por hombres, la sociedad ha aprendido a reconocer que para ser un hombre masculino no es indispensable ser heterosexual. Hoy en día muchos varones homosexuales viven con una actitud masculina, lo que no implica propiamente ser homofóbico. Para el hombre contemporáneo existe la posibilidad de proyectarse desde múltiples escaparates, independientemente de su orientación sexual.

Sin embargo, también existen aquellos homosexuales que rechazan e ironizan todo lo femenino, especialmente si viene de otro hombre y le imponen calificativos peyorativos como: Loca, puto, maricón, joto, quebrado, invertido, desviado, niña, mujer, etcétera, reflejo de la homofobia aprendida en casa durante su infancia y adolescencia.

Para cerrar con broche de oro esa esperada oportunidad anual de quienes viven en el Distrito Federal, los dueños o gerente de los bares, centros nocturnos, cafeterías, cantinas, restaurantes y lugares de encuentros sexuales para varones, ofrecen diversas actividades para la ocasión, y que están al alcance de la población homosexual prácticamente los 365 días del año.

En el mundo gay, todo es un motivo para armar la fiesta, pero llama la atención esta especial invitación a beber, a bailar, a romper con los tabúes y disfrutar abiertamente de la sexualidad, dando rienda suelta a los más fuertes impulsos, en un mundo en el que el VIH/SIDA y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), siguen afectando a poblaciones minoritarias como lo es la homosexual, y a aquellos hombres que aunque casados y que son predominantemente heterosexuales o bisexuales, practican relaciones sexuales con otros varones.

Destaca que los dueños o representantes de estos espacios que ofertan una vida lúdica a los hombres gays, dedican poco o nulo interés, en comparación a la iniciativa de abrir y promocionar sus establecimientos, incluidos los departamentos donde se practica sexo colectivo, para ofrecer espacios donde se reflexionen temas relacionados con el amor, el respeto, la fidelidad, la estabilidad psicológica y emocional de los individuos, el auto cuidado de la salud y el fomento de la felicidad al que todo hombre tiene derecho, independientemente de su orientación sexual.

Pareciera ser que muchos empresarios sólo piensan en enriquecerse a costa de l cobro que hacen por ingresar a sus establecimientos y embriagar a la clientela con alcohol, luces, música, bailarines desnudos y áreas para tener sexo en vivo entre la concurrencia, en los que no hay acceso a los condones gratuitos ni la suficiente información sobre los riesgos que se corren para adquirir una ITS.

Algunos de estos empresarios agigantan sus cuentas bancarias a costa de los bolsillos de los ansiosos parroquianos que buscan dar respuesta y satisfacción a sus necesidades sexuales, en un mundo bombardeado por la publicidad sexual, ya que incitar al placer físico ha demostrado ser un excelente negocio, suprimiendo temporalmente otras necesidades humanas como la emocional, la intelectual y afectiva.

El mundo no es estático, todo cambia constantemente, y el modelo heterosexual, tan repetidamente imitado por los hombres gays durante generaciones para relacionarse en pareja entre sí, comenzó a dejar de ser un punto de referencia, toda vez que ese tradicional modelo se resquebraja; se encuentra en crisis al mostrar que no es sinónimo de felicidad, estabilidad, compromiso o de continuidad de los afectos entre una pareja formada por un hombre y una mujer.

Si dicho modelo es cuestionable, y la pareja homosexual nunca tuvo otros patrones para imitar, cabría preguntarse entonces: ¿Cuál es o será el modelo que se está gestando para una relación de pareja entre dos varones?. ¿Acaso debe ser un modelo solo para dos y de dos? ¿Terminará por ser más auténtico?, ¿ofrecerá aspirar y acceder a la felicidad, la congruencia y la estabilidad psicológica y emocional entre dos personas del mismo sexo?.

El enigma es enorme y complejo de descifrar. Toda esta reestructuración de las formas convencionales de convivir en pareja ha causado sentimientos de: Incertidumbre, apatía, indiferencia, miedo al compromiso, incredulidad, ruptura de la continuidad en los afectos, una inercia en la que está sumergida una gran parte de la humanidad y que fractura la confianza para relacionarse entre sí, más allá de la búsqueda del placer sexual espontáneo, y que se obtiene con mayor facilidad que en décadas pasadas.

Frente a una amplia oferta sexual disponible en todas partes como lo es: La calle, el metro, los cafés, los vapores, cuartos obscuros, los bares, la Internet, etcétera, algunos aún desean construir una relación de pareja, y otros, sin haber construido un proyecto de vida a seguir, de manera conciente o inconsciente destruyen las formas convencionales para vivir la sexualidad en pareja, innovando diferentes maneras de relacionarse con los demás.

En este violento proceso de cambio que se siente más palpable en la última década, el péndulo del reloj giró abruptamente de izquierda a derecha sin previo aviso, creando incertidumbre y falta de confianza en el futuro de pareja entre los varones homosexuales.

El hombre contemporáneo, “civilizado”, ha adoptado conductas sexuales parecidas a las del origen de la humanidad, donde no existían normas sociales o religiosas que dictaran lo correcto para vivir esa necesidad humana. Cabe aclarar que los hombres homosexuales no buscan la sexualidad como un instinto de reproducción y conservación de la especie, sino por el placer mismo. Muchos de ellos dejaron de interesarse en fomentar afectos o de dar continuidad a los mismos. Adquirir compromisos es algo que asusta enormemente hoy en día. Además, se es profundamente sensible al desprecio y muy pocos quieren arriesgarse a ello.

Paradójicamente, la falta de credibilidad y confianza entre los propios hombres, es la que ha impulsado a renovar las formas convencionales de relacionarse entre quienes tienen una misma orientación sexual.

Hoy en día existen los amigos con derechos sexuales denominados (free), donde no se adquiere compromiso alguno. Tampoco hay la posibilidad de demandarse afecto. Al menor síntoma de ternura sobreviene la inminente separación de manera automática.

También han emergido las parejas abiertas donde cada uno tiene por separado contactos sexuales con otros hombres, sin alterar el afecto que los une puesto que solo buscan el placer sexual. En este tipo de parejas existe el acuerdo de no hablar entre ellos de las experiencias vividas con otros varones para no herir susceptibilidades. Todo está implícito y se opta por guarda silencio.

Hay otros modelos de parejas, como los que comparten su sexualidad con un tercero. Así, ambos disfrutan simultáneamente del invitado ocasional siempre y cuando no se cree ningún tipo de vínculo con el extraño, porque entonces sobreviene un conflicto que pueda desencadenar en la separación.

En un mundo tan endeble en las relaciones de pareja, existen también aquellos que viven juntos y lo comparten todo por igual y quienes permanecen en el seno familiar por convicción o mutuo acuerdo, ya que les resulta más funcional relacionarse de esa manera, conservando cierto grado de libertad individual. Argumentan que con la cotidianeidad afectarían la relación, lo que provocaría la ruptura.

Sin embargo, persisten las parejas convencionales, denominadas “cerradas” o monogámicas, donde no hay acceso a un tercero en ningún campo imaginable y que sólo pertenece a dos. Aducen tener valores bien fundamentados e inquebrantables. “Pareja significa un compromiso entre un par, o sea, dos”. “Lo demás o es menaje o es orgía”.

Otros más, convencidos de no desear fomentar afecto en los demás, optan por la soltería, no creen en “romanticismos”. Justifican no tener necesidad de “sentimentalismos”, “compromisos” o “complicaciones existenciales”. Se auto proclaman como: “chavos buena onda”, “cero malos rollos”, lo que lleva a preguntarse: ¿A partir de cuándo el romance, el afecto y el compromiso, valores ampliamente reconocidos en las pasadas generaciones comenzaron a vivirse como conflicto entre los seres humanos?. ¿Es acaso una expresión perteneciente a ésta nueva generación de jóvenes y que afecta a todos de diferentes maneras?.

Para muchos, el contacto sexual entre extraños pareciera ser la única meta por alcanzar en el presente y en el futuro inmediato, pero además, debe ser un encuentro sólo y absolutamente corporal. Habiendo tanta oferta sexual disponible, ¿para qué repetir el mismo bocado?, ¿con qué fin fomentar vínculos afectivos?, ¿para qué crear un compromiso con un desconocido?, ¿para qué perder la libertad que tanto se anhela y asusta al mismo tiempo?. ¿Acaso es mejor vivir en la ambivalencia?

Independientemente de las nuevas formas que se cocinan en el caldero y que ofrecerán alternativas para que los hombres homosexuales se relacionen entre sí, es primordial contar con espacios donde reflexionar sobre los valores y derechos a los que debe aspirar todo ser humano, como lo son: el amor, la felicidad y el respeto. Mientras no se multipliquen estos espacios ni hayan los suficientes activistas a favor del bienestar homosexual, la crisis se acentuará, el abuso entre pares persistirá, surgirán más adeptos a la apatía, más hombres estarán destinados a la infelicidad, el vacío y la soledad.

Nunca es tarde para desaprender lo aprendido y construir, con esperanza y buena voluntad, formas más amables de relacionarse entre varones con la misma orientación sexual, dejando a un lado el egoísmo, el lacerante narcisismo con el que han vivido muchos hombres homosexuales, para dar mayor aliento a la vida interior, y no tanto al aspecto físico. Es tiempo también de dejar de otorgar tanto valor a todo aquello que representa juventud, como hasta ahora ha ocurrido. La reivindicación y reinserción de los varones adultos en la vida gay debe reconsiderarse, toda vez que son fuente de experiencia, madurez y sabiduría para la conformación de las nuevas generaciones de hombres homosexuales. Por ser un hombre adulto no tiene que vérsele con desprecio.

En un mundo cada vez más globalizado y bombardeado por lo material y la publicidad sexual, ¿qué resta entonces por venir en el futuro incierto?, ¿acaso el reto de la humanidad es aprender a vivir una sexualidad más libre, menos opresora, culpígena, sin normas que insistan en regularla, pero creando conciencia de que es inválido lastimar a los demás, a aquellos que sí desean un compromiso real con otro hombre que piensa, siente y anhela de forma parecida a la suya?

En este intento de destruir los viejos patrones para formar nuevos modelos de convivencia en pareja, sería esperanzador construir nuevas y más sanas maneras de vivir la homosexualidad, con metas individuales claras, bien establecidas y que sean proyectadas favorablemente hacia la colectividad.

Todo es valido mientras existan acuerdos entre dos personas honestas, pero más honesto será el que los hombres gays, dentro de ese universo de posibilidades para vivir la homosexualidad, busquen relacionarse con aquellos que comparten los mismos intereses, proyectos de vida y formas de pensar.

En tu trafalgar por la vida: ¿Te has preguntado qué buscas?, ¿destruir o construir?, ¿acaso ya creaste tu propio modelo y proyecto de vida para compartirlo con los demás?.


México, D. F. a 6 de septiembre de 2006.


*Gerardo Guiza Lemus. (Puruándiro, Michoacán, México. 1957), es Licenciado en Ciencias de la Comunicación, egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. Entre los años 1987 y 1989 y 1992 y 1997 impartió cátedra en dicha facultad en materias de literatura y periodismo, y dirigió diversas tesis de titulación.
Ha colaborado con cuento, poesía y entrevistas en numerosos suplementos culturales de la ciudad de México y en el interior de la República.
Diplomado en Disfrute y Promoción del Erotismo, el Placer y el Bienestar Sexual Masculino.
Centro de Capacitación y Apoyo Sexológico y Humanista. CECASH. México, D. F. 2005.
Diplomado en VIH/SIDA: Diagnóstico y Respuesta Estratégica.
Instituto Nacional de Salud Pública. Cuernavaca, Morelos, México. 2004.
Es autor de los libros que llevan por título: La Historia No Convenida. (Novela). Fontamara. México, D. F. 2003. Artilugios. (Novela). Fontamara. México, D. F. 1999. Quizás No Entendí. (Novela). Fontamara. México, D. F. 1997. Tus Estelas en mi Espacio. (Poemario). Publicación Independiente, México, D. F. 1993. Como la Flor del Amaranto. (Novela). Dirección de Bibliotecas y Publicaciones del IPN. México, D. F. 1992.
Actualmente desempeña funciones como capacitador y consejero en el Programa de VIH/SIDA de la Ciudad de México, de la Secretaría de Salud del Distrito Federal.

alfpeen
18/10/2009, 14:03
1 Multitudes queer.
Notas para una política de los "anormales"
Beatriz Preciado

Revista Multitudes. Nº 12. París, 2003
http://multitudes.samizdat.net/rubrique.php3?id_rubrique=141


Este artículo trata de la formación de los movimientos y de las teorías queer, de la relación que mantienen con los feminismos y del uso político que hacen de Foucault y de Deleuze. Analiza también las ventajas teóricas y políticas que aporta la noción de “multitudes” a la teoría y al movimiento queer, en lugar de la noción de “diferencia sexual”. A diferencia de lo que ocurre en EEUU, los movimientos queer en Europa se inspiran en las culturas anarquistas y en las emergentes culturas transgénero para oponerse al “Imperio Sexual”, especialmente por medio de una des-ontologización de las políticas y de las identidades. Ya no hay una base natural (“mujer”, “gay”, etc.) que pueda legitimar la acción política. Lo que importa no es la “diferencia sexual” o la “diferencia de l@s homosexuales”, sino las multitudes queer. Una multitud de cuerpos: cuerpos transgéneros, hombres sin pene, bolleras lobo, ciborgs, femmes butchs, maricas lesbianas... La “multitud sexual” aparece como el sujeto posible de la política queer.
A la memoria de Monique Wittig

« Entramos en una época en que las minorías del mundo comienzan a organizarse contra los poderes que les dominan y contra todas las ortodoxias » Félix Guattari, Recherches (Trois Milliards de Pervers), 1973.

La sexopolítica es una de las formas dominantes de la acción biopolítica en el capitalismo contemporáneo. Con ella el sexo (los órganos llamados « sexuales », las prácticas sexuales y también los códigos de la masculinidad y de la feminidad, las identidades sexuales normales y desviadas) forma parte de los cálculos del poder, haciendo de los discursos sobre el sexo y de las tecnologías de normalización de las identidades sexuales un agente de control sobre la vida.

Al distinguir entre « sociedades soberanas » y « sociedades disciplinarias » Foucault ya había señalado el paso, que ocurre en la época moderna, de una forma de poder que decide sobre la muerte y la ritualiza, a una nueva forma de poder que calcula técnicamente la vida en términos de población, de salud o de interés nacional. Por otra parte, precisamente en ese momento aparece la nueva separación homosexual/heterosexual. Trabajando en la línea iniciada por Audre Lorde [1], Ti-Grace Atkinson [2] y el manifiesto « The-Woman-Identified-Woman » [3] de « Radicalesbians », Wittig llegó a describir la heterosexualidad no como una práctica sexual sino como un régimen político [4], que forma parte de la administración de los cuerpos y de la gestión calculada de la vida, es decir, como parte de la “biopolítica” [5]. Una lectura cruzada de Wittig y de Foucault permitió a comienzos de los años 80 que se diera una definición de la heterosexualidad como tecnología bio-política destinada a producir cuerpos heteros (straight).

alfpeen
18/10/2009, 14:05
2 Multitudes queer.
Notas para una política de los "anormales"
Beatriz Preciado


El imperio sexual

La noción de sexopolítica tiene en Foucault su punto de partida, cuestionando su concepción de la política según la cual el biopoder sólo produce disciplinas de normalización y determina formas de subjetivación. A partir de los análisis de Mauricio Lazzaratto [6] que distingue el biopoder de la potencia de la vida, podemos comprender los cuerpos y las identidades de los anormales como potencias políticas y no simplemente como efectos de los discursos sobre el sexo. Esto significa que hay que añadir diversos capítulos a la historia de la sexualidad inaugurada por Foucault. La evolución de la sexualidad moderna está directamente relacionada con la emergencia de lo que podría denominarse el nuevo “Imperio Sexual” (para resexualizar el Imperio de Hardt y Negri). El sexo (los órganos sexuales, la capacidad de reproducción, los roles sexuales en las disciplinas modernas...) es el correlato del capital. La sexopolítica no puede reducirse a la regulación de las condiciones de reproducción de la vida, ni a los procesos biológicos que “conciernen a la población”. El cuerpo hetero (straight) es el producto de una división del trabajo de la carne según la cual cada órgano es definido por su función. Toda sexualidad implica siempre una territorialización precisa de la boca, de la vagina, del ano. De este modo el pensamiento heterocentrado asegura el vínculo estructural entre la producción de la identidad de género y la producción de ciertos órganos como órganos sexuales y reproductores. Capitalismo sexual y sexo del capitalismo. El sexo del ser vivo se convierte en un objeto central de la política y de la gobernabilidad. En realidad, el análisis foucaultiano de la sexualidad depende en exceso de cierta idea de la disciplina del siglo XIX. A pesar de conocer los movimientos feministas americanos, la subcultura SM o el Fhar en Francia, nada de esto le llevó realmente a analizar la proliferación de las tecnologías del cuerpo sexual en el siglo XX: medicalización y tratamiento de los niños intersexuales, gestión quirúrgica de la transexualidad, reconstrucción y “aumento” de la masculinidad y de la feminidad normativas, regulación del trabajo sexual por el Estado, boom de las industrias pornográficas... Su rechazo de la identidad y de la militancia gay le llevará a inventarse una retroficción a la sombra de la Grecia Antigua. Ahora bien, en los años 50, asistimos a una ruptura en el régimen disciplinario del sexo. Anteriormente, y como continuación del siglo XIX, las disciplinas biopolíticas funcionaban como una máquina para naturalizar el sexo. Pero esta máquina no era legitimada por “la conciencia”. Lo será por médicos como John Money cuando comienza a utilizar la noción de “género” para abordar la posibilidad de modificar quirúrgica y hormonalmente la morfología sexual de los niños intersexuales y las personas transexuales. Money es el Hegel de la historia del sexo. Esta noción de género constituye un primer momento de reflexividad (y una mutación irreversible respecto al siglo XIX). Con las nuevas tecnologías médicas y jurídicas de Money, los niños “intersexuales”, operados al nacer o tratados durante la pubertad, se convierten en minorías construidas como “anormales” en beneficio de la regulación normativa del cuerpo de la masa straight (heterocentrada). Esta multiplicidad de los anormales es la potencia que el Imperio Sexual intenta regular, controlar, normalizar. El “post-moneismo” es al sexo lo que el post-fordismo al capital. El Imperio de los normales desde los años 50 depende de la producción y de la circulación a gran velocidad de los flujos de silicona, flujos de hormonas, flujo textual, flujo de las representaciones, flujo de las técnicas quirúrgicas, en definitiva flujo de los géneros. Por supuesto, no todo circula de manera constante, y además no todos los cuerpos obtienen los mismos beneficios de esta circulación: la normalización contemporánea del cuerpo se basa en esta circulación diferenciada de los flujos de sexualización . Esto nos recuerda oportunamente que el concepto de “género” fue ante todo una noción sexopolítica antes de convertirse en una herramienta teórica del feminismo americano. No es casualidad que en los años 80, en el debate que oponía a las feministas “constructivistas” y las feministas “esencialistas”, la noción de “género” va a convertirse en la herramienta teórica fundamental para conceptualizar la construcción social, la fabricación histórica y cultural de la diferencia sexual, frente a la reivindicación de la “feminidad” como sustrato natural, como forma de verdad ontológica.

Políticas de las multitudes queer

El género ha pasado de ser una noción al servicio de una política de reproducción de la vida sexual a ser el signo de una multitud. El género no es el efecto de un sistema cerrado de poder, ni una idea que actúa sobre la materia pasiva, sino el nombre del conjunto de dispositivos sexopolíticos (desde la medicina a la representación pornográfica, pasando por las instituciones familiares) que van a ser objeto de reapropiación por las minorías sexuales. En Francia, la mani del 1 de mayo de 1970, el número 12 de Tout y el de Recherches (Trois milliards de Pervers), el Movimiento de antes del MLF, el FHAR y las terroristas de las Gouines Rouges (Bolleras Rojas) constituyen una primera ofensiva de los “anormales”. El cuerpo no es un dato pasivo sobre el cual actúa el biopoder, sino más bien la potencia misma que hace posible la incorporación protésica de los géneros. La sexopolítica no es sólo un lugar de poder, sino sobre todo el espacio de una creación donde se suceden y se yuxtaponen los movimientos feministas, homosexuales, transexuales, intersexuales, transgéneros, chicanas, post-coloniales... Las minorías sexuales se convierten en multitudes. El monstruo sexual que tiene por nombre multitud se vuelve queer.

El cuerpo de la multitud queer aparece en el centro de lo que podríamos llamar, para retomar una expresión de Deleuze/Guattari, un trabajo de “desterritorialización” de la heterosexualidad. Una desterritorialización que afecta tanto al espacio urbano (por tanto, habría que hablar de desterritorialización del espacio mayoritario, y no de gueto) como al espacio corporal. Este proceso de “desterritorialización” del cuerpo supone una resistencia a los procesos de llegar a ser “normal”. El hecho de que haya tecnologías precisas de producción de cuerpos “normales” o de normalización de los géneros no conlleva un determinismo ni una imposibilidad de acción política. Al contrario. Dado que la multitud queer lleva en sí misma, como fracaso o residuo, la historia de las tecnologías de normalización de los cuerpos, tiene también la posibilidad de intervenir en los dispositivos biotecnológicos de producción de subjetividad sexual. Esto es concebible a condición de evitar dos trampas conceptuales y políticas, dos lecturas (equivocadas pero posibles) de Foucault. Hay que evitar la segregación del espacio político que convertiría a las multitudes queer en una especie de margen o de reserva de trasgresión. No hay que caer en la trampa de la lectura liberal o neoconservadora de Foucault que llevaría a concebir las multitudes queer como algo opuesto a las estrategias identitarias, tomando la multitud como una acumulación de individuos soberanos e iguales ante la ley, sexualmente irreductibles, propietarios de sus cuerpos y que reivindicarían su derecho inalienable al placer. La primera lectura tiende a una apropiación de la potencia política de los anormales en una óptica de progreso, la segunda silencia los privilegios de la mayoría y de la normalidad (hetero)sexual, que no reconoce que es una identidad dominante. Teniendo esto en cuenta, los cuerpos ya no son dóciles. “Des-identificación” (para retomar la formulación de De Lauretis), identificaciones estratégicas, reconversión de las tecnologías del cuerpo y desontologización del sujeto de la política sexual, estas son algunas de las estrategias políticas de las multitudes queer.

- Des-identificación. Surge de las bolleras que no son mujeres, de los maricas que no son hombres, de los trans que no son ni hombres ni mujeres. En este sentido, si Wittig ha sido recuperada por las multitudes queer es precisamente porque su declaración “las lesbianas no son mujeres” es un recurso que permite combatir por medio de la des-identificación la exclusión de la identidad lesbiana como condición de posibilidad de la formación del sujeto político del feminismo moderno.

- Identificaciones estratégicas: Identificaciones negativas como “bolleras” o “maricones” se han convertido en lugares de producción de identidades que resisten a la normalización, que desconfían del poder totalitario, de las llamadas a la “universalización”. Influidas por la crítica post-colonial, las teorías queer de los años 90 han utilizado los enormes recursos políticos de la identificación “gueto”, identificaciones que iban a tomar un nuevo valor político, dado que por primera vez los sujetos de la enunciación eran las propias bolleras, los maricas, los negros y las personas transgénero. A aquellos que agitan la amenaza de la guetización, los movimientos y las teorías queer responden con estrategias a la vez hiper-identitarias y post-identitarias. Hacen un uso radical de los recursos políticos de la producción performativa de las identidades desviadas. La fuerza de movimientos como Act Up, Lesbian Avengers o las Radical Fairies deriva de su capacidad para utilizar sus posiciones de sujetos “abyectos” (esos “malos sujetos” que son los seropositivos, las bolleras, los maricas) para hacer de ello lugares de resistencia al punto de vista “universal”, a la historia blanca, colonial y hetero de lo “humano”.

alfpeen
18/10/2009, 14:07
3 Multitudes queer.
Notas para una política de los "anormales"
Beatriz Preciado


Afortunadamente, estas multitudes no comparten la desconfianza –insistimos en ello- de Foucault, Wittig y Deleuze hacia la identidad como lugar de acción política, a pesar de sus diferentes formas de analizar el poder y la opresión. A inicios de los años 70 el Foucault francés se distancia del Fhar a causa de lo que él llama “tendencia a la guetización”, mientras que al Foucault americano parecían gustarle mucho las “nuevas formas de cuerpos y de placeres” que las políticas de la identidad gay, lesbiana y SM habían producido en el barrio de Castro, el “gueto” de San Francisco. Por su parte, Deleuze criticaba lo que denominaba una identidad “homosexual molar”, porque pensaba que promovía el gueto gay, para idealizar la “homosexualidad molecular” que le permitiría hacer de las “buenas” figuras homosexuales, desde Proust al “travestí afeminado”, ejemplos paradigmáticos del proceso de “llegar a ser mujer” que estaba en el centro de su agenda política. Incluso le permitiría disertar sobre la homosexualidad en vez de cuestionarse sus propios presupuestos heterosexuales [7]. En cuanto a Wittig, podemos preguntarnos si su adhesión a la posición del “escritor universal” impidió que le borraran de la lista de los “clásicos” de la literatura francesa tras la publicación del Cuerpo Lesbiano en 1973. Está claro que no, cuando vimos cómo el periódico Le Monde se apresuraba a cambiar el título original de su nota necrológica, por un “Monique Wittig, la apología del lesbianismo” encabezado por la palabra “Desapariciones”. [8]

- Reconversión de las tecnologías del cuerpo: Los cuerpos de las multitudes queer son también reapropiaciones y reconversiones de los discursos de la medicina anatómica y de la pornografía, entre otros, que han construido el cuerpo hetero y el cuerpo desviado modernos. La multitud queer no tiene que ver con un “tercer sexo” o un “más allá de los géneros”. Se dedica a la apropiación de las disciplinas de los saberes/poderes sobre los sexos, a la rearticulación y la reconversión de las tecnologías sexopolíticas concretas de producción de los cuerpos “normales” y “desviados”. A diferencia de las políticas “feministas” u “homosexuales”, la política de la multitud queer no se basa en una identidad natural (hombre/mujer), ni en una definición basada en las prácticas (heterosexuales/homosexuales) sino en una multiplicidad de cuerpos que se alzan contra los regímenes que les construyen como “normales” o “anormales”: son las drag-kings, las bolleras lobo, las mujeres barbudas, los trans-maricas sin polla, los discapacitados-ciborg... Lo que está en juego es cómo resistir o cómo reconvertir las formas de subjetivación sexopolíticas. Esta reapropiación de los discursos de producción de poder/saber sobre el sexo es una conmoción epistemológica. En su introducción programática al famoso número de Recherches sin duda inspirado por el FHAR, Guattari describe esta mutación en las formas de resistencia y de acción política: “el objeto de este número –las homosexualidades hoy en Francia- no podía ser abordado sin poner en cuestión los métodos ordinarios de investigación en ciencias humanas que, bajo el pretexto de la objetividad, intentan establecer una distancia máxima entre el investigador y su objeto (...). El análisis institucional, por el contrario, implica un descentramiento radical de la enunciación científica. Pero para ello no basta con “dar la palabra” a los sujetos implicados –lo cual es a veces una iniciativa formal, casi jesuítica- sino que además hay que crear las condiciones de un ejercicio total, paroxístico, de esta enunciación (...). Mayo del 68 nos ha enseñado a leer en los muros y después hemos empezado a descifrar los grafitis en las prisiones, los asilos y hoy en los váteres. Queda por rehacer todo un “nuevo espíritu científico” [9]. La historia de estos movimientos político-sexuales post-moneistas es la historia de esta creación de las condiciones de un ejercicio total de la enunciación, la historia de un vuelco de la fuerza performativa de los discursos, y de una reapropiación de las tecnologías sexopolíticas de producción de los cueros de los “anormales”. La toma de la palabra por las minorías queer es un acontecimiento no tanto post-moderno como post-humano: una transformación en la producción y en la circulación de los discursos en las instituciones modernas (de la escuela a la familia, pasando por el cine o el arte) y una mutación de los cuerpos.

- Desontologización del sujeto de la política sexual. En los años 90 una nueva generación surgida de los propios movimientos identitarios comenzó a redefinir la lucha y los límites del sujeto político “feminista” y “homosexual”. En el plano teórico, esta ruptura tomó inicialmente la forma de un retorno crítico sobre el feminismo, realizado por las lesbianas y las post-feministas americanas, apoyándose en Foucault, Derrida y Deleuze. Reivindicando un movimiento post-feminista o queer, Teresa de Lauretis [10], Donna Haraway [11], Judith Butler [12], Judith Halberstam [13] en EEUU, Marie-Hélène Bourcier [14] en Francia, y lesbianas chicanas como Gloria Anzaldúa [15] o feministas negras como Barbara Smith [16] y Audre Lorde van a criticar la naturalización de la noción de feminidad que inicialmente había sido la fuente de cohesión del sujeto del feminismo. Se había iniciado la crítica radical del sujeto unitario del feminismo, colonial, blanco, emanado de la clase media-alta y desexualizado. Las multitudes queer no son post-feministas porque quieran o deseen actuar sin el feminismo. Al contrario. Son el resultado de una confrontación reflexiva del feminismo con las diferencias que éste borraba para favorecer un sujeto político “mujer” hegemónico y heterocentrado.

En cuanto a los movimientos de liberación de gays y lesbianas, dado que su objetivo es la obtención de la igualdad de derechos y que para ello se basan en concepciones fijas de la identidad sexual, contribuyen a la normalización y a la integración de los gays y las lesbianas en la cultura heterosexual dominante, lo que favorece las políticas pro-familia, tales como la reivindicación del derecho al matrimonio, a la adopción y a la transmisión del patrimonio. Algunas minorías gays, lesbianas, transexuales y transgéneros han reaccionado y reaccionan hoy contra ese esencialismo y esa normalización de la identidad homosexual. Surgen voces que cuestionan la validez de la noción de identidad sexual como único fundamento de la acción política; contra ello proponen una proliferación de diferencias (de raza, de clase, de edad, de prácticas sexuales no normativas, de discapacidad). La noción medicalizada de homosexualidad que data del siglo XIX y que define la identidad por las prácticas sexuales es abandonada en favor de una definición política y estratégica de las identidades queer. La homosexualidad tan bien controlada y producida por la scientia sexualis del siglo XIX ha explotado; se ha visto desbordada por una multitud de “malos sujetos” queer.

La política de las multitudes queer emerge de una posición crítica respecto a los efectos normalizadores y disciplinarios de toda formación identitaria, de una desontologización del sujeto de la política de las identidades: no hay una base natural (“mujer”, “gay”, etc.) que pueda legitimar la acción política. No tiene por objetivo la liberación de las mujeres de “la dominación masculina”, como quería el feminismo clásico, porque no se basa en la “diferencia sexual”, sinónimo de una división fundamental de la opresión (transcultural, transhistórica) basada en una diferencia de naturaleza que debería estructurar la acción política. La noción de multitud queer se opone a la de “diferencia sexual”, tal y como fue explotada tanto en los feminismos esencialistas (de Irigaray a Cixous, pasando por Kristeva) como por las variantes estructuralistas y/o lacanianas del discurso del psicoanálisis (Roudinesco, Héritier, Théry...). Se opone a las políticas paritarias derivadas de una noción biológica de la “mujer” o de la “diferencia sexual”. Se opone a las políticas republicanas universalistas que permiten el “reconocimiento” e imponen la “integración” de las “diferencias”en el seno de la República. No hay diferencia sexual, sino una multitud de diferencias, una transversalidad de las relaciones de poder, una diversidad de las potencias de vida. Estas diferencias no son “representables” dado que son “monstruosas” y ponen en cuestión por eso mismo no sólo los regímenes de representación política sino también los sistemas de producción de saber científico de los “normales”. En este sentido, las políticas de las multitudes queer se oponen tanto a las instituciones políticas tradicionales que se presentan como soberanas y universalmente representativas, como a las epistemologías sexopolíticas heterocentradas que dominan todavía la producción de la ciencia.

[1] Audre Lorde, Sister Outsider, California, Crossing Press, 1984.
[2] Ti-Grace Atkinson, « Radical Feminism »,en Notes from the Second Year, New York, Radical Feminism, 1970, pp. 32-37 ; Ti-Grace Atkinson, Amazon Odyssey, New York, Links, 1974.
[3] Radicalesbians, « The Woman-Identified Woman », en Anne Koedt, dir. Notes from the Third Year, New York, 1971.
[4] Monique Wittig, The straight mind and other essays, Boston, Beacon Press, 1992.
[5] Michel Foucault, Historia de la sexualidad, Volumen I, Siglo XXI, Madrid, 1979.
[6] Maurizio Lazzarato, Puissances de l'invention. La psychologie économique de Gabriel Tarde contre l'économie politique, Paris, Les Empêcheurs de penser en rond, 2002.
[7] Para un análisis detallado de este uso de los tropos homosexuales, ver el capítulo « Deleuze o el amor que no osa decir su nombre », en Beatriz Preciado, Manifiesto contra sexual, Opera Prima, Madrid, 2002.
[8] Le Monde, sábado 11 de enero de 2003.
[9] Félix Guattari, Recherches, « Trois millards de pervers », marzo 1973, pp.2-3.
[10] Teresa De Lauretis, Technologies of Gender, Essays on Theory, Film, and Fiction, Bloomington, Indiana University Press, 1987.
[11] Donna Haraway, Ciencia, cyborgs y mujeres, Cátedra, Madrid. 1995.
[12] Judith Butler, El género en disputa, Paidós, México, 2001.
[13] Judith Halberstam, Female Masculinity, Durham, Duke University Press, 1998.
[14] Marie-Hélène Bourcier, Queer Zones, politiques des identités sexuelles, des représentations et des savoirs, Paris, Balland, 2001.
[15] Gloria Anzaldúa, Borderlands/La Frontera : The New Mestiza, San Francisco, Spinster/Aunt Lutte, 1987.
[16] Gloria Hull, Bell Scott and Barbara Smith, All the Women Are White, All the Black Are Men, But Some of Us Are Brave : Black Women's Studies, New York, Feminist Press, 1982.

http://www.beatrizpreciado.com/bio.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Beatriz_Preciado

alfpeen
18/10/2009, 14:10
CUIDADITO COMPAY GALLO. HOMOSEXUALIDAD Y POLÉMICA A TRAVÉS DEL TEXTO DE LA MÚSICA POPULAR CUBANA
Yorisel Andino


EL PROCESO MUSICAL COMO EXPONENTE SOCIOLÓGICO
La diversidad del comportamiento sexual ha sido y continúa siendo objeto de debate y estudio para ciencias como la medicina, la psicología, la sociología, el derecho y las religiones, así como para múltiples instancias formadoras de opinión como son los medios masivos de comunicación y las producciones estéticas; en el caso de la música cubana específicamente, si bien la homosexualidad no ha sido de las temáticas más abordadas su inclusión no ha escapado del entramado que es el texto musical(1).
La música popular cubana no se ha caracterizado a través de sus textos por abordar este tema de incómoda confrontación social. En un periodo considerable de tiempo se puede afirmar que el asunto es prácticamente obviado.
En nuestra sociedad la homosexualidad es un tema tabú para la mayoría de las personas, con independencia incluso del grado de escolaridad o nivel cultural de éstas. Los criterios que predominan al momento de su abordaje son el prejuicio y la exclusión, que marcarán la segregación sexista con que la población hegemónica heterosexual se manifiesta hacia la “minoría” homosexual(2).
Es a partir de la década de los noventas de la pasada centuria y los cambios socioeconómicos acaecidos, --los cuales a su vez influyeron directamente en los cambios de paradigmas de la música y del arte cubano en general--, cuando aparecen temas menos tratados con anterioridad; tal es el caso de la homosexualidad, tópico reflejado en obras desde diferentes géneros y estilos como la canción, la timba, el reggaetón, el pop rock entre otros. Si bien no es un tema que sobresale, es notorio resaltar un reconocimiento a partir de una tímida inclusión en el repertorio musical cubano; lo cual obviamente viene a evidenciar un cambio a nivel social.

LO GAY CANTADO. LECTURA SOCIOLINGÜÍSTICA.
Ñico Saquito tocó el tema de la homosexualidad en su célebre guarachaLa concepción de que la sexualidad es algo ligero y humorístico puede constituir un intento de despojarla de su carácter existencial. En ocasiones deviene excusa ideológica utilizada como gancho en la venta de productos de todo tipo, incluida la música. Este carácter jocoso adquiere diferentes matices en su recepción, en dependencia de las habilidades y maestría con que cada autor pueda y sepa utilizar los códigos musicales y extramusicales en plena consonancia o no con los cánones hegemónicos sociales.
La insigne guaracha Cuidadito Compay Gallo, de Ñico Saquito, es el primer texto de amplia difusión y arraigo popular a través del cual desde una perspicaz metáfora se aborda el tema de la homosexualidad.
La guaracha, por su semejanza estructural, comportamiento musical y contenido literario, ha sido considerada una variante del son. La alternancia solo-coro característica del son, también se encuentra presente en la guaracha, así como el acompañamiento con instrumentos de cuerdas pulsadas, de preferencia el tres y la guitarra; pero lo que más nos aporta la variante sonera son sus características comunicativas. Desde el siglo XIX se hace mención a la presencia de cantos satíricos y humorísticos, que recogían las incidencias de la vida cotidiana, sobre todo en los medios urbanos.
En el caso del título aludido llama la atención el uso de la fábula como recurso narrativo:

Valga que hablé que si no
Me coge el gallo, Rufina
Eso lo dijo el perico porque un gallo equivocáo
Lo confundió con gallina

Así, desde la introducción del tema se nos presentan los protagonistas de la historia y sus roles. En la representación social y popular el gallo simboliza el rey entre las aves de corral: no sólo es el monarca del gallinero, sino también del patio y sus alrededores. Poseedor sin más preámbulos del anhelado poder del patriarcado hegemónico, de hecho ha sido y es una de las metáforas clasificadas por su función(3) más utilizadas en el habla popular cubana para destacar el comportamiento preestablecido para la figura masculina. En contraposición y en supuesta desventaja, aparece quien viene a representar la figura violentada y proclive a perecer dominado: el perico, menor en su físico y en la “representación social correspondiente dentro del reino animal”.
El uso del doble sentido a través del empleo de abundantes vocablos del argot popular, y el desarrollo de la trama, reforzada por la elección de formas verbales que logran trasmitir la sensación de asedio y temor, revertidas luego en la autodefensa del perico vienen a reflexionar de forma jocosa --y no por ello menos seria-- sobre temáticas siempre preocupantes y polémicas como lo son el comportamiento y las elecciones sexuales a través de la historia, y la contradicción entre el rol social otorgado y el asumido(4).
En el caso de la llamada timba --término acuñado por creadores e intérpretes en la década de los noventas--, intergénero que marcó lo medular de la música popular bailable en la Isla, es indudable su fuerte incidencia en nuestro entorno como portadora de una serie de elementos musicales y extramusicales. Desde el punto de vista del conflicto temático, la música bailable se convirtió en el portavoz de los hechos sociales en esta década. Para saber qué sucedía en la realidad cubana podía acudirse a sus estribillos, en los que se hacía evidente el reflejo del acontecer diario(5). Uno de los elementos más polémicos y significativos en la recepción, estudio y análisis de la timba es, indudablemente el texto, como portador de un mensaje, fundamentalmente de carácter sociológico. En la timba abundan recursos como el doble sentido, la parodia, la jocosidad. Las historias contadas persiguen la complicidad del receptor para hacer funcionar códigos comunicativos que buscan comicidad y reflexión, aunque para ello se apoye en códigos y valores populares.
Cuando se trata de abordajes tan sensibles como el aquí tratado, lo jocoso y burlesco siempre resultará para la mayoría heterosexual, de todos modos tales códigos comunicativos “empáticos” no están dirigidos ni funcionan con esa minoría reflejada en la historia musical; por lo que en realidad no vienen a encarar las posturas existentes, sino que fungen eso sí como medio descriptivo de una parte de esa realidad, valiéndose de un tipo de discurso en el que priman la narración y los elementos descriptivos como es el caso de Gato por liebre perteneciente al CD De la Timba a Pogolotti, producción del 2004 de la agrupación Cesar Pedroso (Pupy) y los que Son son.
La fuerza interactuante de la música bailable y del habla popular resulta notoria; el autor crea determinada frase que la población asume, independientemente de sus gustos musicales, a la vez, los fraseologismos populares son utilizados por los compositores con toda intención para atraer al público: analizando el hecho y la situación / tú debes de tener más precaución.
En la frase quería comer carnecita de paloma y le dieron carne de león, se destaca la recurrencia a procesos formativos del habla popular cubana, como lo es la metáfora por la forma(6) y función (carnecita de paloma; carne de león), además del empleo de la ampliación morfológica a través del diminutivo carnecita, usos populares de la variante cubana del español que sustentan el mensaje a comunicar a partir de formas del habla bien reconocidas por el pensamiento social, y cuya adecuación al fenómeno del travestismo o transexualismo relatado en Gato por liebre, en medio de la fusión texto-música resulta eficaz desde la función informativa. De forma similar el segundo estribillo descansa en una frase harto utilizada en la cotidianidad cubana: Si te equivocas mi hermano es porque tú quieres/ Porque al que anda en la calle no le dan gato por liebre, frase que en el argot popular responde al significado de embaucar, engatusar, engañar de forma evidente a alguien.
Anécdotas similares que en este sentido abundan en los mitos callejeros y populares han sedimentado de alguna manera, la construcción de determinado estereotipo para el homosexual, transexual, travesti y demás denominaciones como personaje excéntrico, embaucador y de discutible comicidad.
Otro de los recursos habituales en este intergénero resulta la intertextualidad lo mismo musical que textual(7); en Gato por liebre la metáfora intertextual de todo el texto se apoya sin más en otra parodia en torno a los personajes bíblicos Adán y Eva, ubicados en el contexto cubano, ambiente citadino, donde el “popular personaje del homosexual” asume el rol de la Eva seductora y culpable de pecado y Adán permanece en su rol masculino, “inocente” engañado y confundido por los encantos de “Eva”. La frase Eva no tenía manzana pues la fruta se cambió da al traste con el encantamiento para dar paso al conflicto psicosocial y temático del propio título musical, en el que a pesar de la simpatía que se logra a partir del trabajo musical, liderado por el indiscutible sello de un maestro de la música popular cubana, César Pedroso, unido al carisma del cantante solista, predomina en el mensaje comunicado el carácter patriarcal y machista de la sociedad cubana, donde en realidad no existe una acabada conciencia de respeto a la diversidad sexual.
La vida cotidiana y criterios investigativos confirman que aún en lo que va del nuevo siglo en nuestro país, el rechazo social al lesbianismo es mucho mayor del que se tiene hacia los hombres homosexuales o bisexualidades. Para ellas es más difícil asumir su verdad, en el seno de la familia o a nivel social, por los roles tradicionales asignados a la mujer.
La mujer ha sido históricamente casi el principal tema y motivo; la evocación manifiesta en la pluralidad genérica, los estilos y las formas musicales universales. Criollas, boleros, canciones, veneraron a la mujer, exaltaron su belleza y en cierta medida hiperbolizaron sus encantos(8).
Cambios políticos y socioeconómicos en diversos contextos histórico-culturales, y nuevas realidades y referencias determinantes, implicaron también un cambio en la cosmovisión del mundo y de la vida desde el más profundo humanismo. Aparecieron nuevos significantes y una nueva práctica de la representación de la mujer y de lo amoroso, a lo que no ha quedado exenta su libertad de elección sexual. Las valoraciones que desde el texto musical se entretejen respecto a la homosexualidad femenina se debaten entre dos enfoques, el tradicional choteo y un reciente lirismo.
Para ejemplificar la primera vertiente a la que se hace alusión se ha escogido como muestra un tema (título desconocido) de la formación santiaguera La Cuadrilla(9), representantes del estilo reconocido como reagueatón, a partir del cual en este caso integran las particularidades propias a la hora de abordar individual y socialmente la homosexualidad femenina. Musicalmente, el reagueatón se define como estilo antillano reciente, basado en el ragamuffin y el dance hall con elementos tecno y un ritmo sincopado.
Se ha hecho evidentemente a lo largo de estos años de intensa polémica respecto al ritmo, que el sector de público que lo consume se siente identificado con su manera de decir. Ello tal vez sea consecuencia de una moda, o probablemente la posibilidad de expresar a través del canto de forma a veces transgresora, temas que tradicionalmente han constituido tabúes sociales desde el punto de vista temático y lingüístico.
El reggaeton tiene como fin principal el divertimento, la incitación al baile, lo festivo, aunque esto tampoco signifique que en ciertos casos no pueda tocar desde su propia perspectiva y caracteres particulares problemáticas de importancia social como es el tema que nos ocupa, y así lo evidencia la pieza citada de la agrupación santiaguera La Cuadrilla.
Llama la atención que la relación lesbiana se asocia a la promiscuidad --percátese de la enumeración de varios sustantivos propios que designan a diferentes figuras femeninas con los que está relacionada la protagonista de la historia--; y se inserta desde el tono irónico la posibilidad de legalización de la unión entre personas del mismo sexo.
Esta repetida temática referente a la relación de pareja y donde el rol protagónico descansa en la figura femenina (con comportamientos que la hacen “diferente”) manifiesta el vínculo con los arquetipos tradicionales, reflejados en todas las épocas por diferentes géneros musicales. Las reminiscencias de lo postromántico: el hombre en desventaja ante la mujer que lo abandona sin miramientos (pero esta vez por otra mujer), convirtiéndolo en el eterno y “bochornoso” perdedor.
En contraposición al anterior enfoque encontramos una visión diferente en un tema como Ella prefiere del grupo Warapo, --CD Mala Vida, 2004-- muy difundido a través de los medios, donde se trasmite un importante voto de respeto hacia la relación homosexual femenina; lo más representativo de éste es que puede considerarse una importantísima contribución desde el pop cubano, vinculado en ocasiones por la crítica con el comercialismo excesivo y con lo más pedestre desde la óptica artística; considerada una corriente musical hija de la globalización, no suele asociarse con ninguna manifestación musical nacional. En nuestro país ha estado presente en el cancionero popular desde los años sesentas aproximadamente, aunque la primera década del siglo XXI ha sido testigo de una mayor y notable incidencia en el contexto musical, que a su vez ha permeado otros géneros y estilos. De este modo, se da una fuerte relación entre el pop, el rock y la trova.
Ella Prefiere logra manifestar una posición y postura ética ante una “problemática conflictiva” a través de un discurso en plena consonancia con las transformaciones psicosociales, culturales y en pos de una educación orientada hacia la aceptación y la igualdad.
Percatémonos que tanto en la muestra anteriormente analizada como en ésta, el espacio geográfico en que se ubican las protagonistas de ambas historias resulta común: el bulevar, característico de ambientes citadinos, asociado al “estilo de vida bohemia rayana para algunos en ligera”; sin embargo ya en la creación de Warapo se observa la inclusión de importantes términos y conceptos marcados de manera explícita o implícita en el texto como el de libertad, derecho a la espontánea elección en cuanto a las preferencias sexuales, y un reclamo de respeto y aceptación de la diversidad sexual.

alfpeen
18/10/2009, 14:13
(Viene del anterior)
CUIDADITO COMPAY GALLO. HOMOSEXUALIDAD Y POLÉMICA A TRAVÉS DEL TEXTO DE LA MÚSICA POPULAR CUBANA
Yorisel Andino

Sin dudas encontraremos la mayor sensibilidad y lirismo en la nueva canción de autor. El colofón definitivo lo constituye el surgimiento de la Nueva Trova.
Carlos Varela también aborda el temaA partir de los años noventas los temas de los cantautores se tornan existenciales con un marcado acento que reflejó desilusión, desesperanza ante el contexto emergente. La trova aborda diversas problemáticas sociales: la prostitución, la emigración --uno de los temas más trabajados--, el apagón, la marginalidad, la delincuencia, las desigualdades sociales. A modo casi de disciplina sociológica, es entonces cuando también emerge el tema de la homosexualidad(10).
En la nueva canción se acusa un cambio de discurso. La trova ofrece un testimonio, como es el caso específico de Delicadeza --perteneciente a Siete, una producción de Carlos Varela del año 2000--, de las contradicciones y de los disímiles sentimientos que han surgido en el contexto cubano de entonces a acá. En tal sentido ha sido intenso el debate a nivel social respecto al lugar que han venido ocupando los homosexuales a la sombra de su “marca diferenciadora”.
La perspectiva de este texto se ubica en un asunto inmediato, en un acercamiento de forma reivindicadora hacia esa otra forma de vivir la sexualidad femenina específicamente; así es importante destacar dos elementos que el cantautor inserta y utiliza para valorar de forma positiva este comportamiento sexual: aparece la belleza, categoría estética relativa, móvil, sujeta a los cánones y códigos de las distintas sociedades y por lo general símbolo de todo aquello acogido por el poder; en este caso el comportamiento sexual catalogado como “bello” sería el heterosexual para la mayoría de las sociedades, sin embargo el autor se ha servido de esta categoría para designar también la homosexualidad, opción que no por ser diferente carece de atributos positivos para quienes la eligen. El segundo elemento que merece mencionarse, en estrecho vínculo al anterior, es el calificativo delicadeza; en este texto musical la unión sexual entre mujeres no significa en modo alguno renuncia a la feminidad ni a los “encantos” que siempre han servido para caracterizar al denominado “bello sexo”. Visión que contradice los criterios que han querido despojar a la fémina homosexual de su derecho a sentirse mujer y vivir como tal. Emerge este lirismo crítico repleto de imágenes contrapuestas tal y como sucede: una constante lucha entre lo que se es y lo que los otros exigen y esperan.
La referencia al medio o la participación en la problemática social desde la música y el verso no es casual, sino desde la trama de vivencias, tradiciones y rupturas, a ello se suman circunstancias que propician o acentúan posiciones, posturas concretas, participación o alusión social directa o indirecta.
Hombre de Silicona y El Pecado Original, de Carlos Varela y Pablo Milanés respectivamente, retoman los conflictos que la homosexualidad enfrenta, en gran medida comunes para ambos géneros.
Estos autores vienen a hablarnos sobre todo de la constante represión psicológica a la que se ve sometido el homosexual en su vida cotidiana, ya sea en la comunidad o en el ámbito laboral. Aunque en ambas creaciones está reflejado este conflicto, se manifiestan diferencias entre uno y otro; Hombre de Silicona presenta un personaje cuya identidad de género difiere de su sexo biológico, cuyos rasgos se identifican con el denominado según la psiquiatría y sexología como transexual(11); El Pecado Original se ubica en una pareja constituida por dos hombres. En el primero, se manifiesta la lucha del sujeto consigo mismo, con su identidad física y mental, donde su propio cuerpo se erige cárcel de su libertad espiritual; luego viene la contradicción con el mundo exterior, la censura, la burla y el escarnio de la mayoría heterosexual y hasta la hipocresía del “bisexual disimulado”: …sus amantes le decían la mujer araña, / pero en la calle le gritaban maricón; lo cual desencadena un enfrentamiento con la soledad, la desilusión y finalmente la muerte psíquica e incluso física. En el segundo, se pone de manifiesto la posibilidad real del amor homosexual con la misma validez e intensidad que el heterosexual; constituye una crítica a la intolerancia y la incongruencia ética manifiesta por algunos “censores”. En este caso se trata ya de personas que en cierta medida han encontrado su espacio, han aprendido a disfrutar de la vida y del comportamiento sexual que eligieron, a partir de elementos cotidianos y comunes a todos los individuos.
En la música cubana el tema gay no se trabaja con la misma intensidad que otros. En algunos casos este comportamiento puede deberse al prejuicio del compositor; en otros, al temor de enfrentarse a una difícil recepción por parte del público al que va dirigido el producto musical.
En la música popular cubana pueden encontrarse varias maneras de enfocar el asunto, las que se ubican en dos grandes grupos: partiendo desde la perspectiva de las relaciones de género y sexo, hallamos textos en los que se refleja la parte considerable de la sociedad que manifiesta rechazo y ejerce el sexismo. Unos textos se erigen más ríspidos que otros; algunos atendiendo a las características genérico-musicales se apoyan en el empleo grácil de elementos como la jocosidad, el doble sentido y la metáfora para asirse a favor de los criterios de la heterosexualidad dominante y referirse en tono burlesco a la homosexualidad.
En un segundo grupo, al que pudiéramos nombrar el ala izquierda de la música cubana cuando de hablar de la homosexualidad se trata, encontramos aquellos autores en cuyos textos desaparece el tradicional choteo para arremeter contra la homofobia tan arraigada en casi la totalidad de la población cubana. Apoyándose en un lenguaje coloquial con mayor o menor presencia de lirismo se pronuncian a favor de la equidad y la justicia social en lo que respecta a elecciones y comportamientos sexuales. Es necesario acotar que estas composiciones no siempre gozan de una amplia difusión en nuestros medios comunicativos como es el caso de programas musicales de la radio y la televisión.
La música es uno de los modos en que las personas interactúan con su mundo, resignificando colectivamente elementos consustanciales de la existencia. Como todo hecho artístico, en la música el acto de creación-interpretación constituye un fenómeno inherente al desarrollo de la sociedad. Sin dudas los títulos expuestos son el resultado de una cultura e idiosincrasia acumuladas, las que a su vez marchan paulatinamente en una constante evolución. Si bien éstos y otros textos no serán los que marquen el destino sexual de un individuo, grupo o sociedad, sí pueden contribuir no sólo en la descripción de un fenómeno, sino a humanizar o no dicha sociedad.

NOTAS:
(1) Para este trabajo se ha escogido una muestra representativa de 7 títulos musicales pertenecientes a 6 autores; en el cancionero popular cubano, sobre todo el más reciente, pueden encontrarse otros títulos que no han sido abordados aquí.
(2) Sierra, A. (2003):” La Policía del Sexo. La homofobia durante el siglo XIX en Cuba”, en Rev. Sexología y Sociedad, s.No. La Habana, pp. 21-31
(3) La metáfora por función se encuentra entre los cambios relacionados con el significado en los procedimientos formativos de palabras y frases en las hablas popular y vulgar cubanas, según Paz Pérez, C. (1988): De lo popular y lo vulgar en el habla cubana. Editorial Ciencias Sociales, La Habana.
(4) González, N. y Casanella, L. (2002): “La Timba Cubana, un intergénero contemporáneo”, en Rev. Clave, No 1. La Habana, pp. 2-9.
(5) Paz Pérez, C.1988: Op Cit.
(6) La intertextualidad en el caso de la música bailable cubana, consiste en la incorporación de pasajes textuales y musicales de piezas reconocidas del repertorio musical cubano o extranjero; en ocasiones puede estar influenciada también por la literatura.
(7) Valdés, A. (2005): “Mujeres en la música, mujeres divinas”, en Rev. Clave, No1-2. La Habana, pp. 50-57
(8) La citada formación musical ha sido dentro de los cultores de dicha variante una de las más populares y reconocidas por el sector juvenil que gusta del ritmo en la localidad santiaguera, los cuales se han orientado por el estilo de otros del área de mayor reconocimiento como es el caso de Candyman o el Médico del Rap. Estas producciones “caseras” gozan de una amplia y fácil difusión por lo que a menudo –como es el caso- se desconocen ciertos detalles como es el título. Esta grabación se obtuvo en el año 2006, período de auge local para la agrupación. Es necesario aclarar que para la transcripción del texto se han respetado los términos lingüísticos y pronunciaciones empleados por los intérpretes.
(9) Hernández, R. [Et. Al.] (2002): “La música popular como espejo social”, en Rev. Temas, No. 29. La Habana, pp. 61- 8
(10)Transexualidad: identificación con el rol de género asociado al sexo opuesto y que conduce al individuo a modificar su anatomía. Los transexuales adoptan las formas de vestir, las conductas sociales y, normalmente, las preferencias sexuales típicas del sexo opuesto. También utilizan hormonas y desean someterse a una operación de cambio de sexo para modificar su apariencia física.

alfpeen
18/10/2009, 18:09
Guy Hocquenghem

El Le désir homosexuel (1972; El deseo homosexual) de Guy Hocquenghem puede ser considerada la primera obra de la teoría queer. Basándose en la obra teórica de Gilles Deleuze y Félix Guattari, Hocquenghem critica los influyentes modelos de psique y deseo sexual derivados de la obra de Lacan y Freud. El autor también trata la relación entre el capitalismo y la sexualidad, la dinámica del deseo y las consecuencias políticas sobre las identidades de grupo gays. L'Après-mai des faunes (1974) es el segundo texto de Hocquenghem en el que trata la teoría queer y Le dérive homosexuelle (1977; La deriva homosxual) el tercero. En 1979 publica La beauté du métis (La belleza del mestizo), en el que analiza el sentimiento anti-árabe y la homofobia en Francia.

Co-ire, album systématique de l'enfance (1976; Co-ire : álbum sistemático de la infancia) examina la sexualidad infantil desde un punto de vista marxista. Escrito con otro catedrático, René Schérer, se rumoreaba que Schérer y Hocquenghem comenzaron una relación en 1959, cuando Schérer tenía 15 años.

Su primera y más famosa novela es de 1982, L'amour en relief (El amor en relieve). En ella relata la historia de un muchacho tunecino que explora la sociedad francesa y descubre medios con los que el placer puede resistirse al totalitarismo. La novela da a la homosexualidad un contexto de resistencia al supremacismo blanco y al racismo. La Colére d'agneau (La cólera del cordero) es un experimento de 1985 en el que trata el milenarismo y toma una narrativa apocalíptica con San juan Evangelista como protagonista. Vayages et adventures extraordinaires du Frère Angelo (1988; Viajes y aventuras extraordinarias del hermano Agelo) explora la mente de un monje italiano que acompaña a los conquistadores al Nuevo Mundo.

Hocquenghem escribió L'âme atomique (1986; El alma atómica) en parte como respuesta al deterioro de su salud, de nuevo en colaboración con Schére. Esta obra toma cuerpo con filosofías como el dandismo, el gnosticismo y el epicureísmo. En 1987 escribe Ève (Eva), en la que combina la historia del Génesis con la descripción de los cambios que sufre el cuerpo debido a los síntomas relacionados con el SIDA, basándose en el deterioro de su propio cuerpo.



Nacido en los suburbios de París en 1.946, comienza su educación secundaria en el liceo de Sceaux, donde su madre era profesora. Se educó en la Ecole Normale Supérieure. Su participación en la rebelión estudiantil de mayo de 1968 lo acercó al Partido Comunista francés, que más tarde lo expulsó por su homosexualidad. Enseñó Filosofía en la universidad Vincennes-Saint Denis de Paris y fue autor de numerosas novelas y obras teóricas, además de ser colaborador habitual de la publicación Libération.

Hocquenghem fue el primer hombre en pertenecer al Front Homosexuel d'Action Révolutionnaire (FHAR; Frente Homosexual de Acción Revolucionaria), originalmente formado en 1971 por la escisión del Mouvement Homophile de France de un grupo de lesbianas. En 1972 anunció públicamente su homosexualidad en el Nouvel Observateur, siendo el primer hombre en Francia en hacerlo.

Escribió y produjo un documental sobre la historia homosexual, Race d'Ep! Un siècle d'image de l'homosexualité. Hocquenghem murió de una enfermedad asociada con el SIDA en 1988. Sus cenizas se encuentran en el cementerio de Père-Lachaise.

A pesar de que Hocquenghem tuvo un impacto significativo en Francia, su reputación no se ha extendido internacionalmente. Sólo se han traducido al inglés dos obras, Le désir homosexuel (Homosexual Desire) y su primera novela L'amour en relief.


GUY HOCQUENGHEM LIBROS
EL DESEO HOMOSEXUAL (CON TERROR ANAL)
MELUSINA


El alma atómica

El remedio para el desencanto, el miedo, la angustia de "la bomba", el realismo disuasivo, la dispersión nuclear y trivializada de los egoísmos, sólo puede ser la resurrección del alma. Ya no la Gran Alma muerta de las religiones y los ideólogos, sino un alma dispersa, imprevisible y juguetona: alma atómica y, por consiguiente, libre, sensual y epicúrea. Entregar el alma, el placer de especular, a la manera de los bienaventurados, a nuestro universo contraído, es vivirlo estéticamente, con las categorías melancólicas y visionarias de aura, de lo barroco, de la alegoría y de lo sublime.

Al esteta reducido a lo accesorio y secundario, con la mal conciencia de un goce embargado por el malestar general, le oponemos una estética global, que desborda la moral y la política, incluso la ciencia y la tecnología. Una estética que, en las palabras de Walter Benjamin, tendería a un "mesianimo sin Mesías", una teología sin dogma. El esteticismo, el dandyísmo, la "serenidad de lo frívolo" (Baudelaire), adquieren así la apariencia de un heroísmo del alma en cada átomo de nuestra existencia.

Tras un título tan "abrumador" se esconde una obra plena de estímulos y consideraciones inéditas, dónde se reúnen- y de ello da fe la extensa bibliografía final - el pensamiento vivo de grandes autores, desde Goethe a Lyotard, pasando por el siempre incisivo W. Benjamin.

Un libro como éste trae consigo, de inmediato, irremediablemente, unas implicaciones decisivas en los modos de vida, la política, la filosofía, la literatura. Nada, o bien poco, escapa a la insaciable curiosidad de sus autores.

El deseo homosexual

Nos hallamos ante un texto pionero de la teoría queer. Mediante una insólita relectura de El Anti-Edipo del Gilles Deleuze y Félix Guattari, Hocquenghem arremete contra los estereotipados modelos de deseo sexual occidental que se derivan de la obra «canónica» de Lacan y Freud, los santos apostólicos del culto psicoanalítico. El autor también trata la relación entre el capitalismo y la sexualidad, el laberinto de la estéril de la indefectible «culpa» de no ajustarse a la heteronormatividad, la plusvalía moral que genera la privatización del ano y, en definitiva, la dinámica de las máquinas deseantes y las represalias políticas sobre las identidades fronterizas con la soberanía heterosexual.

«El deseo homosexual» (1972) fue la primera entrega de una trilogía que completó con «L'Après-Mai des faunes» (1974) y «Le dérive homosexuelle» (1977). Todas ellas -si bien poco conocidas fuera de Francia- textos seminales de la teoría queer.

«Terror anal» de Beatriz Preciado constituye un diálogo radical con el relato de Hocquenghem. Supone revisitar, tras más de treinta años de lucha, las posiciones primigenias de los visionarios y reivindicar su furia, si cabe con más rabia. Éste el desafío anal: un golpe de Estado en toda regla larvado en las mismísimas entrañas de la heteronormatividad. Y, sin embargo, ésa es también su terrorífica promesa...