Arkangel
18-may-2009, 00:30
Relacionado a la (falta de) educación que observo pero no solamente relacionada a “la nueva generación” si no a todas las edades está el fenómeno de “mis derechos” y “no sabes quién soy yo“.
Hoy hablaré del primero (el segundo falta encontrarle un enfoque correcto) que abunda mucho en Internet, suelen ir soltando perlas como: tengo derecho a la libertad de expresión, ¿cómo te atreves a censurarme? (extraída de mis archivos personales donde guardo conversaciones en foros que moderaba hace tiempo)…
Yo grabaría a fuego en el reglamento del foro dos cosas que son de sentido común pero ya se sabe que el sentido común es el menos común de los sentidos:
Mis derechos terminan donde empiezan los de los demás.
Libertad de expresión significa poder opinar lo que uno quiera, de denunciar injusticias y pedir cambios pero también termina donde empieza la libertad de expresión de otro.
Yo tengo derecho de poner la música a todo trapo todo el tiempo que quiera a las tantas de la noche hasta el momento que, al hacerlo, quite el derecho de dormir tranquilo a otra persona.
Yo tengo derecho a decir lo que me de la gana pero siempre teniendo en cuenta que tengo la responsabilidad del daño que pueda hacer.
Si yo fuera homofóbico y soltará un clásico “deberían castigar a todas las lokitas” insultando y menospreciando podrían demandarme por agresión a la dignidad de un colectivo.
Aunque en los casos de ataques a colectivos suele ser distinto, un ejemplo mucho más aclaratorio es ir contra una persona en particular y sobretodo si es pública: Tienes la libertad de expresar que Fulanito, persona de carácter público, es una tremenda loka, panika histérica y pelukera, pero al hacerlo debes asumir que se puede sentir ofendido (y con razón) y denunciarte (concretamente por injurias o atentado al honor).
Esto que debería ser de sentido común — al igual que lo es que si matas una persona puedes verte entre rejas — parece que no acaba de cuajar entre algunas mentes que solo ven “SUS derechos” y no los de los demás.
Lo de siempre, confunden libertad con libertinaje y sí se les enseñan mas no aprenden.
Hoy hablaré del primero (el segundo falta encontrarle un enfoque correcto) que abunda mucho en Internet, suelen ir soltando perlas como: tengo derecho a la libertad de expresión, ¿cómo te atreves a censurarme? (extraída de mis archivos personales donde guardo conversaciones en foros que moderaba hace tiempo)…
Yo grabaría a fuego en el reglamento del foro dos cosas que son de sentido común pero ya se sabe que el sentido común es el menos común de los sentidos:
Mis derechos terminan donde empiezan los de los demás.
Libertad de expresión significa poder opinar lo que uno quiera, de denunciar injusticias y pedir cambios pero también termina donde empieza la libertad de expresión de otro.
Yo tengo derecho de poner la música a todo trapo todo el tiempo que quiera a las tantas de la noche hasta el momento que, al hacerlo, quite el derecho de dormir tranquilo a otra persona.
Yo tengo derecho a decir lo que me de la gana pero siempre teniendo en cuenta que tengo la responsabilidad del daño que pueda hacer.
Si yo fuera homofóbico y soltará un clásico “deberían castigar a todas las lokitas” insultando y menospreciando podrían demandarme por agresión a la dignidad de un colectivo.
Aunque en los casos de ataques a colectivos suele ser distinto, un ejemplo mucho más aclaratorio es ir contra una persona en particular y sobretodo si es pública: Tienes la libertad de expresar que Fulanito, persona de carácter público, es una tremenda loka, panika histérica y pelukera, pero al hacerlo debes asumir que se puede sentir ofendido (y con razón) y denunciarte (concretamente por injurias o atentado al honor).
Esto que debería ser de sentido común — al igual que lo es que si matas una persona puedes verte entre rejas — parece que no acaba de cuajar entre algunas mentes que solo ven “SUS derechos” y no los de los demás.
Lo de siempre, confunden libertad con libertinaje y sí se les enseñan mas no aprenden.