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Ver la Versión Completa : LA MEJOR LIMOSNA froylán turcios


tadeo
21-may-2007, 23:18
Es un autor hondureño; como dato curioso nada más perteneció al estado mayor de César Sandino.
A ver que les parece este cuento que a mí me gusta bastante.

LA MEJOR LIMOSNA.

Horrendo espanto produjo en la región el mísero leproso, apareció subitamente, calcinado y carcomido, envuelto en sus harapos húmedos de sangre, con su ácido olor a podredumbre.

Rechazado a latigazos de las aldeas y viviendas campesinas; perseguido brutalmente como perro hidrófobo por jaurías de crueles muchachos; arrastrábase moribundo de hambre y de sed, bajo los soles de fuego, sobre los ardientes arenales, con los podridos pies llenos de gusanos.

Así anduvo meses y meses, vil carroña humana, hartándose de estiercoles y abrevando en los fangales de los cerdos; cada día más horrible, más excecrable, más ignominioso.

El siniestro manco Mena, recién salido de la cárcel donde purgó su vigésimo asesinato, constituía otro motivo de de terror en la comarca, azotada de pronto por furiosos temporales. Llovía sin cesar a torrentes; frenéticos huracanes barrían los platanares y las olas atlánticas reventaban sobre la playa con frenéticos estruendos.

En una de aquéllas terribles noches, el terrible criminal leía en su cuarto, a la luz de la lámpara, un viejo libro de trágicas aventuras, cuando sonaron en su puerta tres violentos golpes.

De un puntapié zafó la gruesa tranca, apareciendo en el umbral con el pesado revolver a la diestra; en la faja de claridad que se alargó hacia afuera, vió al leproso destilando cieno, con los ojos como ascuas en las cuencas áridas, el mentón en carne viva, las manos implorantes.

-¡Una limosna!- gritó -¡Tengo hambre! ¡Me muero de hambre!

Sobrehumana piedad asaltó el corazón del bandolero.

-¡Tengo hambre! ¡Me muero de hambre!

El manco lo tendió muerto de un tiro exclamando:

-Esta es la mejor limosna que puedo darte.

karl501uk
22-may-2007, 02:22
Un gigante de las letras hispanoamericanas. Había escuchado del cuento de "La mejor limosna", sin embargo no había tenido ocasión de leerlo. De este autor me gusta mucho la poesía "Cosas viejas":

"Llenan mi ser de nostalgia las cosas viejas, la cosas que tienen un alma remota. Porque cada objeto antiguo es un antiguo espíritu que nos habla del tiempo lejano.... Las horas y los días mueren lentamente para jamás volver. (...)

¡Ah de las cosas tristes, de las cosas viejas, de los objetos que tienen olores extraños e imprecisos....! Frascos vacíos de sutiles perfumes, rosas secas de matices de oro, cabellos muertos atados con un listón de seda, cartas, cartas en que lloran dolorosas añoranzas, cartas cálidas o melancólicas, cartas de amor o de amistad, sepultadas como cadáveres en el fondo de las antiguas cómodas!

Retratos de personas que nos fueron queridas, yacentes en el sepulcro o en el recuerdo.... ¡Cuán tristes, cuán amargas, cuán misteriosas sois para el alma que sufre, cosas viejas, cosas desteñidas, cosas evocadoras del pasado!

Y no estáis difuntas. En vosotros vive un alma de melancolía que esparce a su alrededor un encanto secreto y un doliente aroma. Vivís la vida del silencio, impregnada de tristeza, de dolor y de sueño...."

Idamante
22-may-2007, 04:40
Un relato demasiado violento, a mi entender, para algo bueno. Violencia en el discurso, violencia en el trasfondo

tadeo
22-may-2007, 21:37
Un gigante de las letras hispanoamericanas. Había escuchado del cuento de "La mejor limosna", sin embargo no había tenido ocasión de leerlo. De este autor me gusta mucho la poesía "Cosas viejas":

"Llenan mi ser de nostalgia las cosas viejas, la cosas que tienen un alma remota. Porque cada objeto antiguo es un antiguo espíritu que nos habla del tiempo lejano.... Las horas y los días mueren lentamente para jamás volver. (...)

¡Ah de las cosas tristes, de las cosas viejas, de los objetos que tienen olores extraños e imprecisos....! Frascos vacíos de sutiles perfumes, rosas secas de matices de oro, cabellos muertos atados con un listón de seda, cartas, cartas en que lloran dolorosas añoranzas, cartas cálidas o melancólicas, cartas de amor o de amistad, sepultadas como cadáveres en el fondo de las antiguas cómodas!

Retratos de personas que nos fueron queridas, yacentes en el sepulcro o en el recuerdo.... ¡Cuán tristes, cuán amargas, cuán misteriosas sois para el alma que sufre, cosas viejas, cosas desteñidas, cosas evocadoras del pasado!

Y no estáis difuntas. En vosotros vive un alma de melancolía que esparce a su alrededor un encanto secreto y un doliente aroma. Vivís la vida del silencio, impregnada de tristeza, de dolor y de sueño...."

yo en cambio no habia leido el poema que tu nos traes, es muy ... intenso, muy bueno.

En cuanto a lo que dice idamante acerca de que es muy violento, no lo creo.
Turcios utiliza el lenguaje de una manera muy descriptiva, para remarcar la horrible condicion de vida del leproso; y para dar a comprender que a pesar de su extrema violencia, el criminal se ve conmovido por la horrible situacion del otro, yo creo que mas que violento, y aunque bastante improbable en estos tiempos, es una historia con una intensa humanidad y muy conmovedora.

karl501uk
22-may-2007, 23:33
yo en cambio no habia leido el poema que tu nos traes, es muy ... intenso, muy bueno.

En cuanto a lo que dice idamante acerca de que es muy violento, no lo creo.
Turcios utiliza el lenguaje de una manera muy descriptiva, para remarcar la horrible condicion de vida del leproso; y para dar a comprender que a pesar de su extrema violencia, el criminal se ve conmovido por la horrible situacion del otro, yo creo que mas que violento, y aunque bastante improbable en estos tiempos, es una historia con una intensa humanidad y muy conmovedora.
Opino lo mismo. Además me sobrecoge el hecho de que el siniestro asesino (que cualquiera asumiría ya como insensible hacía sus congéneres) sea capaz de sentir piedad humana y adoptar un acto que, aunque radical, es profundamente compasivo.

Idamante
22-may-2007, 23:54
Discrepo ampliamente de tales interpretaciones, quizá, y más allá del negro espíritu de la contradicción que anida en mí, porque yo no me dejo convencer por el conducionista relato de Froylan Turcios. Su muerte parece ser el final más ventajoso para el leproso, puesto que el autor no hace ni un esfuerzo durante el relato por dibujar al del mal de Lázaro con un rasgo que mueva al lector a un sentimiento distinto de aquél que lleva a reconocer su justo final a manos de un asesino.

Sin embargo, el leproso, aquél que puede ser el que mejor conoce su situación y el punto hasta el que puede arrostrada esa condición que nos describe Turcios, no pide al asesino que ponga fina a sus días, sino que le pide comida, porque se muere de hambre. Es el siniestro Mena el que decide lo que cree que mejor le conviene al leproso, la muerte. Pero era ese final aquél que demandaba el leproso, algo que nunca sabremos, o el resultado más plausible para una vida que a los observadores no nos parece lógico vivir. De nuevo una incursión ajena decidiendo sobre lo conveniente para los demás.

El leproso y su estago en ningún caso despierta nuestras simpatías, y mucho menos nuestra compasión. No hay una palabra, un adjetivo en todo el relato que suene esperanzador para el leproso. Incluso el siniestro Mena resulta mejor parado, sobre todo cuando se eleva triunfante a nuestros ojos por la redención que ha logrado del leproso en su penosa condición.

karl501uk
23-may-2007, 03:53
Discrepo ampliamente de tales interpretaciones, quizá, y más allá del negro espíritu de la contradicción que anida en mí, porque yo no me dejo convencer por el conducionista relato de Froylan Turcios. Su muerte parece ser el final más ventajoso para el leproso, puesto que el autor no hace ni un esfuerzo durante el relato por dibujar al del mal de Lázaro con un rasgo que mueva al lector a un sentimiento distinto de aquél que lleva a reconocer su justo final a manos de un asesino.

Sin embargo, el leproso, aquél que puede ser el que mejor conoce su situación y el punto hasta el que puede arrostrada esa condición que nos describe Turcios, no pide al asesino que ponga fina a sus días, sino que le pide comida, porque se muere de hambre. Es el siniestro Mena el que decide lo que cree que mejor le conviene al leproso, la muerte. Pero era ese final aquél que demandaba el leproso, algo que nunca sabremos, o el resultado más plausible para una vida que a los observadores no nos parece lógico vivir. De nuevo una incursión ajena decidiendo sobre lo conveniente para los demás.

El leproso y su estago en ningún caso despierta nuestras simpatías, y mucho menos nuestra compasión. No hay una palabra, un adjetivo en todo el relato que suene esperanzador para el leproso. Incluso el siniestro Mena resulta mejor parado, sobre todo cuando se eleva triunfante a nuestros ojos por la redención que ha logrado del leproso en su penosa condición.
Admito que es un buen punto. Yo no lo había enfocado desde la perspectiva de que la liberación de la muerte que le da el siniestro Mena al leproso, fuera no deseada por el presunto beneficiario, lo cual plantea un problema moral complejo. No obstante, desde el punto de vista "ético", en tanto que enjuiciamiento de la bondad o maldad de la actuación del personaje que aquí interesa (el siniestro mena) a mi no me cabe duda de su carácter humanitario. Por su puesto, que se trata de un enjuiciamiento a partir de los propios elementos que dá el relato, que no de otra cosa.